viernes, 12 de febrero de 2010

Císcar, Alarte y la victoria inminente

El pasado sábado el Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE) reunió a su Comité Nacional. Por cierto que uno de las intervenciones fue la del ex secretario de organización del PSOE, ex muchas otras cosas y hoy diputado en el Congreso, Ciprià Císcar. La petición de palabra del veterano político no fue para anunciar que se retiraba sino para quejarse de la poca presencia e influencia social del partido. Tal afirmación sentó muy mal a la dirección. El líder de turno del conglomerado de familias e intereses que controlan la formación, Jorge Alarte, el secretario general, contestó a Císcar como quien le perdona la vida y contradijo sus argumentos. El tono fue de poco aprecio, como si Alarte ya diera por amortizado el agradecimiento que siempre le ha mostrado a Ciprià Ciscar por haberle hecho en su día alcalde de Alaquàs y haberle permitido responsabilidades orgánicas cada vez que, desde Madrid, daba un golpe de mano ante cualquier intento renovador en el seno del partido. Jorge Alarte pronosticó durante el Comité Nacional que el PSPV ganará las próximas elecciones autonómicas. Los distintos dirigentes socialitas, comisiones gestoras incluidas, llevan 15 años vaticinando un triunfo que no llega. Digo yo que un día acertarán. El mandatario socialista no explicó en que basa ahora su optimismo más allá de decir que Francisco Camps gobernaba muy mal y estaba rodeado de problemas. Concretar no es uno de los fuertes de Alarte. Hace diecisiete meses que es secretario general del PSPV y todavía no ha definido el proyecto político que defiende. Por encima de posibles o no posibles capacidades proféticas, hay unas cifras muy tozudas que indican que el PSPV está muy lejos de la victoria en unas elecciones autonómicas en el País Valenciano. Los archivos de resultados electorales acostumbran a pasar desapercibidos por culpa de los silencios y las tácticas de unos y otros pero los números son indiscutibles, están al alcance de cualquiera y merecen atención.
El PSPV tuvo en las primeras elecciones autonómicas de 1983 cerca de un millón de votos (982.567). En las últimas, en las de 2007, se quedó por debajo de los ochocientos cuarenta mil (838.987). Es decir, en 24 años el PSPV ha perdido casi ciento cincuenta mil votos (143.580). Y eso teniendo en cuenta que el censo ha crecido en más de ochocientas mil personas. En estos momentos, los socialistas están a más de cuatrocientos mil votos (438.471) del PP. Los populares tienen, pues, un 50% más de voto que su rival directo. Dicho de otra manera: el PSPV, que en un cuarto de siglo no solo no ha ganado ni un voto sino que ha perdido ciento cincuenta mil, tiene poco más de un año para recuperar cuatrocientos mil votos. No parece sencillo. Cierto es que todo apunta a que en el peor de los casos los socialistas quedarán segundos. Segundos, medalla de plata. Tampoco está tan mal. Repartiendo bien los cargos disponibles, la victoria en 2015 no se les escapa. Seguro.

1 comentario:

Busca qui t'ha pegat dijo...

l'actitud de císcar (un tio acostumat -i de quina manera!- al pesebre) és lamentable... tan lamentable, en realitat, com les expectatives d'alarte.

pena.