domingo, 30 de diciembre de 2012

Tres años de Jaraba, demasiado para RTVV (y III)


José López Jaraba entrando en los juzgados de Paterna para declarar sobre el "caso Sanz" (Foto: EFE)

Entrega final, la tercera, de la trayectoria  (2009-2012) de José López Jaraba como director general de Radiotelevisión Valenciana (RTVV). Sería muy interesante poder rematar este triple artículo con una entrevista a López Jaraba. La petición está cursada, veremos. Este "post" se centra en su fracaso en las cifras de audiencia, en la poca transparencia de su gestión y en distintas cuestiones que tienen que ver con temas laborales, pasando por el inmenso escándalo del "caso Sanz": el caso de su número dos, Vicente Sanz, acusado judicialmente de abuso sexual por parte de tres periodistas que aseguran haber advertido de los hechos a López Jaraba, cosa que éste niega.
Empezamos:

6. SU AUDIENCIA.
Los tres años de José López Jaraba como director general de RTVV han sido de desplome en las audiencias. Absoluto desplome. Cierto es que la audiencia se ha fragmentado mucho en estos últimos años pero la caída de Canal 9 (igual que  Ràdio 9 que está en cifras poco más que testimoniales) no tiene parangón. Como en otros campos, la falta de transparencia ha caracterizado la tarea de Jaraba en hacer públicas las audiencias. De todas formas, los números que se conocen no dejan lugar a dudas. Veamos. Cuando su antecesor, Pedro García, llegó al cargo en 2004 la audiencia media de la cadena estaba en el 17%; cuando se fue era del 11'8. Esa es la cifra que heredó Jaraba. Cuando se cierre 2012 difícilmente la cuota de Canal 9 llegará al 5%. Muy poco. Eso quiere de decir que de cada cien valencianos que están delante de la televisión solo cinco optan por Canal 9, mientras 95 no lo hacen.
Julio de 2012 registró la audiencia más baja de la "era Jaraba", un 4'2%. Con el añadido de que los otros dos canales de la cadena, "9/2" y "9/24", no superaron el 0'4 y el 0'5% respectivamente. El 4'2 de Canal 9 situaba a la televisión pública valenciana en el puesto número 11 de los 12 canales autonómicos que funcionan en España, solo por encima de la Televisión Autonomica de Murcia que, por cierto, ya ha cerrado.
Los análisis de audiencia acostumbran a ser relativos. Muchas veces, un éxito de audiencia se basa en malos productos, la conocida "telebasura" (ese concepto que solo no entienden los que la hacen), y, en cambio, cifras más modestas se "venden" como consecuencia de una apuesta por espacios más complejos, menos de masas y de más calidad. Es evidente que la caída en audiencia de Canal 9 no responde a esta última razón.
¿Que podía haber hecho que no hizo?
Las dificultades presupuestarias de RTVV está claro que limitan las posibilidades de acción de un responsable televisivo a la hora de confeccionar una parrilla de calidad y competitiva en audiencia, pero eso no es excusa en el caso de Canal 9. Empezando por apostar por unos informativos de calidad que, en lugar de estar en el 10% de audiencia, estuvieran en el 20%,  no es cuestión de dinero. Como no lo es programar espacios de reportaje o de debate alrededor de cuestiones sociopolíticas candentes. Eso sí, han de ser veraces, comprometidos y plurales, justo lo que no han sido nunca los de Canal 9. El plus en prestigio que este tipo de programas informativos supone para una cadena no se puede despreciar a la hora de situarla en la lucha por la audiencia. Promover la producción propia, arriesgar en los formatos hechos por gente de la casa o por productoras valencianas hubiera significado dar con formatos que pudieran conectar con la ciudadanía valenciana y, sin gastar de más, hubieran dado mejor resultado que, por ejemplo, las habituales series americanas vulgares y antiguas. Además si todo lo gastado en las inútiles retransmisiones de la Fórmula 1 se hubiera invertido en producción de programas, seguro que algún punto más de audiencia se hubiera arañado.

José López Jaraba hace una loa de la calidad de los informativos de Canal 9, en concreto sobre el tratamiento del "caso Gürtel", ante la Comisión de Control de RTVV de Les Corts Valencianes.

7. SU OPACIDAD.
La misma falta de transparencia a la hora de dar a conocer los datos de audiencia se ha repetido en todos los demás aspectos de la gestión de López Jaraba. Ha sido opacidad con los trabajadores, con el Comité de Empresa, con el Consejo de Administración, con la Comisión de Control de RTVV de Les Corts y con los medios de comunicación en general.
Contra la obligación de transparencia absoluta que ha cumplir un servidor público, Jaraba ha dado siempre el "no" o la callada por respuesta cuando desde alguna instancia se le han pedido explicaciones.
Sobre el contrato para la retransmisión de la visita del Papa a Valencia en 2006, que está relacionado con el "caso Gürtel" por los sobreprecios que se pagaron, Jaraba llevó su negativa a explicarse hasta Les Corts donde se escudó en que el caso estaba "sub iudice" y, además, había cláusulas de confidencialidad. La misma actitud cerrada y obstruccionista la tomó con los contratos para retransmisiones deportivas como la Copa América o la Fórmula 1, la compra de reportajes a productoras externas a precios muy superiores a los de mercado, las contrataciones de personal de confianza como Fernando Quintela, los planes de viabilidad para el futuro de la empresa, los contratos con auditoras externas para que estudiaran la estructura de la empresa y sus posibles cambios, el ERE que había de despedir a 1.200 trabajadores...  Todo en Jaraba ha sido siempre operar tras un manto de silencio impropio de un administrador público. Por ser opaco lo fue hasta con el "caso Sanz", una denuncia de tres periodistas de la casa contra el secretario general de RTVV, Vicente Sanz, a quien acusaban de acoso (luego abuso) sexual. Nunca dio en esta cuestión una información suficiente y fiable... Aunque eso lo veremos en un próximo punto.
¿Qué podía haber hecho que no hizo?
Poner luz en todo lo que fueron sombras, transparencia en todo lo que fue ocultación. Jaraba debería haber ejercido su tarea dando cuenta de todo a la ciudadanía que era quien le pagaba. Lo tenía que haber hecho dando facilidades de información a todos los niveles de control que empezando por el Comité de Empresa están para garantizar el buen funcionamiento de la empresa. Lo debería haber hecho dando la cara de forma periódica ante los medios de comunicación. Una empresa pública ha de tener despachos con paredes de cristal. Ese era el reto de Jaraba y, por eso, su suspenso es total y absoluto. En una empresa como RTVV las cláusulas de confidencialidad son inaceptables y cuando Jaraba tropezó con ellas su deber era buscar la fórmula para hacer llegar toda la informacion al ciudadano como fuese.

8. SU ERE
José López Jaraba, la persona que defendió que la privatización era un mal negocio para RTVV y que todavía en 2011 negaba la posibilidad de tener que reducir plantilla con un ERE, pasará a la historia del periodismo español como el responsable del mayor despido colectivo en un medio de comunicación en España. Y todo sin dar nunca explicaciones de nada a nadie.
El proceso empezó y se desarrolló siempre de espaldas a la propia empresa. Dos consultoras ajenas a la casa hicieron los dos trabajos que desembocaron en el despido de los 1.198 trabajadores. Primero PriceWaterHouse elaboró un informe que aseguraba que era necesario un ERE, después "Garrigues Abogados" concreto como iba a ser, a cuantos iba a afectar y cuales serían sus nombres. Todo se pretendió que fuera aparentemente limpio, aséptico, técnico pero resultó todo lo contrario. "Garriges" aseguró que su ERE respondía a los resultados del informe de "Price" y éstos se desentendieron de la fiabilidad de su trabajo asegurando que todos los datos se los había facilitado la dirección de RTVV.
Bien avanzado 2012, mientras todo estaba ya más que perfilado, Jaraba seguía diciendo públicamente que no se sabía nada, que él desconocía absolutamente lo que estaba elaborando "Garrigues Abogados". La realidad es que el pasado verano el misterio, pese a que ni el Comité de Empresa, ni el Consejo de Administración recibían ninguno tipo de información por parte de la empresa sobre el ERE, las listas de afectados ya circulaban de los despachos de la Generalitat, a los de RTVV y vuelta a la Generalitat. Cada cual decía la suya, cada cual hacía su aportación. Finalmente fue el despacho de "Garrigues Abogados" quien tuvo que parar tanta ida y venida, recordando que debían ser ellos quienes defendieran el ERE en los tribunales y, por tanto, un mínimo rigor era imprescindible.
La única información que trascendía llegaba  a través de filtraciones periodísticas. La prensa más afín a la dirección de RTVV y al PP, "El Mundo, "Las Provincias" y "ABC", se encargaban de hacer públicos datos siempre parciales que iban dejando pistas. Jaraba, a la vista de lo públicado, lo negaba todo. Finalmente, la mayoría de extremos se han confirmado y si ha habido baile de fechas ha sido más por problemas de última hora que por otra cosa. Luego, las cosas se sabían.
Más allá de lo discutible que resulta poner en marcha un ERE de las características del que se ha diseñado para RTVV, el proceso ha sido una especie de tortura para la plantilla de trabajadores que nunca han sabido qué información era buena y cual no lo era, qué les iba a deparar el futuro y en base a que circunstancias. López Jaraba jamás ha mostrado un mínimo de sensibilidad con relación al estado emocional en el que su plan estaba dejando al grueso de trabajadores.
Tampoco en el momento de la negociación con el Comité de Empresa, un episodio que no pasó de ser un puro trámite, la dirección de la empresa mostró receptividad alguna ante las propuestas de los representantes sindicales. La posibilidad de aplicar medidas que resultaran menos traumáticas para la plantilla, buscar fórmulas de despido incentivadas o prejubilaciones, contratos a tiempo parcial, incrementar la producción propia, subir los índices de productividad, adaptar la rejilla de programación a las nuevas necesidades, recortar sueldos,... nada fue seriamente considerado. La negociación con el Comité no sirvió para nada. Todo estaba ya decidido.
Por si faltaba algo, se expedientó con el máximo rigor a los trabajadores que protestaron y, para rematar, Jaraba abandonó el barco la misma semana que habían de comenzar los despidos.
¿Qué pudo hacer que no hizo?
Lo primero que tocaba hacer era ser claro en los planes que se tenían. Decir la verdad desde el primer momento y negociar de manera sincera con los representantes sindicales, con los trabajadores en definitiva. Las filtraciones se tenían que haber evitado ya que hicieron mucho daño anímico a la plantilla. La manera de evitarlas no podía ser otra que ser transparente. Los estudios que han dado lugar al ERE, así como el mismo ERE, se tenía que haber hecho por técnicos de la casa. Más allá de esto, era obligado que el plan tuviera visos de ser una garantía de futuro para RTVV, y eso no se ve por ningún lado. La espantada de Jaraba en el último momento define su implicación en el proyecto que tenia entre manos.

