viernes, 1 de julio de 2011

España contra Donosti, menuda sinrazón

Tienen casi 300.000 votos de ciudadanos vascos. Tan vascos como los que votan al PSE, al PNV, al Partido Popular o a cualquier otra formación. Ni son más vascos, ni lo son menos. Son Bildu y son legales. Se les puede y se les debe criticar como a cualquier otra formación política pero no se les ha de aplicar un rasero distinto a los demás.
Donosti es Capital Europea de la Cultura. Pues muy bien. Ha sido elegida cumpliendo todas las normas. Lo podía haber sido Córdoba, Zaragoza o cualquier otra de las candidatas pero el jurado ha preferido Donosti. Hay que saber ganar y hay que saber perder. Si se conoce de la existencia de irregularidades en la selección es obligado denunciarlas pero si no, lo más adecuado, lo único presentable, es aceptar la sentencia y no culpar al empedrado, ni salir con que el maestro me tiene manía. No considerar legítima la elección da la razón a los que, por ejemplo, tienen por ilegítimo que dos partidos no nacionalistas vascos gobiernen Euskadi o que un lehendakari se apellide López.
La actitud quejica y descalificadora del socialista alcalde zaragozano, Juan Alberto Belloch, o de la ministra y ex-alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, es inaceptable, miope e infantil. Hablan de politización y ellos no hacen otra cosa que politizar pero en el peor de los sentidos. Hablan de política pero lo hacen desde el sectarismo, la discriminación y, casi, el "apartheid". Increíble en dos representantes institucionales progresistas. Su actitud sería imposible de entender sino se tratara de un evidente guiño populista que pretende aprovecharse de lo más rancio del españolismo. Lo más rancio y lo más incapaz. Un españolismo más democrático, aunque solo fuera simplemente más inteligente, aprovecharía para destacar que Donosti representa a España y que tiene a su espalda, más allá de a los vascos, a todos los españoles. Ya lo sé, tal comportamiento sería impropio del nacionalismo español y a él es a quien le rinden pleitesía las palabras de Belloch y Aguilar, pero uno no pierde nunca la esperanza de verlos entrar un poco en razón.
Es preciso recordar que, textualmente, las palabras de Manfred Gaulhofer, el presidente del jurado seleccionador, al dar a conecer el fallo fue que: "Todas eran grandes candidaturas pero San Sebastián tenía algo más. Seguramente uno de los aspectos fuera el gran compromiso en contra de la violencia y la idea de usar la cultura para ello". El compromiso de San Sebastián contra la violencia, ¿qué hay de malo en ello? ¿No se puede interpretar precisamente como una toma de posición contra tantos años de terrorismo etarra? ¿Por qué no?
Además, la candidatura de Donosti nace de un alcalde socialista y para cuando se haga efectiva la capitalidad de Donosti, en 2016, Bildu puede que ya no detente la alcaldía de la ciudad. Y si lo hace será señal de que sus habitantes, democráticamente, le han reiterado su apoyo con la cual, de nuevo, su legitimidad institucional será total y absoluta.

No hay comentarios: