lunes, 26 de diciembre de 2011

El extraño caso del loro adicto al chocolate que acabo siendo una ballena


Demasiados abusos, despilafarros y excesos a cuenta del dinero público se pretenden disimular con aquello de que "eso es el chocolate del loro". Son muchos, muchísimos, los gastos injustificables e indefendibles que nuestros gobernantes, faltos de argumentos, pretenden esconder asegurando que no son significativos. No es cierto. En general, lo que se intenta camuflar como "el chocolate del loro" es una pésima gestión, la malversación de caudales públicos, el robo indrisciminado, el enriquecimiento de unos cuantos y el empobrecimiento del país. Ahora que la crisis arrecia, tanto dinero gastado alegremente es un recordatorio permanente de la falta de ética y de vergüenza de los políticos que decidieron aquellos gastos. Si fuera por las veces que se le cita, el loro en cuestión ya hubiera fallecido por un empacho de chocolate o, como mínimo, se habría convertido en un descomunal elefante con alas o una singular ballena capaz de repetir "lorito bonito, lorito bonito".
Despilafarro de dinero público y corrupción política son realidades que andan de la mano. Es muy difícil que haya corrupción si no hay despilfarro. El dinero gastado sin sentido es el que alimenta los canales de la corrupción. Hace unos días ya publiqué un post con un análisis somero de la corrupción en el País Valenciano que tiene como epicentro al PP, al gobierno de la Generalitat y a personajes como Francisco Camps, Carlos Fabra y el largo etcétera que allí se mencionaba. El dinero, como la energía, no se crea ni se destruye, simplemente se transforma. Así que cuando se gasta de forma irresponsable o irregular no se pierde sino que beneficia a un reducido grupo de amigos o conocidos (el dinero va a sus bolsillos) en lugar de dedicarse al bien común y a beneficiar al conjunto de la sociedad o a quienes de ella más lo necesitan. Lo malgastado no es otra cosa que dinero robado en forma de servicios necesarios no prestados y que ahora, más que nunca en los últimos años, parecen imprescindibles.
Veamos pues, que éste es el objetivo de este artículo, algunos de los ejemplos del despilfarro reciente en el País Valenciano, pongámosle cantidad y sumemos al final. Quede claro que es solo un pequeña parte del listado que se podría hacer. Ni mi disponibilidad de tiempo, ni la escasa transparencia de la administración valenciana permiten más.

EMARSA: Un agujero de 20 millones de euros para una empresa pública dedicada a la depuración de aguas donde sus directivos compraban el triple de ordenadores que trabajadores había, compartían habitaciones con jóvenes traductoras rumanas y organizaban cursos que jamás se realizaban.
URDANGARÍN: 3'5 millones para un par de minicongresos sobre turismo y deporte y por el papeleo para unos inéditos Juego Olímpicos Europeos.
FORMULA 1: Más de 100 millones para hacer el circuito urbano, 80 millones del canon de celebración, 25 de derechos de televisión y, para redondearlo, 30 más de la deuda de la empresa Valmor (Roig, Aspar, Bancaixa...) asumida por la Generalitat. Total 235 millones.
RTVV: Deudas acumuladas por valor de 1.200 millones de euros por culpa de sobrepagos, enchufismo e irregularidades de todo tipo. Recuérdese: Adjudicación por 7'5 millones de euros de la instalación de la imagen y el sonido del Viaje del Papa a una empresa constructora de León que, a su vez, lo subcontrata a otra empresa, ésta sí especializada, por menos de la mitad. Pues como ésto, todo.
CIEGSA: La empresa pública constituida para la construcción de colegios no hay manera de que acabe el mapa diseñado ni resuelva la proliferación de barracones pero arrastra un agujero de 2.400 millones de euros. Los sobrecostes y el pago de cantidades muy superiores a los precios de mercado han sido una constante en su gestión. Eso, y estar siempre en manos de afines al PP, lazos familiares incluidos.



CIUDAD DE LAS ARTES Y LAS CIENCIAS: El complejo cultural del lecho del Río Turia estaba presupuestado por debajo de los 300 millones de euros. De momento se han gastado allí 1.300 y se espera que se acaben superando los 1.500.
TERRA MÍTICA: Lo que tenía que ser la joya del turismo valenciano ha costado 350 millones de euros de dinero público y ha acabado en manos de empresarios privados poco menos que gratis. Su gestión, controlada con puño de hierro por la cúpula del PP, ha estado jalonada de corrupción, pagos por trabajos que no se hacían y constantes visitas a los juzgados.
CIUDAD DE LA LUZ: Tenía que convertir Alicante en una especie de Hollywood europeo pero las películas que en aquellos estudios se han hecho no solo no han pagado por trabajar allí sino que han cobrado por hacerlo. Así, como suena. Han sido 270 millones de euros invertidos y lo único que pretende ahora la Generalitat es que algún privado se quede con el complejo para no seguir perdiendo dinero año tras año. De momento, según la propia Sindicatura de Cuentas, los terrenos expropiados pueden acabar costando 290 millones de euros de más. Por tanto, el coste ascendería hasta los 550.