9. SU SANZ
Si siendo director general de una empresa, tu número dos es denunciado judicialmente por acoso sexual (después la juez amplió la acusación a abuso sexual), tú no puedes permanecer indiferente, ni adoptar una actitud neutral. Esta es, como mínimo, la culpa que persigue a López Jaraba  en el llamado "caso Sanz". La denuncia de tres periodistas al secretario general de RTVV, Vicente Sanz, por acoso sexual se conoció el 23 de febrero de 2010. Ese día lo publicó "El País". Jaraba reconoció conocer el caso desde once días antes. No tomó ninguna decisión. Lo único que sucedió, una vez el caso explotó en los periódicos, es que, "a petición propia para poder defenderse mejor", Vicente Sanz fue suspendido cautelarmente de sus funciones. Ante la Comisión de Control de RTVV de Les Corts, Jaraba definió su comportamiento como "discreto, modélico y prudente". Argumentó que cuando tuvo noticia de los hechos le preguntó directamente a Sanz pero éste se lo nego todo. Apeló Jaraba a la presunción de inocencia, pero pasó por alto que él no podía creer a Sanz cuando ya había visto uno de los vídeos grabados por las denunciantes en el que su secretario general se masturbaba en su despacho.
La juez del caso llamó a Jaraba como testigo para aclarar cual era verdaderamente su grado de información sobre  lo que estaba pasando y desde cuando lo sabía. Las denunciantes explicaron en el juzgado que llevaban meses intentando hablar con el director general y que éste sabía perfectamente cual era la cuestión que querían tratar, que siempre les había dado largas, que incluso había dicho estar enfermo para saltarse una cita concertada y que no les contestaba a los mensajes. Ante el tribunal, López Jaraba negó con todo tipo de argumentos su conocimiento previo, incluso apeló al olvido de determinadas circunstancias que le hubieran podido incriminar.
Finalmente, tuvieron que pasar más de tres meses para que se abriera expediente a Sanz pero, se usó la excusa de que ya había un proceso penal en curso, para archivarlo. Así que en junio de 2011,  Vicente Sanz pudo jubilarse con el expediente limpio y se le acabó reconociendo una indemnización de casi 20.000 euros. Él pretendía conseguir mucho más dinero en virtud de una cláusula de su contrato por la que disfrutaba de un blindaje especial, contrario a la ley, que tenía el aval del propio Jaraba. Los tribunales lo echaron para atrás.

Esta es la versión que ofreció el director general de RTVV, José López Jaraba, al inició de su comparecencia parlamentaria sobre el "caso Sanz"


Así le preguntaba la diputada del PSPV, Nuria Espí. Esta fue su bateria de cuestiones.



 Estas fueron las contestaciones de López Jaraba a las preguntas de Espí y otras portavoces. A  continuanción quien habla es la representante del PP, Sagrario Sánchez.



En una segunda comparencia de López Jaraba, así se dirigió a el Mònica Oltra, portavoz de Compromís.

¿Que podía haber hecho que no hizo?
Para empezar, un director general ha de ser responsable absoluto de todos sus nombramientos y el hecho de que Vicente Sanz, con todo el currículum que arrastraba, fuera su secretario general, dice mucho de su valor como máximo responsable de RTVV. Sanz no aguantaría ni un minuto como número dos de nadie que pusiera la honradez como primera condición para un servidor público. Más allá de esto, Jaraba debería haber fulminado a su subordinado desde el mismo instante que dice tener noticia de los hechos y haber puesto toda la fuerza de RTVV en perseguirlo judicialmente. En el orden interno, el expediente debería haber servido para conocer la cantidad de complicidades que Sanz tejió a su alrededor para poder hacer lo que hizo. Una vez conocidos los cómplices o encubridores también ellos deberían haber sido sancionados con el máximo de dureza.
En cuanto a la gran diferencia que hay entre su versión y las de las denunciante sobre si sabía o no sabía lo que estaba pasando, Jaraba debería haber hecho un esfuerzo para aclararlo todo ya que el caso es de una gravedad enorme. Sería propio de un miserable que los tribunales acabaran demostrando que sabía más de lo que dice.

10. SUS EXPEDIENTES
Todo lo que se tardó en expedientar a Vicente Sanz por un caso de triple abuso sexual fue velocidad a la hora de expedientar a 48 trabajadores que, el 16 de julio de 2012, cuando se hizo público que el ERE iba a afectar al 75% de la plantilla entraron en el plató de informativos. En ese momento el plató estaba vacío, nadie pidió que fuera desalojado y, con el sitio ocupado, cuando llegó la hora de iniciar el "Notícies 9 1ª edición", el informativo no se hizo. No hubo violencia, ni desperfectos pero la falta se calificó de muy grave y la sanción fue de dos meses de empleo y sueldo para los expedientados. Entre los sancionados estaba la práctica totalidad del Comité de Empresa con lo que se dejó en precario el derecho a los representantes sindicales que tiene todo trabajador. Para salvar la cara, a los miembros del Comité se resolvió aplicarles la sanción con un mes de retraso. Los afectados llegaron a abandonar la empresa pero cuando llevaban casi una semana en su casa, la dirección de RTVV reconsideró su decisión, como siempre sin explicación alguna. Se decidió que los sancionados podían volver a su puesto de trabajo y dejar el cumplimiento de la "pena" para después de la aplicación del ERE, de forma que solo la deberían cumplir los que permanecieran en la empresa.
¿Qué podía haber hecho que no hizo?
En este caso era una cuestión de simple proporcionalidad. Se trataba de entender la situación anímica por la que estaban pasando los trabajadores y ser tolerantes con su protesta. Se podía haber dejado pasar o limitar el expediente a una falta leve que se solventara con apercibimiento y poco más. Unos profesionales que llevan dos años bajo la  "espada de Damocles" de su despido después de más de 20 años en la casa merecían más comprensión. Jaraba, de puertas afuera, ha lamentado siempre lo duro de la situación para la plantilla de RTVV. De acuerdo con ese sentimiento lo pertinente era no haber sancionado u optar por la más leve de las penas.

11. UN DEFECTO...
El gran pero a la labor de Jaraba en RTVV, y de él salen todos los demás extremos que explican su pésimo balance, es que de hecho siempre despreció a los trabajadores y a sus representantes sindicales. Se negó siempre a reunirse con el Comité de Empresa y, lo que es peor, siempre ignoró sus opiniones, sus peticiones y sus propuestas. Entre estar al lado de aquellos a quien debía dirigir o ser un simple agente político de quienes lo habían nombrado optó por la segunda opción. Es posible que tal postura le haya permitido estar más tiempo en su despacho de director general pero está muy claro que no le ha servido ni para haber hecho una buena radio y una buena televisión públicas, ni para poder decir que ha servido con lealtad a la ciudadanía ni al país, ni para poder salir con la cabeza alta. Estar al lado de sus trabajadores le hubiera aprovechado, al menos, para no tener que pasar el mal trago que pasó justo después de su simisión cuando se vio encerrado en un ascensor con cuatro de sus antiguos empleados. En ese escaso metro cuadrado tuvo que escuchar, porque se la echaron a la cara, toda la vergüenza, el dolor y la pena que siente la inmensa mayoría de la plantilla de RTVV por haberlo tenido de jefe.

... Y UN EXCESO.
Fue en el pregón de las fiestas del 750 aniverasrio de la fundacion de Benissanó. Son un par de frases que dan una pista del pensamiento profundo de José López Jaraba. Estaba refiriéndose al esfuerzo de los hombres de Benissanó y añadió con una sonrisa "...ah! y también las mujeres, no vaya a ser que se nos enfade la Pajín". No contento con eso, avanzado el discurso, y después de glosar el valor cultural de los "bous al carrer" remató con una referencia a los que no están de acuerdo con esta fiesta "... pero seguro que vendrán los imbéciles de siempre que están en contra". Dos puntualizaciones, como mínimo,  muy desafortunadas.

José López Jaraba (der.) junto a su jefe de gabiente, Víctor Charneco. (Foto: EFE)

A modo de remate de la serie, un par de citas que denotan que, al menos en la teoría, López Jaraba sabe distinguir el periodismo de lo que no lo es. Cosa que da pie a pensar que el balance su gestión es todavía más negativo, puesto que si sus errores no se pueden atribuir al desconocimiento ya solo queda la mala fe.
Recuérdese, por ejemplo, una comparencia parlamentaria de finales de 2010 en la que glosaba la calidad de los informativos y su no dependencia del poder con estas palabras: "no se sostiene ninguna acusación sobre manipulación o parcialidad en los informativos de RTVV [...] que siguen criterios de información y solo información". Comparese lo dicho con lo que escribió un par de años antes en un artículo incluido en el libro "Los secretos del nuevo periodismo":

"He aquí de nuevo el ejemplo del ensanchamiento de la brecha entre el nuevo y el viejo periodismo: la a veces insoportable connivencia con los poderes públicos, un barniz que el lector exigente empieza a repudiar. Porque una cosa es la ubicación de principios crítica y otra el silencio sospechoso o el vocerío propagandístico, más sospechoso aún."

Llamativo, ¿no?.
Este artículo lo escribía junto a quien ha sido su jefe de gabinete en RTVV, Víctor Charneco. Dos detalles sobre Charneco que tampoco dejan en buen sitio a Jaraba: uno, pese a que no se puede decir que Víctor Charneco sea un autor reconocido y a que Canal 9 no cubre jamás la presentaciones literararias en Madrid, sí se envió un equipo a la capital de España cuando Charneco presentó una novela, su primera novela. Dos, Víctor Charneco cesó en su cargo en RTVV unos meses antes de la dimisión de Jaraba con lo cual consiguió una indemnización que, de haberse ido junto a su jefe, no hubiera cobrado.

Quiero acabar por donde empecé esta serie de tres artículos sobre la trayectoria de Jaraba en RTVV, por la pésima entrevista que dos periodistas del diario "ABC" le hicieron cuando dejó el cargo de director general. Esa entrevista, sin las preguntas que tocaba hacer, con preguntas a mayor gloria del entrevistado y sin repreguntas, fue lo que me movió a intentar entrevistar a Jaraba y, al no conseguirlo, a volcar los datos de que disponía en este perfil por triplicado.
En el mismo artículo antes mencionado y escrito junto a Charneco, Jaraba hablaba de lo que son las malas entrevistas. Es como si supiera la que le estaba esperando en "ABC" para cuando abandonara RTVV. Supongo que en su día los dos autores de la entrevista no leyeron la acertada reflexión de Jaraba sobre las "entrevistas basura" (eso lo digo yo):

"Preguntas pactadas, preguntas que se omiten, miedos del entrevistado, cuestionarios por adelantado o simple falta de tiempo están fomentando la llamada “entrevista blanca”, una suerte de rueda de prensa leída que el protagonista concede a un solo periodista".

