jueves, 19 de abril de 2012

¿Qué siente el Rey?



"Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir". De las tres frases, solo hay una indiscutible: el Rey se ha equivocado, y su equivocación no se va a olvidar. Eso de que lo siente mucho y de que no volverá a ocurrir ya es más discutible. El "lo siento" supone un arrepentimiento que difícilmente se puede considerar sincero en boca de un señor de 74 años que lleva 50 de cacería en cacería, de safari en safari. Falta saber, además, de qué dice arrepentirse, si del viaje, de no visitar a su nieto herido, de sus compañeros de andanzas, de lo que costó la fiesta, de haberse dejado invitar, de matar elefantes, de su accidente... No queda nada claro.
En cuanto al "no volverá a ocurrir", cuesta creer que un hombre que no se alejó de las armas ni después de matar accidentalmente de un tiro a su hermano, abandone las grandes cacerías por esta polémica. Más probable parece que le retiren su edad y su salud.
Lo que ha hecho la cacería de elefantes del Rey en Botsuana es dejar definitivamente a la Monarquía española al pie de los caballos. Han sido muchos años de constante campaña de imagen de una familia real que se quería hacer pasar como ejemplo y modelo para la ciudadanía y que, a estas alturas, ya sabemos que de ejemplar, nada. Y lo sabemos pese a lo mucho que hay escondido, pese a la poca transparencia que rodea a la institución, pese a los muchos silencios comparados. Así pues, si la supuesta ejemplaridad era falsa, ello nos da derecho a pensar que también es discutible eso de que sin el Rey no hubiera habido democracia. La democracia la hicieron los españoles con la ayuda del calendario y la geografía. A finales del siglo XX y en plena Europa, no cabía otra cosa que la democracia. En todo caso, los casi 40 años pasados desde la muerte de Franco, con el acompañamiento de los acontecimientos recientes en la Corte, permiten plantearse seriamente si la Monarquía forma parte del modelo de Estado que los ciudadanos quieren para España. Ya toca.
Las disculpas y el arrepentimiento del Monarca serían una burla si no desembocaran en una futura fiscalización absoluta de sus actividades, de su financiación y de sus comportamientos. Transparencia total, no hay otra. Tal como están las cosas, se habla de la necesaria "democratización" de la Corona. "Democratizar" es una forma de decir adecuarla a los tiempos que corren. Yo no creo que eso sea posible. Una institución pública irresponsable, a la que nada se puede reclamar, está fuera de la democracia y de nuestro tiempo pero, como mínimo, se podría hacer algo para saber si la gente la quiere. Por tanto, me parece que es el momento de convocar ya un referéndum sobre Monarquía o República. Las cortes reales son elementos totalmente ajenos a los principios democráticos y su existencia en pleno siglo XXI debería merecer, cuanto menos, una ratificación explícita por parte del pueblo.
Por cierto, nada dijo ayer Juan Carlos sobre sus relaciones con los negocios de su yerno Iñaki Urdangarín. El tema está en los juzgados. ¿Se arrepiente también de eso?

No hay comentarios: