jueves, 9 de junio de 2011

Los antisistema son ellos

Hace unos días coincidí en un seminario en Barcelona con un politólogo italiano que aseguraba que la actual situación sociopolítica en España le recordaba mucho a la de Italia a principios de los años 90 cuando, a raiz del movimiento Manos Limpias y la llamada "Tangentopolis", se desmoronó todo el sistema de partidos. Desprestigio de la política, corrupción, los políticos como problema... realmente las similitudes existen. El Movimiento 15-M crece, los indignados aumentan. Más allá de los que se juntan en calles y plazas para hacerse oír hay una legión de indignados anónimos, invisibles; eso es lo que hace fuerte a este movimiento. El espíritu del 15-M funciona como un vínculo sentimental entre miles de personas que ya han dejado de sentirse solas, que ya no se extrañan de pensar lo que piensan, que ya saben que son muchos más los que compartes sus sentimientos y sus emociones. Cuando la gente se siente sola y cree que va contracorriente es poco activa pero cuando esas imágenes pierden fuerzan cualquier cosa es posible.
La reiterada acusación de que quienes protestan airadamente son unos "antisistema" ya no cuela. Todo el mundo conoce a "indignados" y sabe de su sentido común, de su compromiso y de su civismo. En realidad, en las calles y plazas lo único que se reivindica es que se cumplan los principios en los que supuestamente está inspirada nuestra Constitución de 1978. Son mucho más antisistema los banqueros codiciosos, los jueces prevaricadores, los curas intolerantes, los políticos corruptos, los gobernantes que esconden su gestión, los alcaldes que ponen sus intereses por delante del interés general, los consejeros que se quieren cargar la enseñanza pública o los directivos que utilizan los medios de comunicación públicos para hacer propaganda del partido que les ha nombrado. El ejército de "indignados" crece porque hay muchísima gente perpleja, gente que no encuentra respuesta a sus preguntas, gente a la que no le encajan las piezas, gente que si parte de que el sistema es honrado no entiende nada.
El 15-M es un espíritu educado, reflexivo, crítico y comprometido. Nada de antisistema. Sirva como ejemplo el caso de Laura Pérez, la mujer navarra que hace unos días interpeló al Príncipe Felipe sobre por qué no se celebra un referéndum sobre monarquía o república. Pérez, licenciada en Derecho, se comportó como una ciudadana respetuosa y cívica que intentó hacer valer sus opiniones y sus derechos. Todo dentro del sistema. Personalmente me parecieron mucho menos respetuosos con el sistema el Príncipe y su corte de aduladores que, en ningún momento, se tomaron en serio la conversación con la mujer. La frase final del hijo del Rey, "ya has tenido tu minuto de gloria", es una muestra de desprecio absoluto hacia una ciudadana a la que le debe el cargo y el sueldo, él y su padre, él y sus hermanas, y su mujer, y su madre, y sus cuñados, y sus sobrinos. ¿Qué se habrá creído el Borbón? Con estas actitudes, el referéndum por el que preguntaba Laura Pérez llegará más pronto que tarde y ni la legión de pelotas que acompaña a los Reyes, en el caso que nos ocupa encabezados por el Presidente de Navarra, Miguel Sanz, lo podrán evitar.
Recomiendo encarecidamente que quien no haya visto la escena, la vea.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Julià:
te escribo para decirte que voy a usar tu texto en clase. Estamos tratando los temas cultura/contracultura, sistema/antisistema. Por supuesto, te cito.
En cuanto al vídeo que has colgado:
Me sirvió para despejar las mínimas dudas que me quedaban sobre si asistir o no a un acto en el que estarían SS.MM. los Príncipes de Asturias
Un abrazo
Una jornalera E/LE indignada