viernes, 23 de marzo de 2012

Privaticemos la Comisión Nacional de la Competencia para generar competencia

La viñeta es de Perú pero vale, trazo a trazo, letra a letra, para España.


La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) "valora positivamente" (como si se pudiera valorar negativamente) la privatización de las televisiones autonómicas que pretende el gobierno de Mariano Rajoy (aunque Javier Arenas dice que Canal Sur es "imprivatizable"). El ejecutivo del PP asegura que es una buena medida para mejorar la gestión de los canales regionales, para ahorrar dinero público. Lo que no dicen es que mucho mejor sería relevar a los directivos que ellos mismos han colocado en Telemadrid, en Canal 9 o en TVG y que son los primeros responsables no solo de haber perdido dinero a espuertas sino de su robo, del descenso de audiencia y de la pérdida de prestigio de sus respectivos canales. Es como si a un coche que en lugar de llevarnos a Bilbao nos llevara a Jerez le cambiáramos las ruedas pero nada dijéramos de quienes lo conducen. Nada dice tampoco del "conductor" la CNC que se limita a informar del anteproyecto de modificación de la Ley de Comunicación Audiovisual (aquí se puede enlazar con el texto) que les ha hecho llegar el gobierno del PP como si ese texto estuviera en un tubo de ensayo, ajeno a toda realidad.
Asegura la CNC que la privatización de los terceros canales puede "contribuir a introducir competencia en estos ámbitos, además de las ventajas que supone para la gestión de los recursos públicos". Yo haría aquí un par de precisiones. Cuando dice competencia es evidente que se refiere solo a "competencia económica" ya que hay toda otra serie de competencias que se obvian. Es más, hay una competencia que se vería objetivamente recortada, me refiero a la variedad de puntos de vista que los medios públicos pueden ofrecer y que no entran en la lógica de las empresas privadas.
Además, en cuanto a la "competencia económica" no estaría mal que la CNC tuviera en cuenta lo que ha sucedido con la "competencia" generada por las TDTs privadas; una competencia que, en general, no va más allá de quién es más facha, quién sablea con más estilo a las administraciones, quién paga peor a sus trabajadores, quién hace peores productos o qué tonalidad de la pantalla a negro es más elegante.



Sobre la apelación de la ventajas para "la gestión de los recursos públicos", es lo del coche, ¿por qué la gestión privada ha de ser más barata? La culpa del desfase actual es de los gestores escogidos por los mismos que ahora defienden la modificación. Los señores de la CNC saben muy bien, o deberían saber, que todas estas privatizaciones que se barruntan sin inyecciones de dinero público son lo mismo que buscar mariposas blancas en la nieve, un imposible.
Por encima de todo lo dicho, la CNC tendría que ser mucho más modesta y especificar claramente que sus juicios son de "laboratorio económico", una especie de "ceteris paribus" permanente. Si aclararan eso se les prodría perdonar que pasen por alto el valor que los medios públicos tienen para la democracia informativa y para la comunicación democrática en particular.
Igual pedirles esa sensibilidad es pedirles demasiado pero, teniendo en cuenta, que la mayoría de los miembros de la CNC han desarrollado toda su actividad profesional en la función pública, qué menos que esperar algo de atención al respecto. En fin, visto que la Comisión "valora positivamente" la privatización de las televisiones públicas supongo que no tendrán ninguna objeción en defender también la privatización, total o parcial, de si mismos. Me parece que, dejando las funciones resolutorias en manos de los tribunales, todas las demás tareas de control de la competencia podrían pasar a gestión privada, ello también " podría contribuir a introducir competencia en estos ámbitos".

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