Lo dicho. Visto lo visto, y para hacerle la entrevista que merece, le pedí cita a José López Jaraba. Vamos a ver si después de fiestas tengo suerte y nos podemos ver.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Las 9 inocentadas de Canal 9 (2)

A petición de distintos comentarios a las "primeras 9 inocentadas de Canal 9", doblo la apuesta y añado otras nueve, tan verídicas como las anteriores.

1. Expedientar antes a 50 trabajadores que protestaban porque iban a ser despedidos que a un directivo acusado de haber abusado sexualmente de tres periodistas de la casa.
2. Poner a un diputado del PP de jefe de Informativos y, a la vista de que se monta un escándalo considerable, esperar unos meses y nombrarlo director general.
3. Ofrecer a los redactores 25.000 pesestas de las de finales de los 90 por la "mejor noticia del día" y a los reporteros gráficos, 100.000 pesestas por la "mejor imagen de la semana".
4. Inventarse la palabra "cohetxo" (que no existe en valenciano) para que no apareciera soborno en las acusaciones del "caso Gürtel".
5. Construir un centro de producción de programas en Alicante (casi 5 millones de euros) sobre un terreno que no es de propiedad de RTVV y, una vez acabada la obra, seguir pagando alquiler (más de 200.000 euros anuales) y no producir nada.
6. Prohibir a los reporteros gráficos que se tomaran planos del perfil izquierdo del entonces president de la Generalitat, Eduardo Zaplana.
7. Colocar en plena retransmisión en directo de un partido de fútbol planos cortos grabados del president de la Generalitat y tener la "mala suerte" de que se te enganche la cinta.
8. Hacer un Expediente de Regulación de Empleo porque la empresa está en bancarrota, despedir a los trabajadores y mantener a los directivos.
9. Buscar a alguien para nombrarlo director general de RTVV para solo dos meses con el único cometido de despedir a 1.200... y encontrarlo.

Lo dicho, unos cachondos estos de Canal 9. Menudas inocentadas...



Las 9 inocentadas de Canal 9

Hoy que es 28 de diciembre, los medios suelen publicar informaciones inverosímiles. Es su forma de celebrar el Día de los Inocentes. Yo no le veo la gracia pero en fin... Por eso, he preferido recoger "inocentadas verdaderas" y ponerlas en una lista. Son cosas que han sucedido en Canal 9, solo unas cuantas y muy resumidas. Como "inocentadas" podrían considerarse graciosas, lo triste es que son verdad.

1. Contratar a un periodista argentino para retransmitir las carreras de Fórmula 1 y pagarle casi 11.000 euros mensuales mientras los periodistas deportivos de la casa se lo miran desde el sofá.
2. Ser capaces de informar (o lo que sea) del "caso de los trajes" que afectaba al president de la Generalitat, Francisco Camps, sin usar nunca la palabra traje.
3. Fichar a la actriz Barbara Rey para hacer un programa diario de cocina y seguir con las reposiciones casi 10 años después.
4. Colocar de director general a quien era el jefe de propaganda de Francisco Camps, Pedro García, para garantizar la despolitización de la cadena.
5. Profundizar en los temas de actualidad que pueden preocupar a los valencianos y hacerlo con el máximo de pluralidad invitando a los debates nocturnos a los periodistas madrileños Isabel San Sebastián, Herman Tertsch, Carlos Dávila, Miguel Ángel Rodríguez y Carmen Gurruchaga.
6. Aprovechar el viaje del Papa a Valencia, organizado por la sección más católica del PP, para desviar más de 7 millones de euros a través de la red Gürtel .
7. Convertir a María Abradelo en la "musa" de toda una generación de chiquillos valencianos dándole la presentación del programa infantil de la cadena.
8. Dejar en manos de Fernando Sánchez Dragó el programa cultural, pagarle casi 50.000 euros por espacio, pasarlo a las dos de la madrugada y conseguir un 0% de audiencia.
9. Comprar tres reportajes muy muy de derechas a una productora de Madrid, pagar 600.000 euros cuando su precio no superaba los 6.000, emitir solo uno y hacerlo, además, cuando ya lo ha hecho "Intereconomía".
 No me dirán que no son unos cachondos estos de Canal 9. Convertir inocentadas en realidad pura y dura... Unos profesionales de la Inocentada.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Tres años de Jaraba, demasiado para RTVV (II)


José López Jaraba durante una comparecencia parlamentaria ante la Comisión de Control de RTVV (Foto: Levante)

Segunda entrega de mi particular visión de la trayectoria de José López Jaraba al frente de Radiotelevisió Valenciana desde mediados de 2009 a finales de 2012. Mi pretensión era hacerle una entrevista pero, lamentablemente, no ha sido posible (de momento). Ante tal imposibilidad me he decantado por este extenso perfil a una sola voz, la mía, cosa habitual cuando se intenta poner en común datos u opiniones con personas que han ocupado altos cargos con el Partido Popular. Nunca dan la cara, lo cual dice mucho de su concepción de la democracia, el servicio público y de la confianza en los propios argumentos. Ojalá esto pudiera ser una conversación para poder plantear como preguntas todos los argumentos que siguen y López Jaraba pudiera dar cumplida respuesta. No pierdo la esperanza, ni de eso, ni de ver RTVV convertida en el medio de comunicación público y de prestigio que no ha sido estos últimos años.

1. SU NOMBRAMIENTO.
José López Jaraba fue elegido en agosto de 2009 director general de RTVV por parte del Consell presidido por Francisco Camps sin respetar la ley. La Ley de Creación de RTVV marcaba que tenía que ser el Consejo de Administración del Ente el que propusiera su nombre pero el gobierno de la Generalitat se saltó el precepto y le puso a Jaraba la coletilla de "director general suplente" para salvar la cara. Unos meses después, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana declaró nulo el nombramiento de su antecesor, Pedro García, que había sido escogido también directamente por el gobierno sin respetar el papel del Consejo de Administración. El aterrizaje de López Jaraba ya no se puede decir que fuera ejemplar.
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Negarse a ser elegido de forma irregular, empezar planteando una condición tan simple como necesaria: entrar con buen pie, sin trampas... y si no, pues no entrar. Era director del Canal 9/24, quedarse allí tampoco hubiera sido una mala posibilidad.

2. SUS NOMBRAMIENTOS.
Los nombramientos de Jaraba fueron en la línea de que todo siguiera igual después del mandato de Pedro Garcia que, no se olvide, venía de ser el responsable de propaganda de Francisco Camps. Al frente de Canal 9 situó a Lola Johnson, que era hasta entonces la jefa de Informativos, y de director de Ràdio 9 nombró a Lluís Motes, también exresponsable de Informativos y Deportes de Canal 9. Tanto la gestión de Johnson como la de Motes estaban plagadas de casos de manipulación informativa, denuncias por parte de los trabajadores, los sindicatos y las asociaciones profesionales. La trayectoria de ambos al frente de los informativos de la cadena era un continuo de casos de desinformación a favor de los intereses de Francisco Camps y el Partido Popular. De Motes no hay más que recordar la burda manipulación del accidente del Metro unos días antes de la famosa visita del Papa. En cuanto a Lola Johnson, ella fue quien controló con mano de hierro todo lo relativo al tratamiento del "caso Gürtel" en Canal 9; un "caso Gürtel" que fue escondido, silenciado, manipulado, ignorado sin el más mínimo empacho por parte de Johnson, ya incluso desde la dirección de la cadena. Pues bien, después de todo eso y mucho más, Motes y Johnson fueron los elegidos por Jaraba para dirigir respectivamente, Ràdio 9 y Canal 9. Más allá de estos altos cargos, los puestos intermedios de los departamentos de Informativos se han llenado de comisarios políticos y los programas de contenido informativo, igual. Nombres como el de Xavier Carrau, como responsable de la tertulia matinal de Canal 9 o de Isabel Durán, la periodista madrileña, para dirigir el espacio de "Debate" son ejemplo elocuentes. Sus nombres, de todas formas, no son más que la punta de un iceberg compuesto por unos equipos de edición al frente de todos los noticiarios que siempre han acreditado su servicio al PP, a la vez que su desprecio por el pluralismo y la democracia informativa. Es más, ya en la parte final de su gestión al frente de RTVV, y precisamente para sustituir a Motes, José López Jaraba, la última directora de Ràdio 9 que nombró fue Nuria Romeral que venía, ni más ni menos, que de ser la responsable de comunicación y propaganda del gobierno de Francisco Camps y que se había quedado sin trabajo al dimitir éste.  
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Romper con el pasado, empezar a nombrar máximos responsables de las cadenas a personas que pudieran presentar expedientes profesionales sin manchas, no seguir con los mismos nombres de siempre que lo único que garantizaban era más de lo mismo, y siempre malo. Consultar a las plantillas sobre posibles nombramientos, tampoco hubiera estado mal. De todas formas, solo que no hubiera perseverado en la clásica filosofía de la casa de, ante la duda, nombrar siempre al más malo, ya hubiera estado bien.

Este vídeo recoge una protesta del Comité de Empresa, junto a un grupo de trabajadores, ante el despacho de la dirección de Informativos por la manipulación de los hechos de la llamada "Primavera valenciana". Por la red, este vídeo circuló como "protesta de los periodistas de Canal 9..." No es exacto. En las imágenes se puede ver como buena parte de los redactores del departamento siguen a su trabajo con toda normalidad mientras se desarrolla la protesta justo a su lado. No es extraño, desde 1997, momento en el que se produjo la primera gran depuración de periodistas en Canal 9, los componentes de la Redacción de Informativos, en su inmensa mayoría, han mantenido una actitud seguidista y todo aquel que ha planteado algún "problema" ha sido despedido o depurado. López Jaraba, en sus tres años de gestión, no solo no ha hecho nada por revertir esta situación sino que la ha reforzado con sus nombramientos.


