jueves, 2 de febrero de 2012

Los Quintela o el fraude en las televisiones públicas

Fernando Quintela, director de Antena de Canal 9.

Hay episodios pequeños y muy localizados que, por si solos, pueden llegar a explicar situaciones mucho, muchísimo más amplias. Estos días, inmersos en este insensato cuestionamiento general de todo lo que suena a público, se habla y no se para del sentido de las televisiones autonómicas. Sin ir más lejos, yo participé hace unos días en un debate al respecto en "La Ventana" de la SER. Resumiendo diré que creo que las televisiones autonómicas públicas, más allá de las particularidades de cada territorio, tienen sentido porque, igual que la sanidad o la educación, la comunicación de masas no puede estar solo en manos del sector privado. No estamos hablando de mercancías, sino del control comunicativo y de la información que todo ciudadano necesita para ejercer como tal en un sistema democrático.
El drama de las televisiones autonómicas ha sido, y es, su gestión. Una gestión, tan llena de fraudes, de delitos y de poca vergüenza, que está a punto de dejar sin argumentos a quienes defendemos la continuidad y fortalecimiento de las cadenas regionales públicas.
Voy con el episodio al que me refería al principio. Afecta a Canal 9 Televisió Valenciana pero sirve como ejemplo para cualquier otra televisión autonómica cuando se discute sobre su sentido y su futuro.
Canal 9 acaba de emitir el reportaje "Garzón: el juez estrella al descubierto". El trabajo forma parte de un conjunto de tres reportajes. Los otros dos, todavía no ofrecidos, son sobre los GAL y sobre Alfredo Pérez Rubalcaba.
¿Quien los ha hecho? No los profesionales de la casa, que por supuesto los podían haber hecho, pero no. No. Los ha elaborado una productora madrileña de nombre "Triskel Audiovisual" que tiene como administrador único a Mario López Sanclemente. Esta productora ha compartido sede social con otra llamada "25 Frames Audiovisual" que era propiedad de Fernando Quintela, un antiguo fotógrafo que se había convertido en uno de los hombres de confianza para temas audiovisuales de Pedro J. Ramírez, que había dirigido "El Mundo TV" y que, posteriormente, pasó por Intereconomía.
¿Tiene algo que ver Quintela con Canal 9? Sí, es ni más ni menos que su Director de Antena. Quintela dice que no estaba en Canal 9 cuando se firmó el contrato. Es verdad. Llegó un mes más tarde pero desde hacía mucho tiempo está muy bien relacionado con la cúpula de la cadena. Por aquella época ya sonaba su nombre como posible nuevo director de la cadena. Al final se quedó en responsable de Antena. Cuando entró en Canal 9, Quintela abandonó su participación en una tercera productora "El Nacimiento Producciones" y la dejó, precisamente, en manos del mencionado Mario López Sanclemente, el jefe de "Triskel".
¿Cuanto le costaron los tres reportajes a Canal 9? 634.000 euros. Lo que hecho por personal de la casa no hubiera costado nada, costó 634.000, más de 105 millones de las antiguas pesetas. 210.000 euros cada pieza. Casi 5.000 euros por minuto. En el mercado, un reportaje de parecidas características comprado a una productora no debería costar más de 3.000 euros. Es decir, menos de 10.000 euros el paquete de tres. Lo que en esta caso han costado dos minutos de producción.
¿Cómo se explica tan alto coste? No hay explicación. Canal 9 se ha negado a dar cualquier tipo de información alegando que se trata de contratos protegidos por clausulas de confidencialidad. Lo que es cierto es que el sonido tuvo que ser rectificado por técnicos de la casa ya que no llegaba a los mínimos de calidad exigidos para poder ser entendido.
¿El contenido era el propio de una televisión pública? En absoluto. El reportaje sobre Garzón repetía todas las descalificaciones que desde la derecha mediática y el PP se le están haciendo en los últimos años. Las declaraciones estaba absolutamente desequilibradas en contra de Garzón. Sus argumentos no aparecían por ningún lado y las pocas voces que le defendían quedaban sepultadas bajo un alud de juicios de valor y comentarios despectivos. Era lo que se entiende por un reportaje sesgado, manipulado y poco profesional desde el punto de vista periodístico.
¿Se consiguió una buena audiencia? No. Apenas un 3% de share. En número de espectadores, 78.000 personas.
¿Como se justifica la elección de los tres temas objeto de los reportajes comprados por Canal 9? No hay justificación. Según un obligado criterio de proximidad o interés autonómico es evidente que antes que un reportaje sobre el "caso Garzón" tocarían reportajes sobre Gürtel, Camps, los distintos casos de corrupción de Alicante, Carlos Fabra y sus constantes premios en la lotería, la financiación del PP que también va a ser juzgada, el Aeropuerto sin aviones de Castellón, los impagos generalizados de la Generalitat, el saqueo de Emarsa... Pero no. De todo esto no se ha hecho nada absolutamente, ningún reportaje, ni elaborado en casa ni comprado fuera. De Garzón, los GAL y Rubalcaba, sí.
¿Por que no se han emitido todavía los reportajes? No se sabe. No se habrá encontrado la oportunidad. El de los GAL estaba previsto para antes de las elecciones generales pero ETA anunció su alto el fuego permanente y dejó sin sentido su emisión. El de Rubalcaba también se pretendía colocar antes de las elecciones pero se fue retasando y, ahora, solo su elección el sábado como nuevo secretario general del PSOE explicaría su puesta en pantalla. Como gane Chacón...
¿Eran inéditos los reportajes? Tampoco. Ni eso. Intereconomía ya los ha emitido. Canal 9 no ha explicado cuánto pagó Intereconomía por esa emisión, ni porque se le permitió pasarlos con anterioridad a la propia emisión.
Vuelvo al principio. En la compra y emisión, o no, de los reportajes de Canal 9 está comprendidos todos los vicios de la mala gestión que ha dejado las televisiones autonómicas públicas a los pies de los caballos: ausencia de modelo, arbitrariedad, desprecio al servicio público, desaprovechamiento de los recursos propios, despilfarro, amiguismo, opacidad, corrupción, manipulación informativa... Podemos seguir especulando y teorizando sobre el futuro de estas cadenas pero si resulta que el enfermo está grave por la negligencia de quienes lo han tratado, antes de discutir sobre el tipo de vida que le espera, haríamos bien en cambiar de médicos. Si las televisiones autonómicas están a las puertas del desguace, deberíamos empezar por dejar a los directivos responsables de tanto fraude a las puertas de los juzgados. Sabemos quienes son y que han hecho.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Julià, he leído este artículo y gracias a ti he podido saber un poco el cómo me la han colado y bien doblada. Aparte de la gestión lamentable de RTVV, estoy afectado directamente junto con un amigo debido a estos reportajes, en concreto con el del GAL ya que este señor de Triskel nos ha "puteado" a base de bien respecto a la grabación. Si es posible me gustaría poder contactar contigo y al menos comentarte lo que nos ocurrió con él. En pocas palabras, aparte de dinero, nos ha hecho un daño moral dificil de reparar. Espero que leas esto y me contestes para de alguna manera darte mi número de teléfono o que me des el tuyo para darte más detalles de cómo actúa esta "productora estafadora", o lo que quede de ella porque ya no existen al menos físicamente... muchas gracias!
Un saludo