AEROPUERTO DE CASTELLÓN: Ya es conocido: no hay aviones, ni empresas que se quieran hacer cargo de poner las naves en las pistas pero el Aeropuerto de Castellón costó más de 150 millones de euros. A fecha de hoy, además, el aeropuerto ya acumula casi 20 millones de deuda con los proveedores. A todo esto se deberían sumar otras muchas cifras por conceptos menores que se van añadiendo cada día que pasa. Un ejemplo podrían ser los 300.000 euros que cuesta la escultura del artista Ripollés e inspirada en Carlos Fabra que debe presidir la entrada a la instalación.
TORRES DE CALATRAVA:Fueron 15 millones de euros pagados al arquitecto Santiago Calatrava por las maquetas de unas torres de oficinas que debían ir en unos terrenos aledaños a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Hoy la construcción de los edificios está descartada y los terrenos están en venta.
VISITA DEL PAPA: Los dos días pasados por el Papa Benedicto XVI en Valencia en 2006 le costaron a las arcas públicas, hasta donde se sabe dada la poca transparencia de los responsables, 30 millones de euros. De ellos casi la mitad salieron de RTVV.
DEUDAS CON PROVEEDORES: La Sindicatura de Cuentas fija las deudas de la Generalitat con los proveedores en el límite de los 1.100 millones. Son facturas pendientes de pago solo de 15 empresas públicas y 6 fundaciones y considerando únicamente las facturas impagadas que superan los 60 días de plazo legal. No se incluyen ni los casi 1.500 millones pendientes en Sanidad ("las facturas en los cajones"), ni la deuda con los abogados del turno de oficio.
EMBAJADORES Y FICHAJES DE LUJO: Convertir a Julio Iglesias en embajador de la Comunidad Valenciana costó 5 millones de euros pagados en paraísos fiscales; la actriz griega Irene Papas cobró casi 1 millón por cada año que dejó su nombre a la Ciudad de las Artes Escénicas que nunca llegó a ser, y Luigi Setembrini superó claramente esos honorarios los dos años que estuvo al frente de la Biennal de Valencia ya desaparecida.
¿La suma? 7.600 millones de euros. En pesetas, casi 1'3 billones.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Un Rey poco ejemplar que pide dar ejemplo


Sí, yo también estuve atento al mensaje del Rey Juan Carlos, y no me gustó nada de nada. Para los temas económicos, muy importantes, suscribo lo dicho, por ejemplo, por Cayo Lara. Sobre las cuestiones de preocupación nacionalista ya está Amaiur para poner el grito en el cielo. Así que yo me limitaré a decir que la evidente referencia implícita del Rey a su tramposo yerno me pareció muy poquita cosa. Es posible que no se pudiera esperar más, pero precisamente eso es lo grave: no poder esperar más, conformarse con tan poco. Afirmar que lo dicho por Juan Carlos I fue insuficiente me parece quedarse muy corto.
Para empezar, que en la Casa Real, donde solo que pase una mosca se le pide identificación, se investiga su pasado y se mira de dónde viene y a dónde va, se les colaran las actividades del Sr. Urdangarín no se lo puede creer nadie. Pero es que, además, se sabe que cuando en 2007 se dieron cuenta de todo, cuando se cayeron del guindo, lo único que se les ocurrió fue enviar al paquete hija/yerno/nietos a Estados Unidos con el objetivo de disimular, taparlo todo y que nosotros, los ciudadanos de a pie, no nos enteráramos de nada. ¿Esta es la ejemplaridad a la que se refería el Rey cuando hablaba de la responsabilidad de las instituciones? Saber lo que estaba pasando y ocuparse simplemente de que no trascendiera no solo no es ejemplar sino inadmisible en un servidor público, especialmente en el "primero de los españoles", que no es ni un cargo electo, que ocupa un puesto que no tiene otro origen que la decisión de un dictador y que recibió un refrendo popular hace más de 30 años y envuelto en una nueva constitución que ya va siendo hora de revisar. Si el Rey fuera el presidente del gobierno ya se habría pedido su dimisión, pues razón de más para hacerlo cuando se trata de alguien a quien ni siquiera tenemos derecho a votar. Aunque en su caso no se llame dimitir.

viernes, 23 de diciembre de 2011

"Mucho PSOE por hacer" pero firmantes con mucha carrera hecha

Después del último post de hace un par de días sobre el documento “Mucho PSOE por hacer” me pareció que podía ser de interés buscar algunos datos biográficos sobre los firmantes del mismo. Entre mis dos artículos ha aparecido un segundo escrito rubricado por destacados militantes socialistas bajo el título “Yo estuve allí”. Todo dentro de lo que se puede esperar del guión previo al Congreso del PSOE en febrero. Formalmente se trata de “los renovadores”, los de “Mucho PSOE por hacer”, frente a los “oficialistas”, los de “Yo estuve allí”. Digo formalmente porque a la vista de los currículums que siguen está claro que “allí, e incluso antes, estuvieron todos”.
Ahí van los 25 firmantes del primer documento. Para el final dejo, sin detenerme mucho, a los más conocidos.

Francisca Baraza Martínez:
CONCEJAL AYUNTAMIENTO DE MURCIA.
JEFA DE LA DEMARCACIÓN DE COSTAS EN MURCIA DEL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE (2005-11).

Manuel Bustos Garrido:
ALCALDE DE SABADELL.
DIPUTADO PROVINCIAL.
VICEPRESIDENTE DEL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE.
PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS DE CATALUNYA.
MIEMBRO DE LA EJECUTIVA DE LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE MUNICIPIOS Y PROVINCIAS Y VICEPRESIDENTE DE SU CONSEJO TERRITORIAL.
EXMIEMBRO DE LA EJECUTIVA NACIONAL DEL PSC-PSOE.
EN 1988, CON 27 AÑOS, SE INICIÓ COMO CONSEJERO DE DISTRITO EN EL AYUNTAMIENTO DE SABADELL Y TRES AÑOS DESPUÉS FUE ELEGIDO CONCEJAL.
ENTRE 1995 Y 2003 FUE, TAMBIÉN, DIPUTADO AUTONÓMICO.

