jueves, 27 de mayo de 2010

Política menuda, menuda política

El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha sacado esta mañana adelante su decreto de medidas de ajuste del gasto público. Un éxito. Claro que ha sido por un solo voto. Menudo éxito.
El PP ha dejado en evidencia la soledad del ejecutivo socialista. Un éxito. Claro que ante sus homólogos europeos ha quedado como un alternativa de gobierno irresponsable en la medida que ha dicho no a unas recetas que tendrían que aplicar ellos en el caso de estar en el poder. Menudo éxito.


Foto de "El País" del momento en el que, acabada la sesión, el Gobierno abandona sus escaños.





En definitiva, se habla tanto de crisis económica que no atendemos a la terrible crisis política por la que estamos cayendo. No es poca cosa. La crisis económica pasará y, cuando tal cosa suceda, quedará al descubierto la crisis política. En ese momento, con dinero en el bolsillo, haremos como que no nos damos cuenta, como que todo va bien. Pero no. La calidad de nuestra democracia empeora, y empeora la clase política, y perdemos músculo social, y estaremos en peores condiciones cuando los cuervos que nos sobrevuelan, llamémosles mercado, vuelvan a por nosotros.
Hoy, viendo la sesión del Congreso, me han quedado sin respuesta las dos preguntas clave para el gobierno y la oposición. El Ejecutivo, y sus tristes palmeros del grupo parlamentario socialista, han vuelto a sus despachos sin explicar por qué, para cumplir las condiciones antidéficit de la Unión Europea, han optado por congelar las pensiones y rebajar el sueldo de los funcionarios en lugar de tirar por otras vías posibles. Todos los grupos han criticado la congelación de pensiones y las reducciones de sueldo a los empleados públicos pero el Gobierno se ha ido del Pleno sin justificarlas.
Por su parte, el Partido Popular, el grupo principal de la oposición, la supuesta alternativa de gobierno, se ha limitado a descalificar la acción y las decisiones gubernamentales pero no ha ido más allá. Mariano Rajoy ha dicho que está bien contener el déficit pero que está muy mal como lo ha hecho el Gobierno. Le ha faltado explicar lo más importante, lo que se espera que diga quien pretende tomar el relevo en La Moncloa, lo que obligatoriamente debería haber aclarado quien aspira a ser en breve Presidente del Gobierno. Rajoy nada ha dicho de cuál es su propuesta, no ha dado una sola pista de cuáles serían las medidas precisas que él aplicaría, ni mu de por dónde pensaba recortar, ni palabra de cómo tenía previsto ingresar más dinero.
En resumen, menudo debate, menuda política.

lunes, 24 de mayo de 2010

Socialistas en "La Noria", socialismo basura

Lo que sigue es el sms que la dirección del PSOE de Castilla-La Mancha se dedicó a enviar desde el pasado viernes hasta la noche del sábado a todos sus militantes y simpatizantes:

"Importante hoy en programa La Noria Tele 5 apoya a José Bono enviando un sms vota si a que los ataques a su persona responden a una estrategia de la derecha".

"La Noria" es un programa que mezcla corazón, chismorreos varios y debate político con un formato clásico de "telebasura", entendiendo como tal esa televisión simple y barata que dirige sus contenidos a los bajos instintos, que discute y discute sin aportar otra cosa que rumores y maledicencias y ofrece debates con pocos argumentos y muchos gritos. El pasado sábado, "La Noria" intentó sentar en su plató a José Bono, pero no lo consiguió. Hace un par de semanas el ministro de Infraestructuras, José Blanco, sí estuvo en el programa, pero Bono, no. "La Noria" tuvo que conformarse con dedicar su debate político al cuestionado patrimonio de Bono, el Presidente del Congreso. Además abrieron a los espectadores la posibilidad de participar en una encuesta sobre la cuestión. La pregunta era: "¿Cree que José Bono es víctima de una campaña de desprestigio por parte de la derecha?". El resultado fue que sí, que el 67 por ciento de los que participaron creen que todo se debe a una campaña derechista contra Bono.
Yo lo que me pregunto es: tal como están las cosas, ¿no tiene nada mejor que hacer la dirección de los socialistas castellano-manchegos que ocuparse de una encuesta televisiva como la de "La Noria"? ¿Ese es el papel de un partido político? ¿En eso consiste su tarea de dirección política? ¿Eso entienden por servicio a la sociedad? ¿Tan desenfocados pueden estar los modos de funcionar y las preocupaciones de un partido progresista?
"La Noria" es un programa que representa todos los valores que la izquierda combate. Se trata de un espacio destinado a frivolizar y trivializar la realidad, donde se fomenta el vacío cerebral, la inanidad, la vagancia, la falta de preparación. El PSOE debería huir de esos espacios como de la peste ya que a gritos no tiene nada que ganar. Su ausencia en esos foros debería ser toda una declaración de principios. El público de "La Noria" no es el público que busca la izquierda, no es, en general, gente que atienda a razones, que esté atenta a un debate. Los seguidores de "La Noria", como sus participantes, son personas con prejuicios, decantadas a priori, que no van a reflexionar sobre nada de lo que oigan, si es que alguna cosa llegan a escuchar. Añado que cuando se habla de que estos espacios tienen audiencias millonarias se exagera mucho. En concreto el pasado sábado, "La Noria", y no le fue mal, tuvo 1'8 millones de espectadores.



