jueves, 30 de junio de 2011

Los periodistas madrileños que comen con cargo a Camps

Lo publica el periódico "Levante" y es una perla que pone de manifiesto la miseria profesional de muchos mal llamados periodistas que no son otra cosa que voceros de quien les paga. Gente que bajo la etiqueta de periodista se dedica a la propaganda de su señor. Las fotos recogen el momento en el que los participantes en el espacio "DBT.es" de Canal 9, todos periodistas madrileños, excepto el valenciano Iñaki Zaragüeta, comandados por la vicepresidenta del gobierno valenciano, Paula Sánchez de León, se dirigen al Palau de la Generalitat para comer con el President Francisco Camps. Una práctica que se repite con cierta asiduidad.
Estas son algunas de las fotografías del "Levante":









Ya se sabe que la excesiva proximidad entre los periodistas y los gobernantes no acostumbra a ser demasiado recomendable, al menos para el periodismo y el interés ciudadano que éste debe servir. De todas formas, una comida de estas características podría llegar a entenderse como un ejercicio de búsqueda de información si no fuera por la actitud pelota, servil y rastrera que los mencionados participantes en este debate mantienen respecto a Camps. La situación pone de manifiesto hasta que punto es real aquello de que "nadie muerde la mano que le da de comer". Solo es preciso, ver el fragmento que sigue de uno de las ediciones de "DBT.es" de Canal 9 para ver como se las gastan la presentadora Isabel Durán y sus invitados.



Más allá de lo escuchado, la pluralidad de puntos de vista que abarca el programa se pone de manifiesto con la simple identificación de los participantes.

MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ.Portavoz del primero gobierno de José María Aznar.
CARMEN GURUCHAGA. Antigua articulista de "El Mundo" y actualmente de "La Razón".
ESTHER ESTEBAN.Directiva de "El Mundo".
ESTHER JAÉN.Articulista de "La Gaceta".
ALFONSO ROJO. Director de "Periodista Digital".
IÑAKI ZARAGÜETA. Delegado en Valencia de "La Razón".

Todas estas personas cobran un mínimo de 800 euros por su hora escasa de presencia en el programa, a lo que es preciso añadir el coste del viaje, cenas y estancias en hotel. Sobre el rendimiento de su trabajo en términos de audiencia, "DBT.es" está alrededor del 2 por ciento de audiencia. Los que tienen la suerte, y son la mayoría, de repetir semanalmente se llevan por cuatro horas al mes más de 3200 euros.
Parece ser que lo dijo no hace mucho la Duquesa de Alba cuando le comentaron que habían llegado los periodistas: "¿Periodistas? Pues que pasen y coman, que tendrán hambre".

martes, 28 de junio de 2011

El País, PRISA y su exquisito respeto a la profesionalidad

"El País" es un diario ejemplar e imprescindible para cualquier ciudadano español con interés por estar informado. La pena es que a su frente, empezando por el cirquero Juan Luis Cebrián, hay un grupo amplio de directivos que, al menos mayoritariamente, piensan que sus lectores somos tontos. Solo así se entiende, el artículo que hoy firman en el periódico su actual director, Javier Moreno, y sus tres predecesores, Cebrián, Ceberio y Estefanía. Descalifican la postura de sus periodistas que han acordado no firmar sus crónicas para presionar en la negociación del nueno convenio colectivo de la empresa que lleva prorrogado desde enero. La empresa propone rebajarles el sueldo base a la mitad o más y completarles la nómina en base a complementos. Dicen Cebrián y los demás que no firmar las piezas es una falta de respeto al lector y que supone manipular el producto, que no se debe mezclar lo profesional con lo laboral.
Esa imposibilidad de mezcla, la deberían considerar los directivos de "El País" cuando tantas veces, y también con la simple firma del periódico, han presentado como información lo que no era otra cosa que propaganda de la casa; ya sea desde aquella vieja campaña de la OTAN hasta la promoción y venta de sus divisiones audiovisuales pasando por las guerras del fútbol y capítulo parecidos. Además, negar esa mezcla supone intentar hacernos creer que las decisiones empresariales no afectan a los contenidos. El número de páginas, la inclusión de publicidad, las condiciones contractuales de los periodistas... todo esto influye y mucho en los contenidos. Tener, como tiene "El País", a colaboradores a tanto la pieza y en precario durante 10 o más años no deja de ser una forma muy concreta de condicionar los contenidos. Y, por último, si lo laboral no ha de mezclarse con lo profesional a qué viene que la dirección haya amenazado de forma explícita a todos los colaboradores que no cobrarán sus crónicos si no las firman o las firman con iniciales.

jueves, 16 de junio de 2011

Infiltrados descubiertos

Interesantísimo video que no se puede ver en las televisiones convencionales. Se trata de un grupo de policías infiltrados en el movimiento 15-M de Barcelona absolutamente descubiertos. En el video se les presenta como los que provocaron los incidentes. Esto no se ve. Lo que si queda en evidencia es su infiltración entre los indigandos, como se coordinan a través de móviles y "pinganillos" de contacto y que son muchos. Una vez descubiertos, sus compañeros uniformados se los acabn llevando para evitar males mayores. Sea como sea, lo obligatorio ahora es que el conseller de Gobernación de la Generalitat, Felip Puig, dé explicaciones de qué hacen "los infiltrados en los indignados", que explique a qué viene tanta policía secreta y como justifica su necesidad.


miércoles, 15 de junio de 2011

Helicópteros contra ciudadanos y no es una guerra

Hoy una buena parte de los miembros del Govern de la Generalitat de Catalunya y muchos diputados del Parlament han tenido que acceder en helicóptero a la cámara catalana. Un grupo de movilizados del 15-M, los indignados, cerraban los accesos al Parc de la Ciutadella que es donde está el Parlament. Ni la numerosa presencia policial ha podido facilitar una llegada por tierra a los parlamentarios.
En helicóptero, con la policía en estado de máxima alerta. Así están las cosas. La situación se está tensando, es evidente. Los indignados no retroceden; el sistema, tampoco. Se empiezan a levantar voces muy sensatas advirtiendo del peligro de traspasar la raya entre la protesta y la deslegitimación de las instituciones. Sin despreciar esas opiniones, me parece que las cosas no van por ahí. Las instituciones se están deslegitimando solas, desde hace tiempo, y lo que pasa es que ahora las contradicciones se están evidenciando. Si los diputados han de llegar en helicóptero al Parlament, el problema es evidente. Empezaron cerrando las ciudades donde se celebraban las grandes cumbres internacionales pero ahora ya son las sesiones parlamentarias ordinarias las que precisan de medidas extraordinarias de protección. Algo pasa. Son helicópteros para defender a los representantes de sus propios representados y no para cuestiones excepcionales sino para que puedan hacer el trabajo del día a día.
Los helicópteros no son la solución, ni satanizar las protestas o descalificar a quienes las protagonizan. El problema solo se resolverá cuando los representantes se sienten a discutir con sus representados, escuchen sus propuestas y faciliten su puesta en marcha siempre que resulten mayoritariamente secundadas. El mundo siempre se ha movido por el impulso de los que critican y los jóvenes, esos a los que hasta hace poco se reprochaba su silencio, siempre han sido punta de lanza.
¿Hay algo de malo en abrir las listas electorales? ¿Algo de malo en equilibrar los beneficios financieros con las miserias domésticas? ¿Algo de malo en hacer más proporcionales los sistemas electorales? ¿Algo de malo malo en fomentar que sea más transparente la gestión pública? ¿Algo de malo en que las personas imputadas no puedan ocupar cargos públicos? Yo no veo nada de malo. Yo lo veo todo muy coherente con el sistema democrático en el que, al menos supuestamente, estamos. Pues consúltese a la ciudadanía y actúese en consecuencia. Esa sería la manera, la única manera, de empezar a desactivar el malestar de los ciudadanos y, en el fondo, la única manera de salvar el sistema.

Desalojo de la Plaça Catalunya en Barcelona.

Y no engañar. Escuchar a los dirigentes políticos asegurar que las cargas policiales son respuesta a las agresiones de los manifestantes es empeñarse en hacer creer que son las caras las que se empeñan en chocar contra los puños. No, son puñetazos. Se ve en las imágenes, lo dicen los testigos. Y si no es así, por favor, que muestren las grabaciones policiales en las que se vea, como mínimo se intuya, que los agentes cargan respondiendo a agresiones. Hoy mismo, la Delegación del Gobierno de Madrid dice que actuará contra los que anoche increparon al alcalde Gallardón, que los tienen grabados. Yo pregunto: ¿como es posible que tengan grabados a unos ciudadanos que abroncan a un alcalde y, en cambio, no dispongan de imágenes para demostrar que la policía, pese al cúmulo de pruebas en su contra, no abusa de la violencia institucional contra los propios ciudadanos a los que sirve?

viernes, 10 de junio de 2011

"Vamos despacio porque vamos lejos", lo dice Manuel Castells.