3. SUS CONTRATACIONES.
La política de contrataciones durante los tres años de Jaraba tampoco tienen desperdicio. La estrella fueron los tres reportaje comprados por casi 650.000 euros a la productora Triskel Audiovisual, vinculada a quien después sería director de antena de RTVV, Fernando Quintela. Fueron tres reportajes de contenido ultraconsevador y de muy bajo presupuesto de elaboración. Canal 9 solo ha emitido el dedicado al juez Garzón, que ya había ofrecido "Intereconomía TV" con anterioridad. Los dedicados a Alfredo Pérez Rubalcaba, líder del PSOE, y a los GAL no han llegado a emitirse en Canal 9, aunque sí en "Intereconomía TV". La dirección de RTVV asegura que el precio final no es el que consta en el contrato ya que se renegoció pero no ofrece datos. El caso es que cada trabajo salió oficialmente por más de 200.00 euros, cuando el precio de mercado en ningún caso supera los 10.000.
De "Intereconomía TV" contrató Jaraba al mencionado Quintela como director de Antena poco depués de la compra de los reportajes. Quintela llegó en septiembre de 2011, fichó colaboradores, se llevó a Lluís Motes de asesor y poco más de medio año después tuvo un hijo en Madrid y dejó de aparecer por Valencia. Cesó antes de cumplir un año en el cargo. De los resultados de su gestión nadie ofreció explicaciones. Jaraba , por supuesto, nunca aclaró nada.
Con López Jaraba a los mandos de RTVV, Canal 9 tuvo de presentador de las retransmisiones de Fórmula 1 al periodista argentino, Víctor Seara, que durante dos años llegó a cobrar casi 11.000 euros mensuales. Era una herencia de los tiempos de Pedro García pero se mantuvo. Jaraba justificaba la presencia de Seara diciendo que "Ecclestone [el mandamás de la Fórmula 1] quería un periodista de prestigio".
La gestión del reciente exdirector general de RTVV al frente de la empresa se ha caracterizado también por contratar con empresas externas, y por mucho dinero, tareas para la cuales había expertos en la casa. Así, la realización de la página web de RTVV se adjudicó a Advanced Media, una empresa propiedad de José Manuel Nieves, antiguo compañero de trabajo de López Jaraba. El precio, casi 400.000 euros. En este mismo apartado podríamos incluir los dos encargos a PriceWaterhouse y Garrigues, respectivamente, para que redactaran un plan de futuro de la empresa, los primeros, y el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), los segundos. Fueron más de 300.000 euros.
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Básicamente confiar en los profesionales de la casa, encargarles a ellos los trabajos de máxima responsabilidad. Tal decisión hubiera supuesto mayor implicación por parte de la plantilla, más espíritu de equipo, más ahorro y, por supuesto, más calidad. Quizá hubiera dispuesto hasta del dinero necesario para la renovación tecnológica que precisa la empresa. Cierto es que de comportarse así gente externa a la casa pero próxima a él hubiera dejado de ganar mucho dinero pero, supongo, que Jaraba no estaba al frente de RTVV para enriquecer a sus amigos. Para lo que sí estaba era para fomentar el desarrollo de la industria audiovisual valenciana que está llena de guionistas y técnicos que se debaten entre el exilio y el cambio de oficio. Tampoco lo hizo.

4. SUS CUENTAS.
Aunque las cifras jamás han sido exactas por la poco transparencia de los distintos máximos responsables de RTVV y por la contumacia en la ocultación por parte del Partido Popular en Les Corts Valencianes, cuando José López Jaraba llegó a la dirección general, la deuda de RTVV rondaba los 1.000 millones de euros. Tres años después está por encima de los 1.200 y las cuentas nunca han salido claras. La vieja práctica de ir pidiendo nuevos préstamos para pagar los prestamos que vencían se ha mantenido hasta el punto de que, en algunos casos, como el del alemán Dekabank Girozentrale, ha habido bancos que se han negado a renegociar deuda.
Los presupuestos  con los que ha contado Jaraba  para su trabajo se han ido reduciendo. Empezó con 200 millones para 2010 y ha acabado con 150. Para 2013, ERE mediante, estará cerca de los 90. Las restricciones presupuestarias no han propiciado durante estos años ni un incremento de la producción propia, ni la apuesta por dar trabajo a las productoras valencianas a través de productos de presupuesto ajustado. Los platos del Centro de Producción de Programas de Burjassot han pasado de la infrautilización a su casi inutilidad, mientras las productoras valencianas dejaban de contratar con la televisión autonómica, no cobraban lo que se les debía y, en muchos casos, se veían obligadas a cerrar. Aquella proclama inicial de López Jaraba al llegar al cargo de "...valoramos el talento y la dedicación de los profesionales de la Comunitat y queremos contribuir a la pervivencia del sector en unos tiempos difíciles [...] la televisión autonómica ofrecerá a los profesionales una plataforma en la que dar a conocer su trabajo" quedó rápidamente en papel mojado. 
¿Qué podía haber hecho que no hizo? Elaborar un plan de viabilidad para la casa que, en paralelo a la mejora y democratización del producto, asegurará su futuro en base a un pacto con los trabajadores. Ser capaz de comprometer  al gobierno de la Generalitat en un plan de financiación que pasara por una "despartidización" de RTVV para asegurar que fuera el sentimiento de utilidad por parte de los ciudadanos lo que diera sentido a su mantenimiento. Que algo tan simple suene a ciencia ficción da una idea de como estamos y de cual ha sido el balance de los tres años de Jaraba en RTVV.

5. SU INFORMACIÓN.
Nada es peor para un periodista, profesión que consta en el currículum de José López Jaraba, que dirigir un gran medio de comunicación y ponerlo al servicio de la manipulación informativa, la censura y  un partido político, el PP, y sus dirigentes. Si además, el medio en cuestión es público, todavía peor. Los tres años de Jaraba al frente de RTVV han llevado hasta las casas desinformación pura y dura. No es que se trate de una novedad. Jaraba, en este sentido, ha operado de forma similar a  como antes lo habían hecho Jesús Sánchez Carrascosa, Genoveva Reig, José Vicente Villaescusa o Pedro García. En su caso, el hecho de que, políticamente, el PP se haya visto metido en más líos y escándalos que nunca ha propiciado todavía más su evidente tarea desinformativa. El "caso Gürtel" ha sido un monumento a la censura. El silencio alrededor de la cuestión ha sido propia de los regímenes totalitarios.


Así es como cubrió en su día el "Notícies 9 1ª Ed." la decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de seguir su proceso contra Francisco Camps, en ese momento, president de la Generalitat. Lo que era una decisión negativa para Camps se convirtió en un gran vídeo de  desagravio para el President. En una información de 3'15 segundos, hay 29" para los socialistas y todo lo demás, a favor de Camps. Lo peor es que sobre la noticia en si y sobre el fondo del "caso Gürtel" no se dice ni palabra.

Pero ha habido mucho más y no ha sido solo manipulación, ha sido censura de la peor especie. En el "caso Cabanyal" la versión del ayuntamiento de Valencia ha valido mil veces más que las opiniones de los vecinos y las sentencias judiciales se han dado o no en función de a quien favorecían los tribunales; en la "primavera valenciana" las protestas estudiantiles se han presentado como acciones violentas mientras las cargas policiales se han escondido todo lo posible; los pésimos datos económicos del País Valenciano se han ignorado y se han emitido como datos positivos las cifras que no demostraban otra cosa que verdaderos desastres de gestión; la desaparición del sistema financiero valenciano (CAM y Bancaixa) se ha planteado como un detalle más de la crisis del sistema financiero español y no se ha explicado absolutamente nada de la responsabilidad de los gobiernos de la Generalitat; el aeropuerto de Castelló, todos los casos de corrupción de Alicante, la reciente sentencia contra un diputado del PP como Pedro Hernández Mateo por prevaricación continuada, la cuerda de imputados del PP en Les Corts,... En fin, la lista sería larguísima. Cada dato es una afrenta al periodismo, una burla a la ciudadanía y un torpedo en la línea de flotación de RTVV.  
¿Qué  podía haber hecho que no hizo? Poner los departamentos de Informativos de Canal 9 y Ràdio 9 en manos de profesionales y no de mercenarios; gente que se guiara segun su criterio periodístico y no al dictado del Partido Popular y la Generalitat. Todavía más,  él, públicamente, se debería haber presentado como el "muro de contención" ante todo tipo de presiones externas y cumplirlo; ponerse del lado de los ciudadanos, los profesionales y la empresa que presidía y no dejar que desde ninguna otra instancia le dieran órdenes. Dar libertad a sus periodistas, cámaras, realizadores y demás. Recuperar el Comité de Redacción y comprometerse en el cumplimiento del Estatuto de Redacción, empezando por implicar a las redacciones en los nombramientos de sus responsables. En definitiva, haber aportado democracia, pluralismo y profesionalidad en lugar de  sectarismo, control partidista y mediocridad.

Próxima entrega, tercera y definitiva:  6. Sus audiencias./ 7. Su opacidad./ 8. Su ERE./ 9. Su "Sanz"./ 10. Sus expedientes./ 11. Un defecto y un exceso.

martes, 25 de diciembre de 2012

Tres años de Jaraba, demasiado para RTVV (I)

López Jaraba (izq.) dando la mano al expresident de la Generalitat, Francisco Camps, que fue quien le nombró en 2009, durante un acto oficial (Foto: Carles Francesc)
Hace unos días intenté hacerle una entrevista al exdirector general de Radiotelevisión Valenciana (RTVV) José López Jaraba. Lo intenté a través de un buen amigo suyo. De momento no ha sido posible. Igual pasados estos días de fiesta tengo suerte. Me decidí a pedirle la entrevista después de ver la que le hizo el diario "ABC", justo el periódico del cual López Jaraba había sido delegado en el País Valenciano. La entrevista en cuestión es pésima. Un medio solvente jamás la hubiera publicado. Faltaban muchísimas preguntas, las que había eran obsequiosas y, ante respuestas que no se sostenían, no había una sola repregunta. No pretendo aquí analizar la pieza que firmaban "I. Blasco y A. Caparrós" ya que tenía todo el aspecto de ser un trabajo a mayor gloria del entrevistado, por tanto, totalmente prescindible.
Mi intención de entrevistar a López Jaraba me ha llevado a documentarme un poco sobre él y, por si no llega a producirse la esperada conversación, al menos me ha servido para poder esbozar un perfil de sus tres años dirigiendo RTVV. Jaraba recibió la empresa maltrecha después de la gestión del hoy perseguido judicialmente Pedro García, y la deja todavía peor. Las cuentas no han mejorado; la calidad de los programas, tampoco, y los informativos siguen siendo tan desinformativos y manipulados como siempre, ajenos por completo a la realidad. Se ha continuado impidiendo el funcionamiento del Comité de Redacción, persiguiendo a los discrepantes, ninguneando a los trabajadores, maltratando el uso del valenciano, enchufando compañeros del Partido Popular, familiares y amigos en general, negando el debate público, alejándose de la ciudadanía, perdiendo prestigio (sin tal cosa fuera posible) y sin acometer la necesaria renovación tecnológica que reclaman los tiempos. Para rematar, López Jaraba ha ejecutado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que dejará (ha dejado ya a muchos) sin trabajo a 1.198 trabajadores de la casa. Lo ha cerrado sin plantear antes un plan de viabilidad que garantice la utilidad futura de RTVV como medio de comunicación público y su mantenimiento económico. Para entendernos, ha puesto al Ente a punto para su desmantelamiento. Por si faltaba algo, la aplicación del ERE se ha hecho como si se tratara de un instrumento de tortura para la plantilla y, por lo que se conoce ya, atendiendo más a razones de fidelidad personal y política que a cualquiera otras.
José López Jaraba ha apelado a cuestiones personales para abandonar precipitadamente la dirección general de RTVV. Las cuestiones familiares siempre son respetables. La gestión de Jaraba ha estado salpicada de aspectos en los que lo personal se ha cruzado con el desempeño de su cargo sin que él haya dado las explicaciones pertinentes. Me refiero a sus olvidos a la hora de hacer la declaración de la Renta (pasar por alto el IRPF no es cualquier cosa) o su reciente retirada del carnet de conducir. De todas formas, me parece más significativo revisar su trayectoria a la vista de sus resultados, sus actos y decisiones.
Dado que el análisis de la gestión de López Jaraba al frente de RTVV me ha salido bastante más largo de lo que entra en un artículo al uso, lo voy a publicar en tres entregas. Ésta es la primera.  La acabo con un índice aproximado de los dos próximos capítulos para dar una pista sobre lo que seguirá.
1. Su nombramiento. / 2. Sus nombramientos./ 3. Sus contrataciones./ 4. Sus cuentas./ 5. Su información./ 6. Sus audiencias./ 7. Su opacidad./ 8. Su ERE./ 9. Su "Sanz"./ 10. Sus expedientes./ 11. Un defecto y un exceso.