Federico Buyolo García:
DIPUTADO AL CONGRESO. EXCONCEJAL DEL AYUNTAMIENTO DE ELX DESDE 2003. SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DEL PSOE DE ALICANTE.

Estefanía Castro Chávez:
DIRECTORA GENERAL DE JUVENTUD EL GOBIERNO DE CANARIAS DESDE 2011, SECRETARIA GENERAL DE LA JUVENTUDES SOCIALISTAS DE CANARIAS DESDE 2003. TIENE 28 AÑOS.

Ana Concejo Vázquez:
CONCEJALA DE HACIENDA Y PORTAVOZ DEL PSOE EN EL AYUNTAMIENTO DE AVILÉS. NACIDA EN 1974 FUE MIENBRO DEL GABINETE DE PRESIDENCIA DEL GOBIERNO AUTONOMICO DESDE 2001 A 2003 CUANDO PASÓ AL AYUNTAMIENTO.

Antonio Cosculluela Bergua:
PRESIDENTE DE LA DIPUTACIÓN DE HUESCA DESDE 1999, ALCALDE DE BARBASTRO DESDE 1999, CONCEJAL DESDE 1979. TENÍA, ENTONCES, 26 AÑOS. HOY TIENE 57.

Remedios Elías Cordón:
DIPUTADA AL CONGRESO EN LAS LEGISLATURAS DE 2004 Y 2008. ANTES, DESDE 1995, FUE TENIENTE DE ALCALDE Y CONCEJAL DE CULTURA EN EL AYUNTAMIENTO DE ARNEDO.

Marco Ferrara Ferrero:
PORTAVOZ DEL PSOE EUROPA DESDE 2004. TIENE 29 AÑOS.

Eugenia Gómez de Diego:
SECRETARIA GENERAL DEL PSOE DE SANTANDER. EXDIRECTORA GENERAL DE JUVENTUD DEL GOBIERNO AUTONÓMICO CANTABRO HASTA ESTE 2011. CONCEJAL DEL AYUNTAMIENTO DE SANTANDER DESDE 1999. TENÍA ENTONCES 23 AÑOS. HOY TIENE 35.

Aina Calvo Sastre:
CONCEJAL DEL AYUNTAMIENTO DE PALMA DE MALLORCA. FUE ALCALDESA ENTRE 2007 Y 2011. EX-DIPUTADA AUTONÓMICA. EX-SUBDIRECTORA GENERAL DEL MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES.

Javier Carnero Sierra:
ALCALDE DE BENALMÁDENA (MÁLAGA) DESDE 2007.


Joaquín Hermoso Murillo:
CONCEJAL DE PUERTOLLANO DESDE 1995, CON 24 AÑOS. DESDE ESE MOMENTO HA OCUPADO DISTINTOS CARGOS DE RESPONSABILIDAD EN EL GOBIERNO AUTONÓMICO CASTELLANO HASTA QUE EN 2004 FUE ELEGIDO ALCALDE DE PUERTOLLANO.

Patricia Hernández Gutiérrez:
SENADORA. ENTRÓ EN EL SENADO EN 2004 CON 24 AÑOS.

Roberto Jiménez Alli:
DIPUTADO AUTONÓMICO, VICEPRESIDENTE DEL GOBIERNO DE NAVARRA, CONSEJERO DE INTERIOR, JUSTICIA Y ADMINISTRACIÓN LOCAL, SECRETARIO GENERAL DEL PSN-PSOE. MIEMBRO DE LA EJECUTIVA REGIONAL DESDE 1995 Y CONCEJAL EN PAMPLONA DESDE 1999, CON 22 Y 26 AÑOS, RESPECTIVAMENTE.

Fernando López Gil:
CONCEJAL EN EL AYUNTAMIENTO DE SAN FERNANDO (CÁDIZ) DESDE 2003.

Carlos Martínez Mínguez:
ALCALDE DE SORIA. AFILIADO AL PSOE CON 23 AÑOS, A LOS 25 SE ESTRENÓ COMO CONCEJAL EL AYUNTAMIENTO DE SORIA Y DESDE LOS 33 ES ALCALDE.

Delia Blanco Terán:
DIPUTADA AUTONÓMICA. PRESIDENTA DEL PARTIDOS SOCIALISTA DE MADRID-PSOE.

Rafael Pacheco Rubio:
EXSENADOR, EXPRESIDENTE DEL SERVICIO EXTREMEÑO DE EMPLEO PÚBLICO HASTA ESTE MISMO AÑO. DESDE LOS 26 AÑOS OCUPA CARGOS PÚBLICOS. TIENE 49.

Ximo Puig Ferrer:
ALCALDE DE MORELLA, EXJEFE DE GABINETE DE LA PRESIDENCIA DE LA GENERALITAT, EXDIPUATDO PROVINCIAL, EXDIPUTADO AUTONÓMICO, DIPUTADO AL CONGRESO. SU PRIMER CARGO PÚBLICO FUE SER DIPUTADO PROVINCIAL EN 1983, TENÍA 24 AÑOS.

