jueves, 11 de febrero de 2010

El PP no es un partido conservador

El PP no es un partido conservador. Se les podrá decir muchas cosas, algunas gruesas, otras no tanto, pero conservador es un término que no les encaja por ningún lado. Un conservador ha de querer conservar algo, ¿qué quieren conservar Rajoy y los suyos? Los populares, por no conservar, no conservan ni las apariencias, por eso mantienen en sus cargos a imputados de todo pelaje, pactan con tránsfugas siempre que lo necesitan y abusan de las televisiones públicas que dominan con peor estilo que un dictador bananero. Por supuesto, no conservan ni un ápice de memoria, cosa que les sirve para incumplir todo lo que prometen y no recordar que si por su lucha hubiera sido el franquismo estaría vivito y coleando. Tampoco la conservación del territorio les importa en exceso. Ellos están más por asfaltar y alicatar hasta el techo. Con el verde de sus jardines y sus campos de gol parecen tener más que suficiente. Ni las amistades conservan. Basta escuchar a Esperanza Aguirre dirigir un sonoro "hijoputa" en dirección a Gallardón o ver como en Valencia los seguidores de Camps y Zaplana se pasan a cuchillo al peor estilo ruandés. A veces ni la conservación de la vida ajena les importa, Polop y sus alcaldes son buena prueba. Conservar los puestos de trabajo no les parece prioritario, ellos están por flexibilizar el mercado de trabajo y facilitar los despidos. Viendo como funcionan las autonomías que gobiernan se pone de manifiesto que no les interesa conservar las industrial tradicionales, las desmantelan; ni las haciendas públicas, las tienen en bancarrota. Nada conservan del espíritu liberal que dicen abanderar, solo hay que ver como escogen a compañeros de partido para dirigir las cajas de ahorro que controlan. En política, en vez de conservar la división de poderes usan los parlamentos donde son mayoritarios como si fueran una dirección general más de sus gobiernos y luchan con todo para situar a sus amigos más amigos en los más altos órganos judiciales. No conservan capacidad de interlocución más allá de entre ellos mismos, por eso siempre se quedan solos en el Congreso. A veces se les critica por su integrismo católico pero tampoco conservan un mínimo de caridad cristiana. Si la tuvieran jamás hubieran despreciado como han despreciado a los familiares de las víctimas del Yak 42 o de los 43 muertos del Metro de Valencia. Al PP la única cosa que les interesa conservar es el poder. Ese privilegiado status que, de tan acostumbrados como están a él, les parece que es de su propiedad.

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