(Para cualquier observación, sugerencia o dato sobre los dos capítulos venideros: juliaalvaroprat@gmail.com)

domingo, 23 de diciembre de 2012

Catalunya ante el "complejo ETA" del PP

Diferentes manifestaciones se han hecho también en Catalunya en contra de su independencia . Eso sí, muy minoritarias. (Foto:ABC)

Hacer historia y, al mismo tiempo, hacer el ridículo no es incompatible. En todos los acontecimientos históricos hay una parte que sale con la etiqueta de protagonista del gran hecho y otra que queda en evidencia, dicho de otra manera,  que queda como el perdedor,incluso en una posición ridícula. En el pulso que hay planteado entre Catalunya y España el reparto de papeles está en marcha.
Ciertamente, el president de la Generalitat, Artur Mas, quedó en bastante mal lugar cuando anticipó las elecciones autonómicas para convertirse en el gran caudillo catalán y salió de ellas con muchos menos galones de los que llevaba al entrar. Eso fue en noviembre y no creo que ese capítulo sea nada al lado de lo que está por venir.
Los catalanes siguen adelante con su plan independentista; parece razonable, las urnas dieron una amplísima mayoría a los partidos que defendían la necesidad de convocar un referéndum de autodeterminación. España, la oficial al menos, dice que ni hablar. Dos posiciones enfrentadas, muy enfrentadas. La solución negociar, ¿negociar? Ni pensarlo. España, en realidad el gobierno de Mariano Rajoy y su círculo mediático más próximo, se niegan a cualquier tipo de diálogo. La ley, que se aplique la ley y sanseacabó.
Se equivoca "España". Si después de más de 30 años de Constitución el problema nacionalista que existía en Catalunya en la Transición lejos de ir a menos ha ido a más, no parece que la mejor receta sea "más madera". Perseverar en todo aquello que ha distanciado a Catalunya de España es miopía o mala intención. También es posible que, como acostumbra a suceder, sea una suma de ambas cosas. Ver ahora como el PP se relame por los problemas entre el PSOE y el PSC o como analiza como un lío para Convergència sus diferencias con Unió son buenos ejemplos de dicha malintencionada miopía. Si lo hacen con la simple intención de ganar votos, la burbuja electoral les explotará como les explotó la inmobiliaria.
El callejón sin salida está cantado: si a España el Estatuto de Maragall ya le quedaba grande, imaginen la independencia; Catalunya, por su lado, antes tenía bastante con el Estatut pero, al serle negado, no ha dado un paso atrás, sino todo lo contrario, adelante, la autodeterminación.
El Partido Popular vive el "caso catalán" preso de un equivocado "complejo ETA". Me temo que han llegado a la conclusión de que igual que la mano dura les fue bien con el  "problema vasco" con Catalunya conviene hacer lo mismo. El rigor de la ley, ese es el camino trazado. En Euskadi se sacaron de la manga la Ley de Partidos, en el caso catalán será la Constitución, incluyendo la posibilidad de aplicar su artículo 155 e intervenir el gobierno de la Generalitat. Se equivocan gravemente. En Euskadi había armas y en Catalunya, no. Ante los atentados de ETA siempre se dijo que sin violencia se podía discutir todo. Nadie lo diría. Hace un par de días el expresidente del gobierno, José María Aznar, alertaba de que un pacto entre Esquerra Republicana y Convergència i Unió era "explosivo", palabra de recuerdo claramente terrorista. No es de recibo que los mismos, políticos, periodistas y empresarios, que tan comprensivos fueron con el acuerdo entre el PSOE y el PP en Euskadi digan ahora que el pacto ERC-CiU es "antinatura".
Acabo con unas pinceladas sobre el posible referéndum/consulta de autodeterminación. Repetimos lo de siempre: Catalunya dice queremos un referéndum, consúltese al pueblo; España contesta que no, que un referédum solo lo convoca el gobierno central. Bien, pues que lo convoque Madrid. Madrid no quiere. ¿No? No. Pues menuda democracia la española.
Vale, imaginemos por un momento que Rajoy y los suyos recapacitan, no tanto como para consultar únicamente a los catalanes, pero que convocan el referéndum en todo el Estado. Si yo fuera independentista catalán estaría encantado con tal convocatoria. Sería solo cuestión de tiempo para que todo estuviera otra vez como ahora, o peor, y se viera claramente que la solución no iba por ahí. La pregunta podría ser del estilo "¿Es usted partidario de la independencia de Catalunya?" Bien, supongamos que el 90% de los españoles dicen que no y el 70% de los catalanes, que sí (si gana el no en Catalunya, asunto cerrado). Entonces, es evidente que la pregunta que se ha hecho a los españoles ya no vale. Un señor de Jaén puede ser contrario a que Catalunya se independice pero, considerando que una amplia mayoría de catalanes no quiere seguir en España, puede pensar que tienen derecho a la independencia. Por tanto, debería convocarse un segundo referéndum, en el cual ya no entraría Catalunya... Aplicar la ley y no el sentido común tiene estas cosas. En la nueva pregunta, la cuestión a plantear debería ser algo en el sentido de: "Dado que una mayoría de catalanes quiere desvincularse de España, ¿es usted partidario de reconocer el derecho de Catalunya a su independencia?" Si saliera sí, el proceso independentista seguiría su curso y si el resultado fuera negativo... pues eso, estaríamos donde estamos ahora, en la absoluta necesidad de negociar. Política y diálogo, lo que se necesita ahora, lo que se necesitará siempre. Cuanto antes se pongan a ello, menos harán el ridículo.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Cuentos de Navidad 2.0

Es posible que sea una visión ilusoria, igual son estas señaladas fechas festivas que se acercan o, simplemente, restos de la anestesia de mi reciente operación de menisco pero veo, cada vez con más frecuencia, signos de hartazgo ante los abusos de poder que ya van más allá de lo que el sistema está acostumbrado a encajar. Me parecen absolutamente necesarios. La crisis económica ha desembocado ya en una indiscutible crisis social y, todo junto, lo que ha destapado es una crisis política de fondo, en realidad, una profunda crisis sistémica. El decorado democrático que escondía todos los excesos del sistema capitalista se está desmoronando ante nuestros ojos. Ni aquel cínico planteamiento de la sociedad de los tres tercios, que suponía que uno de ellos quedaba en posiciones marginales para que los otros dos gozaran de los privilegios y beneficios de una civilización desarrollada, sirve ya. Los sacrificados crecen hasta convertirse en mayoría y su malestar es imposible de esconder.


Un estudiante en Oviedo protesta protesta por el funcionamiento de la universidad durante un acto oficial.

En estas circunstancias todos los supuestos instrumentos de participación política, de diálogo o de debate se manifiestan inservibles. Es más, lo que se evidencia es que todos los foros de implicación de la ciudadanía en la toma de decisiones eran simples trampas, simples excusas, instancias puramente formales que no servían para otra cosa que para simular que las discrepancias eran tenidas en cuenta, cuando la realidad es que ni se escuchaban. La sacrosanta soberanía popular ya no se la cree nadie mínimamente informado, y los que no lo están, sobreviven tan a duras penas que, sumado todo, la situación es explosiva. ¿De qué soberanía popular estamos hablando si las promesas que se comprometen para ganar las elecciones no solo no se cumplen sino que se hace justamente aquello que se asegura que nunca se hará?


Así felicitó la Navidad a sus compañeros de cámara la diputada de Compromís en Les Corts Valencianes, Mònica Oltra.

Me temo que esto no lo para nadie, ni los grandes medios de comunicación sirven ya de muros de contención del sistema. Estamos en un momento trascendental que no se resuelve con alternacias políticas sino con cambios políticos de fondo. Hace un par de días vi la entrevista del expresident del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y me pareció triste. Justificaciones, excusas, reflexiones alrededor de la responsablidad... Es imposible que frente al PP gobernante, frente a los cuervos del capitalismo rampante, la izquierda no pueda ir más allá de las palabras de Zapatero. No es momento de excusas. De la izquierda, en realidad de la democracia, si entendemos por ello algo más que votar cada cuatro años, lo que se ha de esperar son alternativas a lo que hay, no que nos expliquen porque pasamos las penurias que pasamos sino como podemos hacer para no pasarlas. No lo hace Zapatero, no lo hace Rubalcaba... La ciudadanía está esperando a quien lo haga. Pueden acabar encontrando la respuesta en populismos ultras, ese dicen sobre todo  los bienpensantes habituales. Yo no creo que eso sea inevitable. Es más, me parece que muchos de los que señalan ese peligro lo hacen para poner a la gente en la disyuntiva de: "nosotros (los de siempre) o el caos". Frente a los populismos está la transparencia y la participación en la gestión pública, los discursos atrevidos y superadores de la actual realidad en base a más democracia; en el bien entendido que esto pasa por un reparto de rentas diferentes y más igualitario. Quizá es esto lo que el poder no quiere oír, pero tendrá que hacerlo. Los días de paños calientes están ya superados. Lo dicen hasta algunos millonarios... por ejemplo el del vídeo que remata este artículo.


jueves, 20 de diciembre de 2012

Rita Barberá: decálogo de "barberidades"

Rita Barberá, en una rueda de prensa en 2009. (Foto: Carles Francesc)