Cristina Narbona Ruiz:
EMBAJADORA ANTE LA OCDE. EXMINISTRA DE MEDIO AMBIENTE. EN 1982, CON 31 AÑOS, FUE NOMBRADA VICECONSEJERA DE ECONOMÍA DE ANADALUCIA. DESDE ENTONCES HA DESARROLLADO ININTERRUMPIDAMENT DISTINTOS CARGOS DE REPRESENTACIÓN O DESIGNACIÓN POLÍTICA. TIENE 60 AÑOS.

Javier Rojo García:
PRESIDENTE SENADO. DIPUTADO FORAL DSDE 1979, LLEVA DESDE HACE 32 AÑOS ENCADENANDO CARGOS PÚBLICOS.

Francisco Caamaño Domínguez:
EXMINISTRO DE JUSTICIA.

Juan Fernando López Aguilar:
EURODIPUTADO. EXMINISTRO DE JUSTICIA.

José Borrell Fontelles:
EURODIPUTADO, EXMINISTRO DE FOMENTO, EXPRESIDENTE DEL PARLAMENTO EUROPEO. ENTRÓ EN POLÍTICA EN 1979 COMO CONCEJAL EN MAJADAHONDA Y, POSTERIORMENTE, FUE RESPONSABLE DE POLÍTICA FISCAL DEL GOBIERNO AUTONÓMICO DE MADRID.

Carme Chacón Piqueras:
CONCEJAL DESDE 1999 CON 28 AÑOS. CON 29 YA ERA MIEMBRO DE LA EJECTIVA DEL PSC-PSOE. HA SIDO VICEPRESIDENTA DEL CONGRESO Y MINISTRA DE VIVIENDA Y DEFENSA.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

La increíble credibilidad del PSOE.


Se llama "Mucho PSOE por hacer" y es el documento que ayer dieron a conocer un grupo de destacados militantes socialistas en el que explican las razones de su derrota en las recientes elecciones generales y apuntan por dónde tiene que ir la recuperación.
Un escrito de estas características siempre resulta de interés para el debate. Lo que sucede es que un documento político no puede sacarse de su contexto a la hora de enjuiciarlo. Si la vida transcurriera en una especie de laboratorio atmósfera cero, el escrito en cuestión sería muy valioso, pero vivimos en la realidad y además de saber como es la bandera es muy importante ver quien la enarbola.
El documento, pese a la apariencia de reconocimiento de errores, no tiene nada de autocrítico y no suena sincero. Referirse a las decisiones tomadas en el terreno económico como "medidas impropias del socialismo" pero, al mismo tiempo, tacharlas de "forzadas" es poco presentable. Igual que lo es decir que hay que poner freno a los poderes no democráticos después de años de sumisión a la iglesia, el ejército o la banca, por no hablar de la fiebre monárquica que han gastado.
Se lamentan los firmantes de que la izquierda haya perdido la hegemonía de los valores cuando lo que deberían decir es que han sido ellos los que la han entregado a la derecha desoyendo las voces que se lo avisaba; por ejemplo, la de los sindicatos a los que ahora dicen valorar tanto hasta el punto de citarlos por su nombre y declararlos compañeros de viaje obligatorios.
En "Mucho PSOE por hacer" se alude a la pérdida de credibilidad como una de las razones, si no la mayor, que explica la derrota del 20-N. Me parece un diagnóstico acertado: la candidatura socialista y su programa no han resultado creíbles. No lo han resultado igual que, ahora mismo, no lo son los firmantes. Todos los errores y culpas que hoy detectan son los que antes de los comicios ellos mismos negaban pese a ser un clamor.
Hablan de lentitud en la reacción ante la crisis, de decisiones poco acordes con una ideología de izquierdas, de esfuerzos mal repartidos, de falta de democracia interna. Bien, pues mientras todo eso pasaba los que apoyan el escrito de ayer estaban en silencio y cómodamente instalados en altísimas responsabilidades. Carme Chacón ha sido dos veces ministra; Francisco Caamaño, una; Javier Rojo era la cuarta autoridad del Estado desde la presidencia del inútil Senado; Cristina Narbona era embajadora ante la OCDE, y Borrel y López Aguilar, eurodiputados. En cuanto a los demás, los que no eran diputados autonómicos, lo eran nacionales; los que no eran altos cargos, tenían responsabilidades orgánicas hijas dé las cuotas internas; lo que no eran senadores, eran alcaldes y los que no llevan desde antes de los 25 años cobrando del partido, estaban en la dirección de alguna empresa pública.
En "Mucho PSOE por hacer" se destaca la necesidad de que el partido se preocupe por rendir cuentas, por ser más participativo, por ser más transparente. Nada dicen, en cambio, de que si ellos han acabado ocupando cargos de responsabilidad y yendo en listas ha sido por su "buen comportamiento" y su obediencia ya que quienes se han atrevido a ser críticos han acabado marginados.
En una organización política de las dimensiones del PSOE un documento como el que nos ocupa tiene poco que ver con la simple voluntad de poner en común diferentes opiniones. Lo presentado ayer ha de situarse dentro de la lucha por el poder orgánico que se va a decidir en el próximo congreso de febrero, debe entenderse en clave interna. Se trata de un escrito que sirve de cobertura a un grupo de militantes que están en pleno pulso de poder. No sé si todo gira alrededor de Carme Chacón, cosa que parece lo más probable, pero, en todo caso, lo que es seguro es que la lista de nombres está hecha y que han considerado que este es el momento de salir a la palestra. "Mucho PSOE por hacer" es simplemente el banderín de eneganche.
Realmente lo tiene complicado el PSOE. Con menos votos que nunca y los mismos nombres de siempre, con la confianza de la gente por los suelos y las tensiones internas por las nubes, un documento como "Mucho PSOE por hacer" no parece otra cosa que un papel más de consumo interno o una finta para ganar tiempo. Vamos, lo contrario de lo que se necesita.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La náusea ante la política


