martes, 10 de abril de 2012

La democracia española tiene doble fondo



Este vídeo de Mariano Rajoy es del verano de 2010 y, ya ven, la simple posibilidad, el rumor de que un gobierno del PSOE decretara una amnistía fiscal le parecía una barbaridad. Hoy él, un año y medio después, ya como presidente del Gobierno, la ha decretado.
El vídeo de Rajoy es solo uno de los muchos que se pueden ver en internet y que ponen de manifiesto el doble lenguaje del PP, la poca confianza que merecen, el ínfimo valor de sus palabras. Son todos bastante parecidos: son lo actuales gobernantes del Partido Popular cuando estaban en la oposición. El hoy Presidente Rajoy, la actual "vicetodo" Sáenz de Santamaría, la Secretaria General del partido, Dolores de Cospedal y algunos otros criticando con trazos gruesos decisiones del gobierno Zapatero. Tan gruesos son los trazos que, en algunos cosas, descalifican lo que no son más que rumores. La lástima, lo triste, es que son descalificaciones a políticas que, pasados unos meses y ya con ellos en el gobierno, se están tomando como si de fotocopias corregidas y aumentadas se tratara.

Son vídeos que se pueden ver en internet y los agrupo para facilitar una imagen general de la manera como se ejerce la política supuestamente democrática en España. No hay un mínimo interés por el servicio al ciudadano. Los intereses de la calle están siempre supeditados a los intereses de los políticos y de sus partidos. Por eso la política española funciona como un escenario de doble fondo: un ámbito público donde todo son buenas intenciones y un escenario oculto donde las estrategias y las medidas se deciden al margen de las pautas democráticas con el único objetivo de asegurar la propia supervivencia, ya sea ganar una elecciones, mantener el poder o seguir en el cargo del que se come.
Por eso existen estos vídeos donde los dirigentes del PP dicen lo contrario de lo que acaban haciendo así que tienen ocasión. Por eso pese a la existencia de estos vídeos, ninguna de sus protagonistas se avergüenza, pide perdón y se va para casa. Miren estos dos a modos de colofón y, si quedan con ganas, en internet hay muchos más.


Conste que mi pretensión con este post no es poner de manifiesto simplemente la falta de honestidad política del PP. No. Es más que eso. Es denunciar el doble lenguaje como forma de hacer política en España. Que se puedan dar públicamente estos comportamientos tan poco honrados, tan poco honestos, tan falsos y no suceda nada es un síntoma preocupante que demuestra la pobre calidad de nuestra democracia.
Si el problema fuera un partido, en este caso el PP, la cuestión no sería tan grave. Lo alarmante es que con el PSOE sucede lo mismo.
Miren si no como argumentaba sus reformas económicas José Luis Rodríguez Zapatero.
Esto decía de la reforma laboral:


Y así explicaba los recortes económicos, de sueldos y derechos que, en su opinión, venían obligados por la crisis:


Nadie en las filas socialistas levantó entonces la voz ante Zapatero. Era 2010 y quien se quejaba era el PP. Ahora se han invertido los papeles. No me dirán que no parece una obra de teatro, una pura representación donde cada cual se ajusta a un guión preestablecido que nada tiene que ver con los proyectos políticos, las ideológías o las corrientes de pensamiento.
En mi opinión es precisamente la falta de reacción desde las propias filas de quien gobierna lo que prueba el pésimo estado de la política en España. En este seguidismo acrítico está la tumba de la democracia. Es inconcebible que dentro de partidos democráticos nunca haya voces discrepantes como si de organizaciones caudillistas propias de regímenes dictatoriales se tratara. Me temo que el control que el poder económico ejerce sobre la democracia es de tal finura que ya ni necesita sacar los tanques a la calle, que en la democracia de hoy el común de los ciudadanos está igual de controlado que en las dictaduras pero más tranquilo. Esto no puede acabar bien.

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