Ayer la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, fue objeto de mofa en la "Red" por culpa de unas declaraciones sobre la cadena británica de televisión BBC. No le gustó a la alcaldesa un reportaje emitido por la BBC en el que se describía la situación económica de España y se ponía al País Valenciano, ese que gobierna su partido, el PP, desde hace casi 18 años, como ejemplo de despilfarro. Llama la atención que Barberá sea tan sensible a los contenidos de la cadena británica y los critique pero que, sin ir más lejos, lleve los mencionados casi 18 años sin percatarse de los atropellos informativos que perpetra cada día la televisión autonómica valenciana Canal 9... gobernada por... claro, su partido, el PP.La de ayer no era una salida de pata de banco excepcional en Rita Barberá. Ella tiende a ese nivel de profundidad, mesura y precisión en sus análisis de la realidad. Durante muchos años hizo gracia, "qué campechana" se decía; ahora ya no.
Les propongo un decálogo para ilustrar el estilo Barberá. Empezamos por ayer.
1. LA BBC QUIERE CARGARSE EL TURISMO ESPAÑOL.  Con estas palabras enjuició un reportaje de la BBC que ponía diferentes ejemplos de Valencia para ilustrar el mal uso del dinero público en España en los últimos años. Añadió que no lo había visto pero ¿desde cuándo ha necesitado Rita Barberá saber de lo que habla para emitir esta clase de juicios?
2. NO LEO INGLÉS, NO HE LEÍDO EN NEW YORK TIMES. Ese fue el argumento con el que  esquivó tener que pronunciarse sobre un artículo de NYT que ya en 2011 señalaba a su entonces protegido Francisco Camps como una causa fundamental del malestar ciudadano en Valencia. El periódico norteamericano acusaba a Camps de corrupción. La alcaldesa de Valencia no comentó el artículo pero si añadió que el culpable de todo era Zapatero.
3. ZAPATERO ES UN IGNORANTE, UN INMORAL Y UN MISERABLE. Lo dicho, Zapatero fue, mientras ocupó la presidencia del Gobierno, la bestia negra de Rita Barberá. Las descalificaciones que encabezan este apartado venían por distintas decisiones económicas del gobierno de Madrid que, como se puede intuir, no le habían gustado nada de nada.



4.  CATALUNYA SE DEDICA A CATALANIZAR A LOS VALENCIANOS. Con estás palabras se refirió a la posibilidad de que el proceso independentista de Catalunya acabe afectando a los valencianos. Aseguró que no pasará eso porque los valencianos resisten a los muchos años de intento de catalanización. Una licencia: no será gran cosa la catalanización de Valencia cuando Rita Barbera, 70 años seguidos vividos en la capital, los veintidós últimos como alcaldesa, no dice  nunca ni una palabra en valenciano.
5. NO SE HACER OTRA COSA [QUE SER ALCALDESA]. Esta fue la justificación que usó al anunciar que en 2015, cuando lleve ya 24 años de alcaldesa, volverá a presentarse al cargo.
6. RECIBIR UN BOLSO DE VUITTON ES UN REGALO HABITUAL. La historia en cuestión es un poco más compleja. Cuando, después del estallido del "caso Gürtel", algunos medios informaron de que la trama corrupta no solo había hecho regalos al president de la Generalitat, Francisco Camps, sino también a la alcaldesa Barberá, ésta, en un primer momento, amenazó con querellarse. Nunca hubo tales querellas y cuando, por el contrario aparecieron pruebas de los mencionados regalos, desvió el tema diciendo que los bolsos eran poca cosa. En general, Rita Barberá tiene por costumbre anunciar denuncias y querellas si alguien, incluso en medio del debate político, le acusa de algo. Casi siempre se quedan en anuncios. Es el caso del rifirrafe que se puede ver a continuación entre ella y la diputada de Compromís, Mònica Oltra.



7.  TODOS LOS POLÍTICOS RECIBEN REGALOS. Esta fue su "otra" defensa ante los regalos del "caso Gürtel". Barberá dijo que los regalos era moneda corriente entre políticos y que todos hacían los mismo. Fue cuando, para quitarle hierro a los trajes de Francisco Camps y a la inmensa red mafiosa del Correa, "El Bigotes", Crespo y compañía, sacó a colación las "anchoas que que recibía Zapatero" del presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.
8.  QUE LOS MANIFESTANTES PAGUEN POR LA LIMPIEZA DE LAS CALLES QUE ENSUCIAN. Durante la presentación de unos presupuestos muncipales, la alcaldesa de Valencia se quejó de que las manifestaciones (añadió también las Fallas) provocaban unos gastos de limpieza que no estaban previstos y que, por tanto, no era descabellado pensar en pasarles el recibo a sus responsables.
9. LAS MANIFESTACIONES SON COSAS DE LA IZQUIERDA.  Con esta sencillez resolvió Rita Barberá los incidentes de la llamada "primavera valenciana". Los enfrentamientos entre estudiantes y policías, que empezaron a partir de las protestas de un grupo de alumnos del Instituto Luis Vives, en opinión de la alcaldesa era "cosa de la izquierda". Barberá acostumbra a referirse a los manifestantes contrarios al PP como "los de siempre".
10. LOS MÁXIMOS DIRIGENTES [POLÍTICOS Y JUDICIALES] SE ESTÁN CARGANDO LA INDEPENDENCIA JUDICIAL Y EL ESTADO DE DERECHO. Algunos periódicos habían publicado que en la instrucción del "caso Gürtel" no se habían tenido en cuenta pruebas que hubieran exculpado al entonces president de la Generalitat, Francisco Camps. No era cierto pero Barberá no se preocupó de comprobar la veracidad de la información. Se lanzó contra la Fiscalía, contra el ministerio de Justicia, contra el gobierno de Zapatero (ya lo he comentado, su bestia negra), habló de inmoralidad, de indecencia... Luego, todo quedó en nada pero la alcaldesa ya se había quedado a gusto y sus incondicionales, también.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

"Si no lo hago yo lo hará otro"

                                                      
La película se estrena en España el próximo día 25. Es como si en RTVV se hubiera estrenado ya.


Hay frases que son como una declaración de intenciones, que describen y encuadran perfectamente a quienes las pronuncian. Aquello de "yo soy apolítico", nos sitúa sin lugar a dudas ante una persona de derechas; igual que si alguien empieza diciendo "vaya por delante que tengo muchos amigos homosexuales...", seguro que es un homófobo. Pues bien, la frase "si no lo hago yo lo hará otro" nos está presentando a un  mercenario. De las tres frases citadas, la última es la peor, ya que apunta a una persona sin escrúpulos, sin moral, sin conciencia; alguien que, a cambio de una recompensa, es capaz de cualquier cosa.
"Si no lo hago yo lo hará otro" fue lo que contestó el nuevo director general (suplente) de Radiotelevisión Valenciana (RTVV), Alejandro Reig, cuando el Comité de Empresa le planteo la necesidad de revisar el ERE que ya ha empezado a firmar.
Siempre que alguien dice "si no lo hago yo lo hará otro", la respuesta está clara: "Bueno, pues que lo haga otro". Pero no, claro, lo hacen ellos porque siempre han venido a "esto". Su tarea nunca es limpia, ni buena, ni para sacar pecho. Los trabajos que hay detrás de esta miserable afirmación siempre son oscuros, indignos; siempre dejan víctimas. Por eso, sus autores, los verdugos, intentan camuflar su indignidad autoanulándose, haciendo ver que ellos no son nada, unas simples circunstancias que, en realidad, no tienen que ver con el proceso.
Tiene una parte de razón, es verdad. Quien es capaz de soltar lo de "si no lo hago yo lo hará otro" son gente muy pequeña, gente nula, personas que circulan por la vida dejando el hedor de sus tareas de mierda, un hedor que les cala los huesos y del que jamás pueden huir. Es verdad, son poco más que trozos de carne cargados de egoismo, de insolidaridad y de estulticia... pero hacen mucho daño. Son simples herramientas del mal pero lo son por elección propia, porque siempre dicen que sí cuando lo que toca es decir que no. En la misma frase de marras está el reconocimiento de la propia nulidad. Saben que lo que hacen no tiene ningún, valor, que lo puede hacer cualquiera... cualquiera que sea tan mala persona como ellos. Los mayores crímenes se puede maquillar intentando huir de la responsabilidad.
RTVV sabe mucho de mercenarios de este estilo. En realidad, hemos llegado hasta aquí porque mucha gente, demasiada gente ha tenido el "si no lo hago yo lo hará otro" como respuesta a su comportamiento impropio. Aunque bastantes de ellos hoy estén en el bando de las vícitimas, en otro tiempo fueron victimarios, fueron injustos y fueron pésimos profesionales. El "si no lo hago yo..." lo han dicho demasiados periodistas que han ocupado cargos, y por eso nuestros informativos se han llenado de manipulaciones, mentiras y censuras; lo han usado como excusa muchos responsables económicos y han acabado firmando gastos que jamás deberían haber firmado; lo han utilizado los mandos del departamento de programas mientras aceptaban productos que avergozaban solo de acercarse a ellos. Ahora, viene a desmantelar la casa un tal Reig a quien tampoco se le ocurre nada mejor que decir.
Cuando escribo esto, es muy posible que algunos de los compañeros despedidos ayer de Ràdio 9, las primeras víctimas del ERE, ya hayan firmado "los papeles" y ya estén fuera de la casa. Comprendo su tristeza y su preocupación pero no han de tener dudas; han de saber que estar en la "lista" es para sentirse orgullosos. Los echan, como echarán a muchos más, por ser buenos profesionales, por ser incómodos, por ser personas que jamás usarían el "si no lo hago yo...". Las dudas, para los que se quedan. La mayoría saben que es su carnet, su docilidad, su apellido o su cargo lo que les ha garantizado la continuidad. Los que no están en ese grupo pero conservan su puesto de trabajo tienen ahora un inmensa responsabilidad: ellos han de seguir desde dentro la lucha por una RTVV al servicio de los ciudadanos. Por tanto, su primer cometido es  decir públicamente, alto y claro,  que lo que se ha hecho con sus compañeros es una ignominia, que lo que se está hacoendo con la empresa es una salvajada incaceptable en democracia... tienen el deber de no callar.