La chica que en los momentos previos al inicio del juicio en Valencia contra Francisco Camps y Ricardo Costa por el “caso de los trajes” se plantó ante la sede del Tribunal Superior de Justicia con una mascarilla en la que se podía leer “Gurtel apesta” acertó plenamente. Desde fuera, Gurtel apesta; desde dentro es todavía peor, provoca arcadas. Después de una semana de escuchar a los acusados, a sus abogados y a los testigos lo que huele mal no es solo Gurtel, que ya sabíamos que era una cloaca abierta en canal, sino la política valenciana, sus políticos, sus instituciones, sus dirigentes, sus diputados, nuestros gobernantes… todo. La celebración del juicio eleva lo que podían ser suposiciones de prácticas mafiosas a certezas indiscutibles. Nada puede haber peor para la política y la democracia que el hecho de que se sepa todo y, como está sucediendo, no suceda nada.
Un juicio es un pulso entre la verdad y la mentira, entre la claridad y el encubrimiento. Las trampas son constantes; las mentiras, también. Una media verdad es lo más noble que se puede esperar de un acusado. Por eso ningún político debería llegar hasta el banquillo de los acusados o, en todo caso, debería dejar sus cargos antes de verse en él.


Camps se declara indignado cuando en febrero de 2009 salen las primeras informaciones sobre su implicación en el c"caso Gurtel"


Produce vergüenza, enfado y un asco imposible de digerir ver las tripas de como se ha gestionado durante tantos años la Generalitat con el PP a su timón. Es inaceptable escuchar al que fuera President, y sigue de diputado y de miembro del Consell Jurídic Consultiu, negarse a contestar preguntas por considerar que pueden perjudicar su estrategia de defensa. Es repugnante oír como hablaban entre si los amigos de nuestros gobernantes y lo es todavía más escuchar como nuestros gobernantes hablan con ellos. Qué camaradería, cuánta amistad, qué compadreo. Es curiosa la familiaridad con que Camps y Costa hablan con quienes dicen que son prácticamente desconocidos y, en cambio, como se ignoran entre ellos, como ni se miran pese a estar sentados a un palmo, cuando se supone que son íntimos colaboradores de tantos años. Las grabaciones que se han escuchado son monumentos a la indignidad: horas y horas de conversaciones y no aparece ni una sola idea noble. Solo se oyen negocios turbios, ambiciones desmedidas, ansias de poder y de dinero, peloteo, insultos, exabruptos, encubrimientos, cursiladas y exageraciones. Ni un solo segundo de atención al interés público, ni un solo renglón dedicado a una causa digna. Nada por lo que sentir un soplo de orgullo. Nada que se pueda parecer a un buen ejemplo.



“El Bigotes”, “El Albondiguilla”, “Peter”, “El Curita”, “Don Vito”, “Rick”… un plantel propio de una mala película de policias y ladrones. Lo bestia es que el marco de tanto cambalache y de tanta podredumbre es la Generalitat valenciana, el núcleo del autogobierno del País Valenciano, una institución supuestamente al servicio de cinco millones de ciudadanos, regida por la ley y preocupada por la recuperación de unos valores históricos y culturales que le dan sentido. Y un cuerno. Los dos señores sentados en el banquillo, egoístas e irresponsables, lo que hacen, sin disimulo alguno, es arrastrar por el fango la Generalitat y todo lo que representa. Quienes les votan son también colaboradores necesarios de tanto embrutecimeinto político y, aunque crean lo contrario, no quedarán al margen de sus negativas consecuencias.
Camps y Costa son dos políticos sinvergüenzas y corruptos hasta las trancas. Las cinco sesiones de juicio que llevamos dejan eso absolutamente claro. Son políticos corruptos por más que una posible sentencia exculpatoria los pueda considerar ciudadanos no culpables del delito que se les acusa: la justicia, con los privilegiados, puede llegar a ser así de indulgente.
Ricardo Costa y Fracisco Camps son pasado pero no sus comportamientos. Los silencios del actual President José Alberto Fabra, de Rita Barberá, de Mariano Rajoy y de tantos y tantos cargos del PP dejan claro que nada les sorprende, que lo sabían, que forman parte de la misma manera de hacer las cosas, que la política “es así”, que todo seguirá igual, que puede que se modifique algún método pero poco más. Por ejemplo, cuando tengan que tratar cuestiones sensibles hablarán menos por teléfono. No creo que saquen muchas lecciones más que ésta de la vergüenza, la indignidad y el ridículo que se está viviendo en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Cuando los políticos dan asco y nadie se siente concernido está claro que los ciudadanos viven a la intemperie, que les puede pasar cualquier cosa, que nada es seguro: ni el trabajo de uno, ni la escuela de nuestros hijos, ni los hospitales de nuestros padres. En tales condiciones, lo propio es buscar la seguridad en la protección arbitraria de la mafia aún al precio de que, globalmente, todo se cada día un poco peor. En estas estamos.

*Para aquellos que tengan interés en las formas políticas de Francisco Camps y para quien quiera contrastar las palabras y las actitudes de Francisco Camps con la realidad, estos 10 minutos de video que siguen no tienen desperdicio. Yo destaco una frase de las palabras que Camps dirige a los periodistas: "seguiré dando todas las explicaciones que ustedes quieran". Ese día, como casi siempre, Camps no permitió las preguntas de los periodistas.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Tantas muertes seguidas no son casualidad



Lo que está trascendiendo del “caso Urdangarín” nada tiene nada de particular. Es un aspecto más de cómo está organizada la cosa pública en España, que los ciudadanos quieran o no verlo es un problema de cada cual pero poner ahora cara de sorprendidos es más una prueba de mala fe que de ignorancia. Tanta ignorancia no se puede creer.
El “caso Urdangarín” es la concreción de una de las patas sobre la que se sustenta nuestro sistema, nuestra democracia. Estamos en un régimen que vive de cara a la galería: política de escaparate, de grandes discursos, de estrategias de cartón piedra. Todo tan inútil, como caro. Vivimos en una burbuja, se ha hecho famosa la inmobiliaria, sí, pero también hay burbuja política y burbuja democrática. ¿Cómo se puede edificar algo, como se puede tejer una red social tupida y con futuro si el valor fundamental es el negocio y a él se plegan todas als instituciones?
El País Valenciano es un ejemplo muy evidente de todo esto y, precisamente por esta razón, no es nada raro que el deportivo yerno del desinformado monarca campara por sus respetos por allí. El PP valenciano lleva muchos, muchos años basando su estrategia en la imagen, en lo se que se ha venido en llamar grandes eventos, en resumen en deslumbrar al ciudadano, en hacerle creer que todo va muy bien y que, en medio de tanta abundancia, habrá para todos. Tal modo de hacer pasa por rodearse de nombres solemnes, con empaque. Los VIPs son imprescindibles; los anónimos, inútiles. Se valora lo que parece, no lo que es. El caso es hacerse la foto, el percio no importa. Por eso Urdangarín trabajó en Valencia. En este montaje cada cual conoce su papel. El gobierno tiene el dinero y necesita organizar saraos para darse importancia y distraer a sus contribuyentes. Los “nombres sonoros” tienen “glamour”, poco trabajo y muchos contactos, y necesitan dinero. Pues ya está: intereses coincidentes. Es un programa organizado. Unos ponen la pasta; otros, la cara. Unos pagan; otros, cobran. Los ciudadanos se lo tragan y los que ponían la pasta, que no era suya obviamente, acaban ganando las elecciones.



Urdangarín es solamente uno más. Desde que el PP gobierna en Valencia es imposible saber el dinero que se ha quemado a golpe de fiestas y que ha ido a parar a manos de multimillonarios sin escrúpulos. Si no estuviera todo perfectamente organizado no podría suceder; tanta casualidad es sencillamente imposible. Empezó con Zaplana y siguió con Camps y nada indica que con José Alberto Fabra se vaya a detener. De hecho, el nuevo President de la Generalitat acaba de anunciar que su gobierno asume el agujero de 30 millones de euros que arrastra la empresa responsable de la Fórmula 1 en Valencia que tiene entre sus principales accionistas al expiloto de motos Jorge Martínez “Aspar” y a Fernado Roig, el presidente del Vila-real CF, que, oh casualidad, es el mismo club que pagó 690.000 euros a Iñaki Urdangarín por un informe de 11 folios copiado de internet. Menudo culebrón.



La Generalitat valenciana lleva mucho tiempo con estas prácticas y, por ejemplo, ha contratado como embajador al cantante Julio Iglesias y se le pagaron sueldos secretos en paraísos fiscales; ha edificado Terra Mítica al precio de llevarse por delante dos caja de ahorro como la Cam y Bancaixa; han financiado a ricos como Bernie Ecclestone para que organizaran carreras de Fórmula 1, a tenistas como Ferrero para montar torneos de tenis, a empresarios como Álvaro Arrieta para trofeos hípicos, a Ernesto Bertarelli para la Copa América, a Sergio García para los Open de golf… y tantos más.



Irene Papas ha estado en nómina como referente de una supuesta e inexistente Ciudad de las Artes Escénicas; Toni Cantó, para que organizara teatro en la calle, y Zubin Metha, Lorin Maazel o Placido Domino para un nuevo Teatro de la Opera. Incluso un exmiembro de Mecano, José María Cano, se estrenó como autor operístico en Valencia y Jaime Morey ejerció de asesor musical de la Generalitat antes de aparecer al frente del escándalo de Gestcartera. Igual que se ha puesto dinero para que Depardieu o Ford Coppola se prestaran a grabar en los estudios de la Ciudad de la Luz. Qué decir del arquitecto Santiago Calatrava que no solamente ha llenado el viejo cauce del Turia con sus edificios sino que incluso se ha llevado un pico por maquetas que jamás se hicieron realidad. Fuegos artificiales, todos muy caros, han sido proyectos de todo tipo como la Ciudad de las Lenguas, MundoIlusión, la Torre de la Música, el Museo del Fútbol, la Bienal de Valencia, el Museo del siglo XIX… Ahora está el aeropuerto sin aviones de Castellón como ejemplo caricaturesco de un modelo de grandes obras, grandes palabras y grandes nombres que lo único seguro que han generado ha sido pérdidas públicas y un indiscutible ambiente de corrupción irrespirable.