Manuel Chaves y Soraya Sáenz de Santamaría, sobre el patrimonio de Bono

Sobre José Bono, de cuyo ejercicio de transparencia no puedo más que hablar bien, me parece que su enriquecimiento está lleno de casualidades que dejan en mal lugar su trayectoria política. No puede ser que él y su familia reciban tantos favores de empresarios que, a su vez, se benefician de decisiones administrativas tomadas por su gobierno o por gobiernos de su partido. También me gustaría que Planeta explicara como piensa recuperar los 750.000 euros que le han avanzado por sus memorias a José Bono. Ni yo, que soy un enfermo de la política, tengo previsto comprarme la obra, así que no se quien lo hará. Sinceramente, ¿qué puede contar Bono que valga tanto dinero?
Además, claro que se puede ser de izquierdas y rico, de izquierdas y consuegro de Raphael, de izquierdas y católico practicante devoto de la Virgen de Cortes, de izquierdas y comprarle una hípica al hijo, de izquierdas y con la familia dedicada a las joyerías de la jet, de izquierdas y hábil maniobrero inmobiliario, de izquierdas y amigo íntimo de Zaplana. Por supuesto que todo eso es compatible, lo que no me parece posible es que ese tipo de izquierdista dé el perfil de líder de un partido de izquierdas; una cosa es ser de izquierdas, otra cosa es ser un líder de izquierdas.
En cuanto al PSOE de Castilla-La Mancha, si hubiera estado tan atento al funcionamiento de su caja de ahorros regional como estuvo el sábado a la emisión de "La Noria" seguramente se hubiera evitado la necesidad de intervención por parte del Banco de España. Cuestión de prioridades, o de honradez.

lunes, 10 de mayo de 2010

Más democracia, más trabajo y menos profetas

Cuando se apela a lo extraordinario de forma ordinaria para resolver los problemas planteados es que algo funciona mal, muy mal. En las instituciones sería de desear que cada cual cumpliera con su cometido y que los manifiestamente incapaces se fueran a casa por propia voluntad o que, elecciones mediante, los relevara el electorado. Respetar los plazos. Tantas veces nos hemos quejado de que las legislaturas son muy cortas y que, por tanto, decíamos, no llegan para desarrollar el programa de gobierno o las elecciones son tan seguidas que abocan al cortoplacismo. Ahora resulta que no, que no se puede esperar, que se precisan soluciones extraordinarias, que no hay tiempo. No estoy de acuerdo. El gobierno Zapatero no nos saca de la crisis, cierto. Pero, ¿qué puede hacer pensar que otro gobierno sí lo conseguiría? ¿Un gobierno del PP? Porque si no lo hace el PSOE, lo tendría que hacer un gobierno del PP. ¿A partir de qué medidas? ¿Con qué política? Se desconoce. No se sabe nada de cómo lo haría porque allí donde gobierna, en aquellas comunidades que dirige, no está aplica políticas que inspiren confianza, nada distinto, nada novedoso, nada esperanzador. Misterio absoluto sobre sus propuestas concretas más allá de que se ha de recortar el gasto social, no subir los impuestos, sanear las entidades financieras y reformas estructurales, empezando por la laboral. Ya, pero ¿qué gasto público se recorta exactamente? ¿Qué? ¿Qué? Dejarlo todo en el titular es puro brindis al sol. Igual que la reforma laboral, ¿van a decir en que consistiría? Incluyen la reforma educativa en las medidas imprescindibles pero resulta que el PP no llega a un acuerdo con el gobierno sobre educación por culpa de no considerar asegurada la enseñanza el castellano en toda España. Si en eso creen que radica el camino para una mejora económica, vamos apañados.
Me resulta altamente sospechosa la fe que el PP, hoy mismo lo ha dicho Mariano Rajoy, tiene en las obligaciones interpuestas por la Unión Europea a España. Destacaba feliz el líder de los populares después de reunir al Comité Ejecutivo de su partido que "Europa ordena recortar el gasto público y sanear las el sistema financiero". Genial. Pretender que un gobierno de izquierdas haga eso, sin más, resulta genial. Los recortes, para los servicios que recibe el grueso de la población, y los regalos, a la banca para que equilibre sus resultados. Es decir, apagamos el fuego restando inversión en bomberos e incrementándola en pirómanos. No está mal.
Acabo por donde empecé. No pidamos cosas extraordinarias, exijamos que gobierno y oposición se ganen el sueldo pero sin milagros, que no los hay en ninguna parte. Ya está bien de bromas. Los ciudadanos han digerido que los mismos que durante los últimos años decían que España era El Dorado ahora nos anuncien crisis, terremotos y dolor para nosotros y nuestros hijos. Ninguno de tantos profetas apoltronados se ha ido a casa, vale, pero al menos que trabajen más y hablen menos.
Ni un gobierno de gran concentración solucionaría nada (¿quién tiene las soluciones?), ni los tribunales han de solucionar los problemas políticos (la política se hace en el Parlamento y no en el Constitucional), ni se necesita llenar de técnicos las instituciones para evitar la corrupción (lo que hay que hacer es que llevarse por delante a los políticos delincuentes con mayor dureza que los que son delincuentes sin ser políticos).
Democracia y trabajo. Y un poco más de vergüenza, que cada vez se necesita más coraje para aguantar ante el televisor una sesión del Congreso de los Diputados.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Estrategias ante los escándalos: el "modelo Camps"

