miércoles, 9 de febrero de 2011

Rubalcaba y nada más


Hay temas de los cuales solo se puede hablar desde el análisis ya que no se dispone de información definitiva al respecto. La continuidad o no de Zapatero al frente de la candidatura del PSOE en las próximas generales es una de estas cuestiones. Por lo tanto aventurar lo que pueda acabar pasando es cuestión de olfato, de intuición; como mucho se trata de leer con atención lo que está pasando, analizarlo desde el sentido común y la experiencia y deducir. Yo creo que Zapatero no se presentará. Hace unos días Felipe González decía que, según pasa el tiempo, al actual Presidente del gobierno se le van agotando las posibilidades de no presentarse. Seguro que González tiene más información que yo y, por supuesto, más elementos de juicio pero a mí me parece justo lo contrario. El "no seré candidato" lo puede decidir Zapatero de forma totalmente unilateral, en cualquier momento, ya que solo depende de él. En cambio, el "sí seré candidato" es una decisión que compromete a todo partido y va más allá de lo que él quiera, al menos formalmente, al menos si el PSOE es un partido más democrático que el PP de los "dedazos" y las aclamaciones sin fisuras. Un sí abriría el debate sobre él y, sobre todo después del previsible batacazo delas autonómicas y municipales de 2011, la discusión puede ser enconada. Mucho más que si el nombre a discusión es el del hoy vicepresidente Rubalcaba. La imagen de Zapatero está más que quemada y las encuestas muestran con contundencia que Rubalcaba asegura mejores resultados electorales. Todo apunta a él. Es verdad que ante lo obvio se disparan las sospechas y las dudas pero cabe recordar también aquello de que: si hace “cuac” como un pato, camina como un pato y tiene pico de pato… ¡es que es un pato! Una derrota con el actual número dos del gobierno al frente siempre sería menor que con Zapatero y no es lo mismo perder que más perder. No es igual empezar la travesía de la oposición por debajo de los 10 puntos que hacerlo por encima de los 15. No se debe despreciar tampoco que un mejor resultado, aunque sea una derrota, significa más diputados, por tanto menos dirigentes que se van al paro, más asesores, más puestos de trabajo insticionales, y todo esto no es una cuestión menor. En el PSOE hay muchos profesionales de la política que saben que Zapatero les aleja de los despachos, los sueldos y las dietas que llevan muchos años disfrutando y, por contra, les acerca al INEM, y eso sí que no. Y además está el futuro: Rubalcaba tiene 60 años y, después de la previsible derrota de 2012, difícilmente competirá en el proceso de sucesión definitiva. Así que el cántabro no es peligroso para los que aspiran a liderar el futuro... Eso en el supuesto de que el PSOE tenga futuro y sea capaz de dar con él.
De todas formas, y más allá de la cuestión nominal, me parece significativo que, metidos en este debate, nunca aparezcan voces socialistas planteando como revisar las políticas de izquierdas para no caer en problemas como los que hoy tenemos sobre la mesa o, al menos, para hacerlos menos crueles para la capas populares de la población. Esto es, en realidad, lo que espera el votante y el único camino para salir de esta espiral perversa de ver como los más desfavorecidos confían en los partidos de derechas para resolver una crisis provocada por la desregulación financiera y la falta de control sobre la especulación inmobiliaria.
Lo que aporta Rubalcaba respecto a Zapatero es una imagen de buen gestor, de dirigente fiable, cosa que deja en muy mal lugar al actual inquilino de la Moncloa. Rubalcaba es más de lo mismo pero mejor, y no creo que eso sea suficiente. Si su mayor credibilidad no es suficiente para apuntar nuevas recetas de futuro e intentar que la ciudadanía crea en ellas, es que no las tienen. Me temo que este vacío de ideas, este solar ideológico, es donde el PP puede edificar su victoria, en mayo del 2011 y cuando sea del 2012.

1 comentario:

José Manuel dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Aunque, pienso que habrá alguna sorpresa en las primarias del PSOE. Tomás Gómez, Trinidad Giménez, Patxi López, Carme Chacón u otros, cuarentones en su mayoría, pueden dar la campanada y salir elegidos como nuevo líder. Que ZP no se presente, será obvio; se ha quemado, y que Rubalcaba no quiera o sea algo mayor, puede ser también. En cualquier caso, son todo conjeturas. Enhorabuena por tu blog.