martes, 18 de diciembre de 2012

La ola

Casi siempre coincido con el sociólogo Manuel Castells. Hoy firmaría a pie de documento su entrevista en "El País" pero el titular ("La izquierda ha desaparecido") me parece equívoco. En este sentido, la selección del título puede haber conseguido llamar la atención pero no apunta en la dirección correcta. De lo que Castells habla es de la crisis de la izquierda, y las cosas que están en crisis no tienen porque haber desaparecido.
La izquierda no ha desaparecido; continúa existiendo en todo el mundo, también en España. Otra cosa es que, a día de hoy, sean las ideas más de derechas, más neoliberales y más fachas, las que se estén imponiendo a nuestro alrededor sin que los partidos que, tradicionalmente, se consideraban representantes de la izquierda parezcan tener nada que decir. Igual es que muchos de ellos eran bastante menos de izquierdas de lo que presumían. Nuestro PSOE, por ejemplo. Cómo no ha de haberse convertido el PSOE en un instrumento inútil para la izquierda cuando desde el gobierno se ha comportado como un simple instrumento de la derecha, eso sí, con una pátina de progresismo en lo social.
Pero la izquierda existe. Es más, ante la evidencia de que las cosas no funcionan, cada vez resuenan más actitudes y argumentos que no defienden darle una capa de modernidad o sensatez al sistema económico y político vigente sino que hablan de superarlo. Es como una gran ola que se acerca. Se trata de acercar el poder al ciudadano, gobernar con él. Ya está bien de legislar en perjuicio de la gente con el argumento de que, a medio plazo, los beneficios serán generales. Nos mienten. Contra esa mentira es contra la que se rebela la izquierda. Los sacrificios de hoy no son las ventajas de mañana. Los sacrificios de hoy no son más que un reparto injusto de las rentas. Los sacrificios de hoy se agotan en si mismos, no tienen otro sentido que enriquecer a los que ya eran ricos a costa de empobrecer a todos los demás.
Por tanto, y para no confundir, solo hay discurso de izquierdas allá donde se proponen cosas valientes y atrevidas, no políticas cosméticas sino alternativas transformadoras. La Constitución Española ya no da para más. Es preciso concretar medidas económicas que lleven el dinero de donde está, aunque sean paraísos fiscales, a los bolsillos de las clases populares. Es preciso reforzar los servicios públicos. No sobra "estado del bienestar", lo que sobran son defraudadores fiscales y leyes a su medida. De ésta no salimos con competitividad sino con cooperación, entre todos; repartiendo rentas y repartiendo sacrificios. No puede ser que los jóvenes más formados se tengan que exiliar, que se vayan quienes no acepten pagar impuestos y quienes quieran explotar a los trabajadores, ya veremos a qué rincón del mundo se llevan su miseria moral, a ver si les compensa.
El sistema no da para más pero su resistencia es fuerte. Hemos llegado a su columna vertebral, la estructura financiera, y ahora la batalla ya es a todo o nada. Cuentan con el miedo de la gente, con su resistencia a las aventuras pero incluso eso ya tiene las horas contadas. Su caída será lenta pero es segura. Disponen, todavía, de un muro de contención poderoso, se llama sistemas electorales en combinación con los grandes medios de comunicación. Su tarea es procurar que todo siga como siempre, crear la imagen de que todo el mundo tiene cabida en el sistema y de que todo se puede resolver en él. Ya no cuela. La nave presenta vías de agua por doquier. Miramos las bancadas del Congreso y cada vez hay más voces discordantes. Ni el sistema electoral puede bloquear su llegada a los escaños, ni el silencio de los grandes medios consigue hacerlos invisibles. El malestar popular es mucho más fuerte de lo que se refleja en los datos electorales. Una par de cuestiones: ¿cómo hubieran sido de diferentes los resultados de las últimas elecciones catalanas si Convergència i Unió hubiera tenido la misma presencia en los medios que, por ejemplo, la CUP? ¿Por qué la presencia en los medios siempre depende de los resultados anteriores? ¿Es para garantizar la estabilidad? ¿Qué estabilidad? La de los puestos de trabajo no será; ni la del disfrute de una vivienda, ni de unos derechos sociales mínimos... entonces, ¿de que estabilidad estamos hablando? La única estabilidad que les perocupa es la del reparto de rentas. Lo dicho, nos mienten.

lunes, 17 de diciembre de 2012

El poder de los antisistema


Gran entrevista la de la semana pasada en "El País" a la delegada del gobierno en la Comunidad Valenciana, Paula Sánchez de León. Inmenso titular: "Me preocupa que los antisistema se instalen de forma permanente". Eso es. A mí también me preocupa que los antisistema se instalen de forma pemanente. Comparto con la Sra. Sánchez de León sobre todo lo de "pemanente" porque "instalados" ya lo están. Es más, Paula Sánchez de León forma parte de esos antisistema que llevan años instalados, perfectamente instalados, y no en cualquier sitio sino en el poder. Lo grave es que, además, lejos de moderar sus actitudes antisistema, van a más. Los antisistema hoy se llaman Partido Popular, bancos, grandes empresas, cúpula eclesiástica, CEOE, ejecutivos agresivos de cuello duro y cara todavía más, bufetes de abogados dedicados a la caza menor... Por eso me preocupa, como a la delegada del gobierno en la Comunidad Valenciana, que la instalación, su instalación, sea permanente.
Antisistema son los que tienen un grupo parlamentario con 9 imputados, un expresidente salvado por la campana que ni se acerca al hemiciclo y que sustituyen a los condenados por hijos de otros imputados que también son objeto de investigación. Vamos, una cuerda de presos; o dicho con otras palabras, el grupo parlamentario del PP en "Les Corts Valencianes".
Antisistema son quienes aprovechan hasta un viaje del Papa para robar unos cuantos millones de dinero público, eso sí, mientras piadosamente le besan el anillo.
Antisistema son aquellos que se llevan las partidas destinadas a la ayuda solidaria al Tercer Mundo y usan lo que debería haber servido para hacer un hospital en Haiti para comprarse viviendas de lujo.
Antisistema es el gobierno que satisface por adelantado los servicios de intermediarios corruptos con bigote pero se olvida de saldar sus cuentas con los dependientes y aquellos que los cuidan.
Antisistema es un president de la Generalitat como Alberto Fabra que paga antes a un magnate que trafica con carreras de Fórmula 1 que a las farmacias de su país.

                         

Antisistema es un partido en el gobierno que no permite que la oposición lleve a cabo su tarea de control, que niega papeles, documentos, datos y no contesta ni a una sola de las preguntas que se le hacen.
Antisistema es una mayoría parlamentaria que, en lugar de facilitar la fiscalización del gobierno, se dedica a perseguir a los fiscalizadores.
Antisistema son los dirigentes que permiten que la gente se quede sin casa porque los desahucia un banco rescatado con los impuestos de la misma familia que se ha quedado en la calle.
Antisistema son los empresarios que promueven y luego aplauden con las orejas que se recorte y se recorte y se recorte en gasto público, que se bajen los salarios, que se pierdan los derechos sociales y laborales para que todo se convierta en negocio a costa de la miseria general.
Antisistema es el gobierno que se pone a las órdenes de esos empresarios y sus legiones de abogados.
Antisistema son quienes usan los púlpitos para conseguir que la religión de algunos condicione la vida de todos, igual para decidir sobre un embarazo, sobre el momento de la muerte, sobre la investigación científica, sobre los planes de educación o sobre la segregación en las aulas.
Antisistema es, como no, el gobierno que se pliega a los designios de las sectas.
Antisistema son los gobernante que, ante un problema de déficit, solo se plantean recortar los servicios públicos en lugar de preocuparse de incrementar la recaudación vigilando que los más pudientes paguen lo que deben a Hacienda.
Antisistema es apostar por la desigualdad social a través de subir los precios de la enseñanza pública, recortar las becas y dejar sin presupuesto las clases de refuerzo para alumnos con dificultades.
Antisistema es comerciar con la sanidad y ponerla en manos de mutuas y empresas privadas con la única pretensión de conseguir que el reparto de rentas sea cada día más favorable a los de arriba y menos a los de abajo.
Antisistema es ver que la justicia solo castiga a los pobres y, encima, encarecerla para asegurar que los poderosos tendrán todavía más fáciles sus arbitrariedades porque los demás ya no podrán ni denunciar.
Antisistema son las autoridades que solo se reunen y hablan con los que piensan como ellos en lugar de negociar con los que tienen opiniones diferentes.
Antisistema es descalificar, perseguir, represaliar y anular a los discrepantes en vez de debatir con ellos.
Antisistema es cargarse los medios de comunicación públicos para garantizar que la información pase a ser una simple mercancía que escape del control social.
Antisistema es un gobierno opaco que no se deja entrevistar más que por los afines, que no permite que se le acerquen los periodistas, que manipula las televisiones públicas y que si convoca una rueda de prensa no permite preguntas.
Antisistema son todos estos partidos que tienen la financiación con olor a cloaca pero jamás se dan cuenta de nada hasta que alguien ajeno empieza a denunciar.
Antisistema es presentarse a las elecciones con unas promesas y, una vez ganadas, incumplirlas todas, una a una, sin disculpas, sin descanso...
Vamos, que sí, que coincido con la Sra. Sánchez de León. Es más creo que son millones de personas las que coinciden con ella y tienen una inmensa preocupación ante la posibilidad de que los antisistema a los que me he referido se instalen de forma permanente. Por eso, esperan que lleguen las próximas elecciones para empezar a desinstalarlos. Me temo que una de las primeras en caer será la propia Sánchez de León que, para quien dude de su condición de antisistema, solo hay que ver como lanza a la policía a aporrear a los ciudadanos a la que tiene ocasión.

domingo, 16 de diciembre de 2012

La política sin sentido (ni del ridículo)

El president de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra (der.), junto a uno de los nueve imputados que hay en su grupo parlamentario, Rafael Blasco. A ninguno de ellos les ha reclamado la devolución de su acta, ni  ha planteado la posibilidad de expulsarlos (Foto: Efe).


