jueves, 17 de noviembre de 2011

Retrocedemos




Retrocedemos. Hace apenas cinco años "mileurista" era sinónimo de pobre. Hoy un "mileurista" es un privilegiado. Hace treinta y cinco años, se cumplen mañana, las Cortes Españolas franquistas se echaron a un lado y votaron la Ley para la Reforma Política para dejar paso a la democracia. Hoy, en cambio, en España se aplaude que Italia aparte a sus políticos democráticos para que sean los "mercaderes", los ricos, los poderosos, los banqueros, los especuladores, las agencias de calificación y similares los que dicten la política del país. Si esto no es retroceder...
Ayer, los políticos italianos se autodeclararon inútiles, inservibles e incapaces y dieron luz verde al nuevo gobierno de Mario Monti, un grupo de tecnócratas al gusto de las autoridades económicas europeas, igual que en el 1976 los procuradores en Cortes de Franco se hicieron el "harakiri" y firmaron que no tenían sitio en el futuro político español. La diferencia es que en el caso de España era para entrar en la democracia y en el italiano es para salir de ella. Retrocedemos.
Lo que sucedió ayer en Italia se ha calificado de "golpe de estado". Igual se le podría añadir algún adjetivo pero me parece una acertada calificación. Adiós elecciones, adiós Parlamento, adiós Constitución, adiós democracia. Ahora empieza la segunda parte, en ella veremos a Mario Monti sometido al control diario de los mercados y no de los parlamentarios, que no tendrán otra opción que decir que sí a todo (menudo papelón). Los mercados, no se olvide, podían haberse presentado a las elecciones italianas, o lo hicieron, por vía interpuesta, claro, pero debieron perder... ahora han ganado.
Vuelve Franco que decía aquello de "haga como yo, usted no se meta en política", le faltaba añadir "métase en economía". Todo es economía: despolitizada, limpia, neutral, más allá del bien y del mal, economía con todas las letras.
A partir de hoy un montón de tecnócratas, así los definen, harán de cirujanos de hierro de Italia. Serán tecnócratas pero sus decisiones serán políticas: impuestos, ayudas, pensiones, paro, enseñanza, educación, más dinero aquí y menos allá... Y a la hora del control, nada de dejarlo a la soberanía popular, el examen lo harán los mercados que, ya se sabe, de sensibilidad social van bastante justos. Es decir, estamos ante el gobierno de la derecha más derecha que pueda imaginarse, y sin pasar por las urnas.
La tarea del gobierno Monti tendrá mucho más trascendencia que la económica. Tanta austeridad, tanto recorte, tanto ordeno y mando de la economía repercutirá en lo social. Recortar es limitar la cohesión social, es un cortoplacismo suicida que, más pronto que tarde, se acabará pagando. Pasará como con los "mileuristas", lo que hoy nos parece poco acabará siendo lo máximo a lo que se pueda aspirar y daremos las gracias por unos antiguos derechos que se acabarán conviertiendo en dádivas del poder.
Solo un pero: ¿ Creen de verdad los poderosos de siempre que pese a tener comprados a los políticos los ciudadanos se van a quedar parados? Si lo creen se equivocan; con cada vez menos que perder los riesgos que se tomen pueden mayores. Veremos si hay suficientes porras para tanto manifestante.
Y si, claro, lo del principio era pura parodia, un video que EQUO utiliza para pedir el voto, pero me parece de interés al margen de cualquier otra consideración. Viendo lo de Italia, igual puede acabar siendo un anuncio de lo que nos espera.

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