jueves, 7 de enero de 2010

Sostiene Cebrián


Juan Luis Cebrián es un genio. Los de PRISA, en general, son unos maestros. Al grito de prietas las filas progresistas que delante tenemos a los fascistas de siempre, tienen a media España consumiendo sus productos informativos desde hace treinta años. Han sido, todavía son, un poder mediático de referencia, el mayor de todos. Han ganado, sus directivos, digo, mucho dinero. Su prédica ha sido siempre "democracia y libertad" y sus medios, unos eternos abanderados de la profesionalidad y el rigor. Ahora la torre se tambalea y, me temo, lo peor está por llegar. Resulta indiscutible que sus contenidos informativos siempre han tenido y tienen un nivel de calidad muy superior al que ofrecen sus rivales de trinchera (sean estos la "COPE", "Onda Cero", "El Mundo", "ABC", "Intereconomía", "La Razón" o similares). Gabilondo no es Losantos, son casi lo contrario. Los de PRISA no son cutres (con alguna excepción), no toman por imbéciles a su audiencia (casi nunca), tiene vergüenza (casi siempre) y guardan las formas (o disimulan). Todo esto se agradece, no es poco. Pero, en fin... Cuando el sacrosanto "El País" ha tenido que arrimar el ascua en días de referéndum de la OTAN, de GAL, de corrupción socialista, de guerras del fútbol y demás lo ha hecho sin miramiento alguno. Además, pese a tanta vitola progresista, las condiciones laborales de sus trabajadores dejan mucho que desear, a los trabajadores sin nombre me refiero. La SER paga bien a sus estrellas pero explota a la tropa, y así sigue. En "El País" un periodista se puede pasar 20 años como colaborador a tanto la pieza.
Ahora resulta que PRISA arrastra unas deudas de 5.000 millones de euros, casi un billón de las antiguas pesetas. Tanto tiempo leyendo en "El País", año tras año, que los balances empresariales eran como el cuerno de la abundancia y acaban vendiendo "Cuatro" a Berlusconi. Y cerrando "Localia". Y renunciando a casi la mitad de "Digital Plus". Tanta venta para una recogida de efectivo que no va más allá de un 20 por ciento de todo lo que deben. La herida sigue abierta. Sostiene Cebrián que hace 12 años ya sabía lo que se avecinaba y lo que se tenía que hacer, el caso es que no lo hizo. Su pinchazo como novelista no le impidió acceder a la Real Academia de la Lengua pero ahora la evidente avería en su lámpara maravillosa puede llevar su carrera de triunfos hasta la derrota final.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sencillo han dejado de tener la ayuda gubernamental. Zp prefiere a Roures sino ¿como ha podido montar en pocos años ese imperia? Pues con ayudas de la Caixa, el ICO en fin lo mismo que antes de Cebrián. La clase periodistica esta podrida de pequeña corruptelas tambien.
escéptico