A la sombra de todo esto, de tanto negocio falso, de tanto desvío de dinero público, como no podía ser de otra manera (expresión muy de su gusto) han florecido los intermediarios, los pícaros, los delincuentes, y todos han metido la mano en el caja. Por eso está “El Bigotes”, su amiguito del alma, su te quiero un huevo y su caso Gürtel; las mil ramificaciones del “caso Fabra” y su seguro de premio en la lotería; “Emarsa”, la depuradora de aguas que tenía el triple de ordenadores que de trabajadores y unos directivos que pagaban y compartían hotel con jóvenes traductoras rumanas; las filtraciones del Plan de Ordenación de Alicante y el empresario Ortiz que negociaba con el hermano de la alcaldesa y regalaba coches a su niñera; las basuras de la Vega Baja alicantina y sus empresarios que falsifican obras para tapar dinero robado a un grupo de monjas.



Por eso el listado de políticos valencianos parece una cuerda de presos: Camps, Fabra, Costa, Ripoll, Campos, Betoret, Sanz, Pedro García, Hernández Mateo, Bellver, Díaz Alperi, Castedo, Cartagena… Por eso Urdangarín no es nada excepcional sino un pieza del montaje que, muy a su pesar, ha salido a la superficie, igual que esos cadáveres mal enterrados que por culpa de cualquier circunstancia un día asoman para recordar que tantas muertes no podían ser casualidad.

martes, 6 de diciembre de 2011

El Rey "noos" debe una explicación


La Casa Real ni comenta, ni aclara, ni dice nada sobre el "caso Urdangarín"; su argumento es que es una cuestión privada. Ya, ¿y que más? Iñaki Urdangarín (conviene no perderse la entrevista que concedió a IB3) se llevó todo lo que se llevó a través de su "Instituto Noos" gracias a ser miembro de la Casa Real y no por haber nacido en Zumárraga, haber sido olímpico en balonmano o por su currículum profesional (¿qué currículum?). El problema que se plantea es hasta que punto el Rey Juan Carlos y su corte estaban al tanto de lo que sucedía y miraban hacia otro lado. Pensar que no sabían es pura ingenuidad. Una institución con la piel tan fina como la monarquía española, con tanta atención a los peligros que le pueden acechar, tan desconfiada, tan vigilada y vigilante no podía estar en el limbo de la ignorancia, resulta imposible de creer. Si un señor con negocios tan extraños se infiltra hasta el fondo de la corte y hace oscuros manejos económicos a su salud debemos temer que se pueda infiltrar también un asesino en serie o un psicópata peligroso. Menuda monarquía que no se entera de nada, menuda institución que tiene a un pícaro con pinta de delincuente y como si tal cosa. ¿Nadie sospechaba de los tejemanejes del deportivo yerno? ¿Les parecían normal las cifras de Noos? ¿No les preocupaba? ¿No sospechaban de que Urdangarín y su santa se agenciaran una casita de 6 millones de euros en Barcelona con sus sueldecitos? ¿ Y los otros cinco inmuebles en el centro de Palma? Tanta ignorancia o es estupidez o es estar en el ajo. Su silencio hace pensar que estaban en el ajo. Lo sugiere su silencio y el hecho de que el tesorero del famoso "Instituto Noos", la tapadera de todo, fuera Carlos García Revenga, el secretario personal de las Infantas.
Corrupción. El monarca y su Corte rodeados de corrupción. Ahora sabemos que estamos frente a delitos indiscutibles, unos hechos que a cualquier ciudadano de a pie lo tendrían a las puertas de la cárcel. De hecho la gente va al trullo por mucho menos. Sí, la Casa Real ha de dar explicaciones y muchas. Debería explicar porque no sospechó de nada, porque dejó que la bola se fuera hinchando. El Rey y los suyos nos deben muchas explicaciones. Al menos, nos las deberían si ésto fuera una democracia real. Tendrían que explicar por qué les pasó por alto que Urdangarín, y la Infanta Cristina que también estaba en la Fundación y en las empresas que después se desviaban los beneficios, cobrara la millonadas que cobraba por unos Congresos que eran pura birria con cuatro nombres ilustres; unos Congresos con presupuestos tan hinchados que, por ejemplo, consignaban 25.000 euros para una jefa de comunicación por dos días de trabajo o ponencias de desconocidos a 3.000 euros por media hora de intervención. Nos deben una explicación también sobre por qué empresas privadas de todo pelaje y condición abonaban miles y miles de euros por trabajos inexistentes; tan inexistentes como el informe de 11 folios copiados de Internet por el que el Vila-Real CF pagó 690.000 euros (115 millones de pesetas que suena peor). Qué curioso... el foco principal de los negocios de Urdangarín eran la Generalitat valenciana y el Govern balear, Camps y Matas. Dos compañeros de negocios y los dos ante los tribunales por corrupción, menudo ojo para buscar socios, menudo despiste el de la Casa Real. Si hasta la SGAE de Teddy Bautista le abonó 750.000 euros a "Noos" por distintos trabajos de asesoría de comunicación. Eso sí, en los congresos de "Noos" la nómina de participantes incluía muchos altos cargos y muchos periodistas, una buena manera de facilitar silencios e evitar preguntas.
Pese a todas las evidencias, no se les ve a los componentes de la Casa Real muy dispuestos a dar explicaciones. Así pues, lo pertinente sería que su transparencia fuera una obligación legal, por ley y muy clarito. El Rey ha de dar cumplido detalle de todo lo que hace con sus asignación anual, más de 8 millones de euros de polvo y paja ya que todos los gastos de funcionamiento y mantenimiento de la institución corren a cargo también de la administración. Y no solo eso. El detalle de los números del Rey deberían incluir su patrimonio, sus negocios, sus empresas, todo. Lo que sale del dinero público, debe ser público. Es más, incluso que la Infanta Cristina cobre 200.000 euros anuales de La Caixa requiere explicación, ¿qué hace exactamente esa señora para merecerse tal estipendio?

viernes, 2 de diciembre de 2011

Una política con algunos delincuentes y muchos corruptos


Nada justifica estar gobernados por corruptos, nada. Aunque los corruptos ganen las elecciones son corruptos y las leyes, se supone que aprobadas por gente honrada, deberían evitar que personas de tal calaña se pudieran presentar a las elecciones. Al menos, lo deberían intentar, y si no se consigue a la primera, a la segunda, y si no a la tercera, pero nada hay más importante que tener gente honrada en las instituciones. No solo porque la cosa pública debe ser una tarea noble sino, además, porque los corruptos siempre suman a su falta de principios una gestión pésima. Ellos salen beneficiados personalmente, eso seguro, pero el balance de su tarea siempre es desastroso. Persona honrada es sinónimo de gestión al servicio de la ciudadanía y la simple posibilidad de trabajar correctamente es como un imán para la gente solvente y preparada; los mejores se sienten atraídos y los peores, rechazados.
A día de hoy, el problema es que no se está legislando para acabar con tanta corrupción, y ha de ser así porque, de hecho, los corruptos son más. No puede ser de otra forma. Por eso la corrupción se mantiene, sigue y crece . No quiero decir que la mayoría de políticos sean delincuentes pero sí que la mayoría miran hacia otro lado cuando las evidencias acusan a compañeros de partido, no preguntan lo que puede resultar incómodo, no exigen explicaciones, defienden con argumentos peregrinos las acusaciones más fundamentadas, en resumen, complicidad. La clase política está llena de cómplices de corrupción: tenemos algunos destacados delincuentes y muchos cómplices que no están dispuestos a poner en peligro sus privilegios exigiendo la rectitud que deberían exigir. Eso es lo que yo llamo corrupción generalizada. La ciudadanía lo nota claramente y por esta razón coloca a los políticos como el tercer gran problema de nuestra sociedad.
La clase política está por debajo de la media de la población en cuanto a capacidad y honradez. El uso que hacen de sus argumentos, su absoluta falta de coherencia les delata. En la calle, en el trabajo, no se acepta tanta estupidez, tanta incompetencia y tanto teatro. Si cada uno de nosotros lleva un pillo dentro, parece que los que nos gobiernan son los que tienen el pillo con menos escrúpulos y con menos ganas de trabajar. ¿Como es posible que todos los políticos sean tan sensibles a la corrupción ajena y tan poco a a la propia? ¿Se creen que el ciudadano no percibe eso? ¿No se percatan de que eso evidencia muy claramente su falta de honradez? Nadie en su sano juicio se preocupa antes de los problemas de la casa de al lado que de la casa propia, entonces ¿por qué sí lo hacen nuestros políticos? Pues porque no les mueve el interés general, y eso es falta de honradez. ¿Qué legitimidad tiene un representante del PP para acusar José Blanco por el "caso Campeón" si cierra los ojos a todos los pufos de sus compañeros de mesa? ¿Con qué cara un socialista va a pedir explicaciones por los mil casos del PP si no le dicen de inmediato a Blanco que detalle públicamente su comportamiento?
La lectura de los periódicos no puede ser un ejercicio masoquista de poner sistemáticamente la otra mejilla para después de la bofetada de los recortes recibir el puñetazo del enésimo caso de corrupción a cuenta del dinero público. Hoy, sin ser exhaustivo, repasando por encima "El País" tropezamos con los pufos de Urdangarín, las dietas millonarias de la Presidenta de la Diputación de León, los chanchullos del ínclito Fabra al frente de la de Castellón, los de Ripoll en la de Alicante, la depuradora de aguas de Valencia Emarsa convertida en la cueva de Ali Babá, la alcaldesa de Alicante mezclada en todos los líos inmobiliarios de su municipio, directivos de empresas públicas perseguidos por acoso sexual... Llevabamos demasiado tiempo conviviendo con estas situaciones y, como resuena por todos lados, nunca pasa nada.
El soniquete de la presunción de inocencia sirve para que las instituciones estén plagadas de corruptos, como si la responsabilidad judicial y la política tuvieran algo que ver. Es simple, el político sobre el que gravite una sospecha fundada y no pueda explicar su comportamiento está obligado a abandonar su cargo institucional. Un sospechoso judicial no puede representarnos. Solo si los tribunales le dan la razón y son capaces de demostrar la rectitud que ni él mismo justificó en su momento puede haber camino de vuelta a la función pública. Esta costumbre de nuestros políticos de apelar al "yo no sabía nada" no vale. Si para esconder la corrupción la excusa es la incompetencia, que la incompetencia manifiesta que da pie a corrupción sea también un motivo de retirada. No es tan complicado. Saber dónde está lo mejor no es fácil pero lo que está mal lo ve cualquiera... y nuestra política está mal. Y encima, ahora crisis. Como para estar tranquilo, como para creer en algo.