Francisco Camps sabe que está perdido y, por eso, actúa como quien está al margen del juego, como si no tuviera nada que perder, como si nada fuera con él.
Ante los escándalos políticos hay distintos modelos de reacción. Veamos los supuestos más sencillos:
1. Si no se tiene nada que esconder, lo más fácil es abrir en canal la gestión realizada y disipar todas las dudas.
2. Puede pasar que la culpa sea de un subordinado, con lo cual el dirigente puede reconocer su ignorancia, y por tanto un cierto nivel desgobierno, o disimular y mentir para evitar tener que aceptar nada.
3. Cuando las responsabilidades están llenas de claroscuros, que es lo más habitual, lo pertinente es llevar el debate a la parcela que más interesa y, allí, ofrecer las razones de que se dispone y que, al menos en ese campo, son incontestables
La actitud de Francisco Camps en la gestión del escándalo Gürtel no pertenece a ninguna de estas estrategias. Camps no puede optar por lo descrito porque no dispone de un solo argumento al que asirse, todos los datos le incriminan.
Por tanto, discrepo de quienes argumentan que Camps se ha equivocado al negarse a dar explicaciones sobre el “caso Gürtel”. Francisco Camps, y todo su entorno, ya que son una unidad de destino, están haciendo lo único que pueden hacer: enrocarse en que se es objeto de una persecución, que todo es mentira y que, pese a todo, el tiempo acabará demostrando que uno era inocente. El objetivo de Camps es mantenerse en el poder porque sin cargo no es nadie, no vale nada. Las poltronas son las que mantienen la cuerda de presos en la que ha degenerado su gobierno. Por eso buscan desesperadamente un resquicio legal al que asirse, por lo civil o lo militar, limpio o sucio. Con impugnaciones, recursos, recusaciones, dilaciones, prescripciones, el caso es evitar la condena. Si no hay condena no hay problema. Políticamente, por más que las evidencias avergüencen, no hay peligro. Sus votantes no les piden la verdad, no preguntan, se lo tragan todo, les continuarán votando. Por eso, dar explicaciones solamente podría perjudicarles, evidenciar sus contradicciones. No es una táctica, es una forma de hacer política, su forma de hacer política. El debate va contra su modelo, así en la paz como en la guerra, igual cuando las cosas van bien que cuando, como ahora, van mal. Apelan a la fe de los votantes, a la política de trincheras, a la víscera, se disfrazan de cruzados de la causa justa y no ofrecen argumentos sino eslóganes. Que escampe, eso esperan. Saben que es más fácil huir de la responsabilidad penal que de la política, por eso en esta no entran y confían todo a eludir la primera.
Pero Camps es un cadáver, por más que se empeñen. Un muerto a manos de trajes regalados, financiación irregular, contratos amañados y comisiones repartidas bajo mano. Madrid le dejará caer. Claro que Camps ganaría las próximas elecciones; las ganaría incluso desde la cárcel, pero igual que las ganaría cualquier otro candidato que el PP presentara, y esto en Génova lo saben. El “caso Gürtel” no desgasta a Camps pero sí a Rajoy. En Madrid no querrán llegar a las elecciones de 2012 con semejante cadáver en el armario, sería demasiada ventaja para los rivales. Camps caerá.


Escuchar hoy lo que Francisco Camps afirmó el día 19 de febrero de 2009 cuando aparecieron en prensa las primeras informaciones sobre su implicación en el "caso Gúrtel" pone de manifiesto su falta de argumentos. Dijo "ni una de las filtraciones interesadas han soportado el paso de una sola jornada". Han pasado casi 500 "jornadas" y el proceso judicial no solamente se mantiene sino que, como una creciente mancha de aceite, ya implica a todo su gobierno, a la cúpula de su partido, a los directivos de "Gürtel" y a destacados empresarios valencianos. Aquel día, Camps basó su intervención en desmentidos y amenazas, los desmentidos se han demostrado falsos y las amenazas no se han cumplido.