jueves, 27 de octubre de 2011

Las listas socialistas y las momias del PSOE


Cuando se habla de la futura derrota electoral del PSOE el día 20 de noviembre y se anuncia una debacle sin precedentes todo se resuelve culpando a la crisis económica. Luego, otros añaden la errática y decepcionante gestión de Zapatero para redondear la explicación. Estoy de acuerdo, la crisis y Zapatero y sus decisiones son una losa para el futuro electoral del PSOE pero eso no lo explica todo, ni mucho menos. El PSOE es un partido muerto, o casi muerto, y se nota, se nota mucho, y es difícil que la gente vote a momias. Solo hay que ver las listas electorales que han hecho; revisarlas provincia por provincia. De esto no habla nadie, todos los comentarios son de "macropolítica" pero nadie se fija en esta "micropolítica" con la que cada elector topa cuando se plantea a quien votar. Se dice que, en general, la gente no mira las listas; bueno, es una verdad relativa: los votantes que necesita el PSOE para no hundirse sí miran las listas. Las candidaturas socialistas son una enmienda a la totalidad al discurso de Rubalcaba de hacer otra política, de escuchar a los ciudadanos, de tenerlos en cuenta, de ser porosos, abiertos, dialogantes. Las listas que presenta el PSOE de cara al 20-N son un museo de los horrores, con los mismos políticos de siempre, con profesionales del escaño que no tiene donde caerse muertos; grises, aburridos, previsibles, antiguos, muy antiguos incluso los más jóvenes. Esas son las papeletas que cada elector ha de poner en la urna, cogerla de la mesa donde están todas las demás y ponerla en la urna; y eso no es fácil. Las candidaturas se han hecho pensando en salvar los muebles y para los dirigentes socialistas salvar los muebles es no perder el trabajo, ni desmontar los equilibrios de poder interno en el partido, las familias, los grupitos, las distintas células que han acabado conformado un secta con siglas de organización política. Obviamente, con esta filosofía se ganan los votos de la secta, y poco más. Muchas veces se habla de que los ciudadanos no conocen a los que van en las listas, esta vez al PSOE le pasa lo contrario: la gente conoce a sus candidatos, los tiene muy vistos y no le gustan. Demasiadas veces les han decepcionado, demasiadas les han fallado. Así las cosas, José Blanco sería un candidato mucho más lógico. En medio de tanto ruido, el cartel de Rubalcaba cada vez se entiende menos... pero bueno, qué importa eso a estas alturas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Efectivamente, tienes toda la razón, tu comentario es muy certero.
Las listas evidencian también el respeto del PSOE hacia sus posibles electores, cómo interiorizan valores democráticos y cómo entienden la política. Las listas sonun mensaje de primer orden, y en todo el Estado, y en la Comunidad Valenciana son una mezcla de impresentables, gente sin vergüenza y personas carentes de vida laboral.

La lista de Alicante es buen ejemplo de ello, y a Trillo le han hecho un gran gavor. En pocos días veremos los resultados, pero seguirán impasibles, satisfechos, contentos de seguir comiendo y cobrando de todos nosotros un atajo de impresentables.