martes, 15 de mayo de 2012

El gran Pacto PP-PSOE ya existe y es contra nosotros

                                      
 Cuando ya no sabemos qué decir apelamos a la necesidad de un gran Pacto de Estado; que los dos grandes partidos, juntos, PP y PSOE de la mano, nos saquen del agujero en el que estamos. Es una ingenuidad. Es la apelación al "todos a una", como aquel "podemos" con el que se anima en el fútbol. Nos atenaza el miedo y pensamos (queremos pensar) que la solución está en que "papá y mamá" dejen de discutir y remen en la misma dirección. Como niños. Es falso. El PP y el PSOE ya están de acuerdo, ya tienen el gran pacto. Lo que sucede es que lo esconden, mienten para que pensemos que las cosas pueden cambiar sin cambiar de actores, para que nos creamos que esto aún da más de si, que todavía hay esperanza y que la esperanza son ellos. Mentira.
Solo podemos acercarnos a la realidad si nos alejamos de los titulares de los grandes medios, de los discursos que más se oyen, si apartamos un poco el ruido para atender a los hechos.  Olvidemos lo que dicen, o decían, unos y otros mientras están, o estaban, en la oposición. Fijémonos en lo que hacen cuando llegan al gobierno; o sea, lo mismo. Así, nos daremos cuenta de que el gran Pacto de Estado ya está en vigor y es contra nosotros, contra la gente normal; no contra los que se reparten las stock options, ni contra los que cazan elefantes, ni contra los que van a los palcos de los clubs de moda, ni contra los que tienen chofer o viajan en coche oficial.



Cuentan los hechos; no las palabras. El gran Pacto de Estado entre el PP y el PSOE está vigente y es de derechas; pasa porque nada cambie, porque la crisis sirva para reforzar a los grandes poderes económicos (mediáticos incluidos) a costa de la pérdida de derechos de la inmensa mayoría, porque se mantega al Rey y a su corte, porque el bipartidismo se refuerce, porque no se toquen los privilegios de la clase política, ni sus conexiones con las grandes empresas para aterrizar en ellas una vez se abandone el escaño. El gran Pacto  que han "firmado" PP y PSOE pasa por escandalizarse por un corte de calles pero no por mil familias desalojadas de sus casas, por asegurar que la Constitución de 1978 es intocable aunque la incumplan cada minuto, por decir siempre sí a los Estados Unidos y no, por ejemplo, a los saharauis, por controlar la justicia, por poner el grito en el cielo hablando de corrupción pero asegurándose de que sus corruptos siempre tendrán escapatoria legal, por poner en todo momento el beneficio por delante de la sostenibilidad, por no tocar nunca las ventajas económicas de la iglesia, por taparse entre ellos, por predicar  austeridad asegurándose que nunca la sufrirán en sus carnes.
¿Qué más pacto queremos? ¿Qué más pacto se puede esperar? Apartemos el ruido al que tanto contribuyen los grandes medios y escucharemos mucho mejor. Veremos que el 95% de las disputas entre el PP y el PSOE son fuegos artificiales, que las alternativas están fuera de ellos, aunque casi no aparezcan en "El País", en "El Mundo",  en "TVE", en "La Vanguardia" o en la "SER". Es obligado buscar alternativas, hacerlo para estar mínimamente a la altura de los que lucharon antes que nosotros y para que los que vengan después, nuestros hijos, no nos lo echen en cara.

No hay comentarios: