jueves, 14 de enero de 2010

Siglo XXI: Exilio y muerte, perderemos

Igual que el capitalismo le va ganando terreno a la democracia, la derecha le come, devora, el espacio q la izquierda, la arrincona. Tiene más derechos el dinero que el ciudadano. La libertad, de los que pueden, claro, goza de mejor prensa que la igualdad, una antigualla; la competitividad está sacralizada, mientras la solidaridad no va más allá de donde antes iba la caridad; el mercado le puede al parlamento; el individualismo a la generosidad; el yo, al nosotros. Contra el cambio climático parece que no hay más camino que que seguir igual y sobre inmigración, no disponemos, que se sepa, de otra receta que la mano dura. La izquierda anda perdida a la búsqueda de discurso, no lo encuentra, se impacienta y copia a la derecha: sus modos de hacer, su gusto por el fin sin reparar en los medios. Y la política se deteriora, y se desprestigia. Y lo paga la izquierda. Se cumple la profecía de Ferlosio: llegan más años malos y nos hacen más ciegos. Por eso tantos ciudadanos, en muchos casos los mejores, le giran la espalda a la política, a los partidos políticos y a las elecciones. Optan por el exilio, el interior, el más sencillo. Pero, luego, cuando se les llama, obviamente, no están. Es lo que tienen los exilados, es difícil dar con ellos.
Más allá de la teoría que supone, lo dicho hasta aquí explica la realidad política nuestra de cada día. Vista desde fuera, la situación política del País Valenciano, por ejemplo, puede parecer incomprensible. El Partido Popular vive metido en el fango, la corrupción rodea al Presidente autonómico, el gobierno regional está paralizado por sus problemas judiciales y por su bancarrota fruto de años y años de pésima gestión, están Fabra, "El Bigotes", "Terra Mítica", los pagos en paraísos fiscales a Julio Iglesias, tanto, tanto, tanta porquería y nadie, absolutamente nadie, duda que los populares repetirán mayoría absoluta en las elecciones de 2011. La explicación hay que buscarla en la reflexión con la que iniciaba el artículo y, más concretamente, en como eso se refleja en el estado, los comportamientos y los discursos de la oposición valenciana al PP. Y lo que vale para Valencia, vale para Madrid y para tantos otros rincones de España.
En Valencia, el principal grupo de la oposición a Camps, los socialistas, son capaces en un mismo día de criticar al PP por modificar normas por decreto-ley para amparar irregularidades (caso Cabanyal) y, por contra, pedir que se modifique la Ley de Costas para legalizar los incumplimientos que desde hace años se están cometiendo en el litoral (caso chiringuitos con exceso de ocupación de espacio). El primer estadio del drama es: para qué debatir si se puede aplicar la ley a conveniencia. Una vez superado éste llega el segundo, para qué aplicar la ley si se puede cambiar.
Los socialistas valencianos dicen que el PP politiza las cajas de ahorros pero en su cupo colocan como vicepresidente de Bancaixa, la tercera caja más importante de España, a un diputado veterano y combativo, de nombre José Camarasa, sin ninguna experiencia financiera, sin ninguna otra cualificación para el cargo que su militancia partidista.
En el vídeo que sigue se puede escuchar al secretario general PSPV-PSOE, Jorge Alarte, cargar contra la politización de las cajas casi en la víspera del nombramiento de Camarasa.




Claro que el PSPV también denuncia que el PP controla Canal 9 según sus intereses políticos pero ellos designan para el Consejo de Administración de la emisora a militantes socialistas, única y exclusivamente. Igual que el otro grupo opositor, Esquerra Unida, que tiene en el mencionado Consejo de la televisión al presidente del partido en Valencia y último candidato a la alcaldía de la ciudad, Amadeu Sanchis. Lo peor es que antes que Sanchis el representante era la coordinadora de la formación y candidata a la presidencia de la Generalitat, Gloria Marcos. ¿Cómo se puede así criticar al PP por hacer un uso partidista de Canal 9? Pues eso.
El País Valenciano está plagado de ayuntamientos donde el PP ha conseguido alcaldías gracias a tránsfugas. Zaplana, recordemos, empezó así su carrera en Benidorm. Pues bien, en Benidorm, precisamente en Benidorm, los socialistas aprovecharon hace unos meses un tránsfuga del PP para hacerse con la vara de mando de la ciudad. Eso sí, los concejales abandonaron el PSPV. Ahora se descubre que siguen pasando parte de su sueldo al partido. Escándalo. La respuesta de los dirigentes socialistas es que no pasa nada, que todo es legal. No son capaces ni de asegurar que en las próximas elecciones ninguno de los implicados en la moción irá en las listas del PSPV, dicen que todavía no han hablado de listas. Me temo pues que si les preguntan tampoco estarán en condiciones de descartar, por ejemplo, que Luis Roldán vaya a ser candidato. ¿Dónde está la diferencia con los populares?
Para qué seguir enumerando. Así las cosas, si la supuesta alternativa al PP es, en realidad, como el PP, que nadie espere cambio de votos. Si tanto se parecen al PP lo mejor que podrían hacer es afiliarse a ese partido; si lo que pasa es que no son capaces de armar un proyecto distinto, deberían irse a casa, y si es pura táctica para ganar las elecciones, y puesto que van de derrota en derrota, lo aconsejable sería cambiar de táctica. Todo menos seguir como están.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

José Camarasa trabajo en un banco en Albacete antes de entrar en política. Sí que tiene experiencia en el sector bancario.

Anónimo dijo...

Si experiencia en la ventanilla de caja ¿verdad?. ¿O en gestión y dirección de entidades financieras que es lo que se necesita?

Anónimo dijo...

¿Qué se entiende por trabajar en un banco? ¿Cómo era el banco?

Anónimo dijo...

Leer el mundo blog, bastante bueno