Manuel Castells es un intelectual de prestigio internacional que hace unos días estuvo en la concentración del 15-M de la Plaça de Catalunya de Barcelona. Castells fue invitado a intervenir y su discurso me parece imprescindible.
Nacido en Hellín (Albacete) en 1942, Castells tiene un currículum que impresiona y que empezó a construir con veintipocos años cuando, siendo profesor en París, vivió en primera línea el Mayo del 68. Catedrático de Sociología, gurú en la llamada Sociedad de la Información, autor de la famosa trilogía "La era de la información"... Manuel Castells mantuvo ante los concentrados en Barcelona que la democracia representativa está en una crisis evidente, que se precisa una reconstrucción democrática, que el proceso de cambio está en marcha pero que el propio sistema hace y hará lo que pueda para evitarla. Añadió que solo desde la presión social habrá transformación y que los poderes fácticos, cuando se den cuenta de que va en serio, reaccionarán incluso violentamente.
El Catedrático de Sociología de la Universidad norteamericana de Berkeley aseguró que la conquista de la democracia después del franquismo trajo los partidos políticos y estos han acabado definiendo el funcionamiento democrático a partir de sus propios intereses, hasta pervertirlo.
Castells se refirió a la necesidad de que los ciudadanos actúen unidos. Con tranquilidad, sin violencia pero sin pausa, "vamos despacio porque vamos lejos", dijo. La clave de todo, aseveró, está en perder el miedo. El miedo como enfermedad de la soledad. La gente se siente sola y, por tanto, impotente. Todo cambia cuando la ciudadanía se une, desaparece la soledad, desaparece el miedo y, en ese momento, todo es posible.
Estudioso de la red, Manuel Castells mantiene que todo puede estar en internet, todo puede pasar por internet; que en internet puede la administración ser tan transparente como quiera, y que en internet los ciudadanos, en contacto universal, pueden acordar y ejecutar cualquier iniciativa que se propongan.
A continuanción se puede ver la intervención íntegra de Castells en la Plaça de Catalunya. Son cuatro vídeos de unos diez minutos cada uno. Seguirlos atentamente me parece una buenísima opción.







jueves, 9 de junio de 2011

Los antisistema son ellos

Hace unos días coincidí en un seminario en Barcelona con un politólogo italiano que aseguraba que la actual situación sociopolítica en España le recordaba mucho a la de Italia a principios de los años 90 cuando, a raiz del movimiento Manos Limpias y la llamada "Tangentopolis", se desmoronó todo el sistema de partidos. Desprestigio de la política, corrupción, los políticos como problema... realmente las similitudes existen. El Movimiento 15-M crece, los indignados aumentan. Más allá de los que se juntan en calles y plazas para hacerse oír hay una legión de indignados anónimos, invisibles; eso es lo que hace fuerte a este movimiento. El espíritu del 15-M funciona como un vínculo sentimental entre miles de personas que ya han dejado de sentirse solas, que ya no se extrañan de pensar lo que piensan, que ya saben que son muchos más los que compartes sus sentimientos y sus emociones. Cuando la gente se siente sola y cree que va contracorriente es poco activa pero cuando esas imágenes pierden fuerzan cualquier cosa es posible.
La reiterada acusación de que quienes protestan airadamente son unos "antisistema" ya no cuela. Todo el mundo conoce a "indignados" y sabe de su sentido común, de su compromiso y de su civismo. En realidad, en las calles y plazas lo único que se reivindica es que se cumplan los principios en los que supuestamente está inspirada nuestra Constitución de 1978. Son mucho más antisistema los banqueros codiciosos, los jueces prevaricadores, los curas intolerantes, los políticos corruptos, los gobernantes que esconden su gestión, los alcaldes que ponen sus intereses por delante del interés general, los consejeros que se quieren cargar la enseñanza pública o los directivos que utilizan los medios de comunicación públicos para hacer propaganda del partido que les ha nombrado. El ejército de "indignados" crece porque hay muchísima gente perpleja, gente que no encuentra respuesta a sus preguntas, gente a la que no le encajan las piezas, gente que si parte de que el sistema es honrado no entiende nada.
El 15-M es un espíritu educado, reflexivo, crítico y comprometido. Nada de antisistema. Sirva como ejemplo el caso de Laura Pérez, la mujer navarra que hace unos días interpeló al Príncipe Felipe sobre por qué no se celebra un referéndum sobre monarquía o república. Pérez, licenciada en Derecho, se comportó como una ciudadana respetuosa y cívica que intentó hacer valer sus opiniones y sus derechos. Todo dentro del sistema. Personalmente me parecieron mucho menos respetuosos con el sistema el Príncipe y su corte de aduladores que, en ningún momento, se tomaron en serio la conversación con la mujer. La frase final del hijo del Rey, "ya has tenido tu minuto de gloria", es una muestra de desprecio absoluto hacia una ciudadana a la que le debe el cargo y el sueldo, él y su padre, él y sus hermanas, y su mujer, y su madre, y sus cuñados, y sus sobrinos. ¿Qué se habrá creído el Borbón? Con estas actitudes, el referéndum por el que preguntaba Laura Pérez llegará más pronto que tarde y ni la legión de pelotas que acompaña a los Reyes, en el caso que nos ocupa encabezados por el Presidente de Navarra, Miguel Sanz, lo podrán evitar.
Recomiendo encarecidamente que quien no haya visto la escena, la vea.