viernes, 21 de octubre de 2011

La incredulidad ante ETA como estrategia españolista


ETA abandona el terrorismo. Una noticia esperadísima durante tantos años abre ahora el camino a un nuevo escenario de la política vasca. Un nuevo estado de cosas en el que estará muy presente aquella proclama que siempre se había recordado a los nacionalistas vascos: "sin muertos todo es posible". Yo, francamente, dudo que ésto sea así. La pausada comparecencia de Mariano Rajoy, líder del PP y todo apunta que futuro presidente del Gobierno, puede interpretarse como un indicio del talante democrático con el que la derecha estatal podría recoger las demandas nacionalistas que, sin duda, llegarán de Euskadi, pero no lo creo. Las palabras de Rajoy apuntan hacia la posibilidad una relación Euskadi-España normal y presidida por el juego limpio y el respeto a la voluntad popular, sin embargo me parece que es pura apariencia, que nada más lejos de la realidad.
El verdadero indicador de lo que será la actitud del PP ante las reivindicaciones nacionalistas vascas que están por venir es la reacción que han tenido los medios de comunicación de la derecha española ante el comunicado de ETA. En eso nos tenemos que fijar. Nadie se lo cree, nadie da por bueno el fin del terrorismo, en todas las voces está presente lo que podríamos llamar el espíritu de la "tregua trampa". Se les nota el cabreo pero más importante todavía es que apunta hacia dónde van a ir las cosas. Más allá de la evidente molestia que supone para la derecha española que el anuncio etarra se haya producido durante un gobierno que no sienten propio, dar por bueno el final de ETA sería para ellos quedarse sin coartada cuando desde Euskadi se reclame un derecho a decidir que, hasta ahora, descalificaban de un plumazo asegurando que los atentados dejaban sin legitimidad cualquier demanda. Hay esta mañana una frase de Arcadi Espada en "El Mundo" que lo deja muy claro: "Yo, que soy un sectario y procuro no deberle nada a nadie, solo lamento el beneficio que de este último tiro en la nuca [así se refiere al comunicado etarra] saque el nacionalismo. Ahora que cuando abra la boca ya no nos llegará el olor a sangre".



Hagamos un repaso de las reacciones de los medios de derechas y tengamos bien presente que en ellas está el pensamiento de fondo que dirigirá la relación del PP con Euskadi durante los próximos años.
El Mundo ha salido a la calle con: "ETA alardea de sus asesinatos y emplaza al Gobierno a negociar", aunque luego, en su web, ha cambiado el titular más destacado por: "Adiós a la lucha armada a un mes del 20-N".
En su editorial, el diario de Pedro J. Ramírez, defiende que "Ni Zapatero, ni su Ejecutivo han querido ver [...] que la ausencia de atentados no supone la desaparición de ETA, que solo será verdadera cuando entregue las armas y se disuelva sin contrapartidas políticas" y sigue con que "no hay garantía alguna de que no pasemos del "cese definitivo" a la reanudación de los atentados si ETA no ve satisfechos sus objetivos en esa negociación".
Federico Jiménez Losantos, en las mismas páginas, asegura que "lo único que siempre nos prueba la historia es que ningún comunicado de ETA es el último. Que ninguna tregua ha sido duradera". En su "Libertad Digital", Losantos mantiene que lo de ayer es "una broma pesada".
En "Periodista Digital" concentran su atención en Rubalcaba y hablan de "todo estaba pactado" y que ETA se ha salido con la suya.
Una posición que coincide con la mantenida por el exministro del Interior en tiempos de Aznar, el ahora eurodiputado del PP, Jaime Mayor Oreja, que en una entrevista en Onda Cero declara que todo responde a un proyecto negociado entre "ETA y el Gobierno".
El histórico ABC no se cree tampoco el final etarra:"ETA ni se disuelve ni entrega las armas, pese al «cese definitivo» de los atentados"
Muy parecido al planteamiento de La Razón: "ETA cesa su actividad armada sin entregar las armas"
Este periódico incluye un artículo del eurodiputado Carlos Iturgaiz, hombre muy cercano a Jaime Mayor Oreja, que defiende que todo es fruto de un acuerdo entre el gobierno y los terroristas: "Jaime Mayor Oreja lo profetizó en su día, que había un proyecto acordado entre ETA y el gobierno, y algunos recordarán lo que tuvo que oír y aguantar por decir la verdad, y al final el tiempo le ha dado la razón y pone a cada uno en su sitio". Mantiene también Iturgaiz que "ETA no se disuelve porque está ganando, porque su nueva estrategia gracias a los socialistas está triunfando, está más fuerte políticamente, seguirá reorganizándose y refinanciándose como lo ha hecho con comunicados anteriores, y porque Zapatero, Rubalcaba y compañía se lo han permitido y eso, simplemente, se llama traición a España y a los españoles".
En el mismo diario, José Antonio Vera, habla también de tregua falsa y de que todo es una maniobra de Rubalcaba: "si no estamos ante un comunicado electoral, a cuento de qué esta fecha, a un mes justo del 20-N. ¿Acaso no lo pudieron hacer público hace tres meses? ¿Acaso no podían esperar a que pasaran las elecciones? ".
Desde el Grupo IntereconomíaLa Gaceta abre con: "Mil asesinatos después, ETA ni se disuelve, ni netrega las armas", aunque posteriormente en su web coloca otro enunciado bastante más neutro: "ETA anuncia que deja de matar tras 858 asesinatos". Eso sí, el comentario que añaden deja poco espacio a la duda: "los terroristas de ETA anunciaron ayer el cese definitivo de la violencia tras 43 años de historia y 858 asesinatos. Sin embargo, no habla en ningún momento de entregar las armas ni pide perdón a las víctimas y sí negociar el conflicto vasco".
La tesis de que este anuncio de los terroristas es insuficiente porque no hay ni disolución,ni entrega de las armas es también la que mantiene la COPE: "ETA anuncia el cese definitivo de su actividad armada pero no se disuelve ni pide perdón".

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