sábado, 26 de mayo de 2012

Vergüenza, sin más adjetivos, vergüenza

José Císcar, vicepresidente de la Generalitat valenciana

Si tuviera posibilidad de acceder a él, me gustaría decirle al vicepresidente de la Generalitat valenciana, José Císcar, que no debe sentir "vergüenza ajena" por el caso de corrupción destapado en la antigua consellería de Solidaridad y Cooperación de su gobierno que dirigía el actual portavoz parlamentario del PP, Rafael Blasco. Lo que debe sentir el Sr. Císcar es "vergüenza" pura y dura, "vergüenza" sin más. Nada de "ajena", solo un sinvergüenza consideraría ajena la vergüenza que debe sentir el vicepresidente de un gobierno por algo sucedido en él y protagonizado por quien es un alto cargo de su partido, el PP, y se sienta justo detrás de él en el Parlamento valenciano. Anadirle "ajena" al término vergüenza es propio de un irresponsable político que no es capaz de distinguir el marco de sus obligaciones, ni por supuesto el valor de su ejemplo.

José Císcar y, más que él, el grisáceo subido president de la Generalitat, Alberto Fabra, han de tener claro que de "ajena", nada. Deben entender que todos los excesos, abusos, todas las conversaciones que conocemos, incluida aquella en la que se habla de "violar" a una diputada, todo el dinero robado, todos los desprecios a los más desfavorecidos, todas las burlas, les competen directamente; y, en la medida, que se dedican a disimular y echar balones fuera, ellos tienen a día de hoy la máxima de las responsabilidades.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Grande Julià. Como siempre. Hace tiempo que te sigo, por eso un consejo: sólo te falta una fan page y una cuenta de twitter asociada al blog para tener más visitas y más presencia. Que tu blog es más necesario de lo que puedas creer. Ánimo compañero.