lunes, 8 de noviembre de 2010

Felipe y PRISA contra el Papa... y el PSOE en "La Noria"

No está mal. Qué bien trabaja "El País". Que bien traído que el diario de Polanco (para entendernos) haya escogido el fin de semana de la venida del Papa a España para contraprogramarlo con una entrevista al "Dios" del PSOE, lo decía Benegas, recuerden. Que bueno Felipe González, ha mejorado nuestro domingo. No voy a entrar en sus recuerdos sobre los tiempos de gobierno, ni en sus dudas sobre la gestión del GAL; eso ya lo hace "El Mundo" y un servidor tiene poco interés en hablar de pasado. Me interesa más la mirada de González hacia el futuro, porque el expresidente dice cosas muy, muy interesantes (quizás no tanto como él cree, pero es que él se quiere mucho). Por supuesto no hay color respecto a las palabras de su competidor el Papa. Entre justificar el golpe de estado de 1936 (si estamos como en los años 30...) y perpetuar el papel de ama de casa de la mujer y la reflexiones de Felipe González, yo me quedo con estas última.
Mezclando política y medios de comunicación me interesó mucho que dijera que "la democracia se ha convertido en mediocracia. En los dos sentidos: democracia mediática y mediocre". Cargó González contra los que van a programas del corazón a mezclar los líos de faldas con los discursos políticos. Dijo que eso es parte de la banalización de la política. Le faltó añadir los nombres de la personas a las que se refería. Lo puedo hacer yo. Limitándome al espacio de telebasura de Tele 5 (telebasura y Tele 5 van camino de ser sinónimos) "La Noria", hay que recordar que han pasado por ella: Tomás Gómez, José Blanco, Trinidad Jiménez, José Bono, José Montilla... Que casualidad, todos del partido de González, todos de izquierdas. ¿De izquierdas? ¿Todos? Que casualidad. La derecha parece que no va a estos escenarios. No le hace falta. Estos escenarios son de derechas, así que para que ir. Lo son en el sentido que despolitizan a la ciudadanía, que convierten el debate político en un ingrediente más de un espacio dedicado a estimular las más bajas pasiones, justo las que difícilmente mueven a votar a la izquierda. Unir política y "telebasura" solo puede desprestigiar la política y, a más desprestigio de la política, peor lo tiene la izquierda para ganar elecciones.
Si de ganar votos se trata, tranquilos, en "La Noria" no hay votos a ganar porque la izquierda gana los votos por el cerebro y, en general, los espectadores de ese programa se sientan ante el televisor sin cerebro (sea porque no lo tienen o porque lo desconectan); las excepciones son personas con el voto tan decidido que tampoco valen la pena. En cambio, de lo que se deberían percatar es de que con su presencia los socialistas legitiman este tipo de programas. Unos programas que van contra todo lo que dice representar la izquierda, contra todos sus valores. Unos programas que alejan a las personas de la razón para llevarlas al campo de las emociones (bajas), los gritos y las falsas creencias. Unos programas que reman en contra de hacia donde rema la modernidad, y las escuelas, y las universidades, y la cultura.
¿A qué van, Felipe? ¿A qué van? Tu que lo sabes todo, ¿a que van?

2 comentarios:

Busca qui t'ha pegat dijo...

Què vols que et diga, a mi que un ecs!president parle de 'volar la cúpula' d'eta em posa els pèls de punta.

Anónimo dijo...

Es un tema complicado para sacar conclusiones apuradas.