No hay nada peor que estar gobernados por gente irresponsable. Los irresponsables no tienen capacidad para enjuiciar sus propios actos y, en el mejor de los casos, solo responden a estímulos externos y, obviamente, superiores. En política, los irresponsables se caracterizan porque solo asumen las consecuencias de sus comportamientos cuando un juez le dice, por escrito, que lo que han hecho no es legal.
El País Valenciano parece, en estos momentos, un campo de pruebas sobre irresponsabilidad política. Con una decena de diputados del grupo parlamentario del PP en Les Corts imputados (ahora ya nueve después de que uno de ellos, Pedro Hernández Mateo, haya acabado condenado), esta semana se ha vivido un "experimento" especialmente original: el Consell de la Generalitat presidido por Alberto Fabra ha devuelto a su puesto a Dora Ibars que había sido destituida en octubre como directora general de Promoción Institucional por estar imputada en el "caso Gürtel". Pasados menos de dos meses, el juez ha archivado la cuestión y Fabra ha desandado el camino e Ibars retorna a su alto cargo.
El hecho no tiene precedentes y se mire por donde se mire no se aguanta. Un político cuando se ve implicado en una investigación judicial debe dar, por propia iniciativa, la cara en público y ofrecer todas las explicaciones que se le reclamen; papeles, datos, pruebas... La relación del ciudadano con su representante o su administrador, en democracia, está basada en la confianza. Por tanto, el político debe disipar todas las dudas que puedan aparecer y si, pese a sus esfuerzos, no puede aclararlas es entonces cuando debe dimitir. Llegados a este punto, si pasado un tiempo el juez acaba evidenciando que el afectado/a está libre de toda culpa, se puede plantear su vuelta al cargo. Si de lo que estamos hablando no es de una dimisión sino de una destitución, la cosa cambia. Y si, además, no se han dado explicaciones de ningún tipo, no hay  vuelta atrás. No puede ser que la continuidad de un político quede simplemente al albur de lo que considere un juez. La responsabilidad política no solo tiene que ver con la ley; el límite de la democracia no es la legalidad sino el compromiso adquirido con el votante (con todos), el juego limpio y la posibilidad de dar cumplida  cuenta de toda reclamación que se le haga. Dejarlo todo en manos del juez es empobrecer mucho la actividad política y, de hecho, confunde la separación de poderes. Si todo se resuelve en el juzgado, la cuestión ya no está en lo que se ha hecho o de ha dejado de hacer sino en si te pillan o no te pillan, y eso no puede ser así.
De todas formas, en el caso de Dora Ibars, y más allá de cuestiones de sentido político, hay aspectos que tienen que ver con algo más prosaico como es el sentido del ridículo. En su día, el gobierno de la Generalitat, por boca de su vicepresidente y portavoz, José Ciscar, desvinculo la destitución de Ibars de su imputación judicial. En concreto, Císcar dijo que "había cumplido una etapa [...]  había completado un ciclo [...] se trata de una renovación, como se han producido otras tantas en este gobierno". En cambio ahora, la recuperan cuando se archiva su caso y se justifica diciendo que no hay dudas sobre ella. Si no se la destituía por su imputación, ¿por qué se la recupera ahora? ¿En qué quedamos? ¿Tan poco respeto se tiene por la inteligencia de las personas? El comportamiento de Alberto Fabra y los suyos es propio de un  gobierno que ha perdido el norte, que vive del día a día y que no ve más allá de la siguiente rueda de prensa. Si con una cosa tan sencilla no aciertan , ¿qué se puede esperar de ellos en todo lo demás? ¿Cómo es posible tanta improvisación? ¿No contaban con la posibilidad de que se archivara la causa?  Impresionante. Pero hay más, ¿qué piensan hacer si Dora Ibars vuelve a ser imputada por las causas que el mismo juez apunta en el auto de archivo? La falta de sentido político es grave pero no tener sentido el ridículo es todavía peor. Cuando se carece de ambos...pasa lo que nos pasa.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Llegar, firmar, arrasar y jubilar(se)

Alejandro Reig, nuevo director general de RTVV. No se conoce un caso como el suyo: no tiene otra tarea que despedir a 1.145 personas. Llega con la lista hecha, firmará y cuando lo haya hecho se irá. ¿Qué tiene que haber tras esa sonrisa de la foto para acceptar un puesto en estas condiciones?¿Qué falla para que se den este tipo de personajes en la administración pública?¿Cómo han de ser los políticos que les nombran? (Foto: Efe/Leonhardt)

Es mentira. No es cierto que Alejandro Reig de Rocha (con este segundo apellido estaba cantado que había de aterrizar aquí) no sepa como funcionan los medios de comunicación y, en concreto Canal 9. Reig, la persona que ha acceptado el papel de "despedidor máximo" de Radiotelevisión Valenciana (RTVV) por encargo del president de la Generalitat, Alberto Fabra, ha tenido incluso su día de gloria en Canal 9. Fue un martes, día 8 de junio de 1999. Acababa de dimitir como director de la empresa pública Vaersa y Canal 9 fue de lo más generosa con su abandono. ¿Canal 9 cubriendo una dimisión de un alto cargo de una empresa de la Generalitat? ¿Raro, verdad? Pues sí, los informativos de Canal 9 trataron su caso con esmero. En la noticia de la edición nocturna no solo salía Reig explicando su dimisión sino que se le añadía el entonces conseller de Economía José Luis Olivas (ufff) para decir que sí, que la dimisión estaba del todo justificada.  Recuérdese que en aquella primera legislatura de gobierno conservador  en la Generalitat, el ejecutivo era un "bipartito" PP-Unió Valenciana (UV) en cumplimiento de lo que se llamó "el pacto del pollo". Reig dirigía Vaersa dentro de la cuota de UV y dentro de una consellería de los regionalistas. Así que la suya era un dimisión "contra" un conseller de UV y, además, denunciando supuestas irregularidades en un concurso público del que luego jamás se supo. Demasiado para aquel Canal 9 que dirigía Jesús Sánchez Carrascosa. ¿Y qué otra particularidad tenía la dimisión de Reig? Pues que se producía exactamente a cinco días de las elecciones autonómicas de 1999 (aquellas que el PP ganó por mayoría absoluta y barrió a su socio de gobierno). A solo cinco días de pasar por las urnas, Reig dimitió, criticó y denunció al conseller de Unió Valenciana, abandonó el partido, se dejó entrevistar por Canal 9 y, para rematar, se pasó al PP. Todo en dos días. Ni que decir tiene que los populares no cabían en si de gozo y, claro, utilizaron Canal 9 para que todo el país fuera partícipe de la buena nueva.
Este es Alejandro Reig de Rocha el hombre que llega a RTVV para sentarse en una mesa y empezar a firmar despidos hasta que le quede un brazo como el del tenista Rafa Nadal y, después, irse a su casa a disfrutar de la jubilación para la que le queda apenas un año. Los que le conocen aseguran que Reig es lo que se conoce como un "bon vivant", así que lo de disfrutar de la jubilación nunca estuvo mejor dicho. Para no decepcionar a los incondicionales, y ser fiel con su trayectoria respecto a RTVV, Fabra nombrará a Reig en base a una ley derogada y despreciando la vigente; le pondrá el cartelito de "provisional" para que no intervenga ni el Consejo de Administración pero, al mismo tiempo, tendrá poderes desde el minuto cero para su tarea de limpieza. Así espera Fabra burlar la ley  y nombrarlo sin nombrarlo. Cuando un gobierno  maquina trampas para escapar de la legalidad sin necesidad de cumplirla solo tiene una lectura:  no son demócratas y tienen pésimas intenciones. No es nada nuevo pero me sorprende que, a estas alturas, con la que se les viene encima, sean tan malvados, tan torpes y tan evidentes.
La carrera profesional de Alejandro Reig ligada a cargos políticos empezó en 1992. Venía de desempeñar diferentes puestos directivos en la empresa hortofrutícola Pascual Hermanos y, después, estuvo en el Banco Urquijo. Desembocó en el ayuntamiento de Valencia de la mano de Unión Valenciana. Reig era del sector de Társilo Piles, en ese momento, uno de los hombres de confianza del líder de UV, Vicente González Lizondo. Alejandro Reig fue nombrado director general de la empresa de rehabilitación del casco histórico, Valencia Antiga. El gerente de la sociedad era el hoy conocido empresario inmobiliario, y muy ligado al mundo de las Fallas, Juan Armiñana. Reig duró menos de un año en el cargo. Entró en enero y lo dejó en noviembre.
A la que la derecha, en 1995, ganó al PSPV-PSOE en las elecciones autonómicas, y con el pacto PP-UV, Alejandro Reig volvió a la administración. De la mano de su partido de siempre, UV, aterrizó en la empresa pública Valenciana de Aprovechamiento Energético de Residuos SA (Vaersa). Allí estuvo hasta la ya comentada dimisión en 1999. Durante ese periodo no se le recuerdan más que polémicas. A nivel de dirección efectiva su paso dejó poca huella. De hecho, cuando dimitió, su cargo estuvo vacante casi dos años y la empresa siguió funcionando con normalidad. En el tiempo que permaneció al frente de Vaersa, Reig fue acusado de invertir dinero sobrante de la empresa en el paraíso fiscal de Islas Caimán a través del Banco Urquijo, una práctica de la que el propio PP había afeado en su día a los socialistas. La cantidad invertida rondó los cinco millones de euros (unos 800 millones de pesetas de la época). Una de las primeras denuncias del Comité de Empresa de Vaersa fue que Alejandro Reig había sido el responsable directo del despido de dos trabajadores con experiencia en la casa para colocar a dos líderes locales de UV de Cocentaina y Alcoi. Las críticas de clientelismo siguieron y se llegaron a denunciar hasta 30 casos de militantes valencianistas que habían sido contratados por Vaersa en esos primeros meses de gobierno.
De todas formas, su actuación más sonada fue cuando intentó sustituir a más de 200 trabajadores de las brigadas contraincendios por nuevo personal. Pese a que el convenio les reconocía preferencia para seguir en sus puestos, Reig intentó el relevo en base a unos simples tests psicotécnicos que debían pasar igual los aspirantes que los que ya habían ocupado las plazas. Las protestas se sucedieron y el plan de sustitución en masa quedó en nada. Luego se fueron haciendo contrataciones puntuales pero sin despidos. Todo sucedía en marzo de 1997. Durante la polémica, Alejandro Reig liberó de toda responsabilidad al entonces conseller de Medio Ambiente, José Manuel Castellá. "El conseller no tiene nada que ver con esto", declaró  Reig. Tanta fidelidad se resquebrajó dos años después. De golpe y por sorpresa, con la convocatoria del mencionado concurso para contratar una campaña publicitaria. Su dimisión fue oportuna y sonada. En realidad fue un caso más del inmenso transfugismo que se dió en aquellos años desde Unió Valenciana al PP. Entonces el conseller Castellà definió a Reig como "agente doble" y "un capítulo más en la compra de voluntades por parte del PP".
Lo cierto es que el PP no tardó en contestar. Una vez tomó posesión el nuevo gobierno, el president de la Generalitat, Eduardo Zaplana, colocó a Alejandro Reig al frente de la entidad pública de promoción de suelo industrial Sepiva, desde donde pilotó la privatización de las ITV a mayor gloria del negocio del entorno del partido. Casi seis años después aterrizó en la Fundación de la Ciudad de las Artes y las Ciencias  a la que ha dejado en fase de liquidación. Así hasta ahora.  Siguiente estación, fin de trayecto: RTVV.
Quienes han trabajado con él definen a Reig como un hombre de trato fácil pero absolutamente obediente a las órdenes que recibe "desde arriba", un directivo que nunca toma decisiones por su cuenta y que trabaja al dictado. Hombre hábil y profesional obediente, Reig llega a RTVV con el objetivo de prestar el último servicio al partido que debe los últimos 20 años de su carrera profesional y a quien, a buen seguro, también le deberá la dorada jubilación que le espera. Me temo que solo los nubarrones judiciales que se le acercan pueden amargarle un poco su plácido retiro... pero seguro que eso también lo tiene controlado y le compensa.