lunes, 14 de diciembre de 2009

Raimon, de veto en veto

Serán corruptos, pero siguen ganando elecciones. Los indicadores objetivos que describen su gestión son un desastre, pero siguen ganando elecciones. El Partido Popular de la Comunidad Valenciana, con el elegante Francisco Camps al frente, vive inmerso en una ciénaga de corrupción y su tarea gubernamental en la Generalitat está muerta desde que saltó el escándalo "Gürtel"; digo muerta porque lo que es paralizada en la simple oposición al gobierno Zapatero lo está ya desde 2004. Siendo esto así, tengo para mí que cualquier observador mínimamente informado de la realidad política valenciana da por hecho que el PP será el próximo ganador de las elecciones autonómicas en Valencia, tanto si su candidato es Francisco Camps, como si lo es Rita Barberá o lo es el gato de mi vecina. Ganador por mayoría absoluta.
La perpetuación del PP en el poder valenciano no se entiende si no se analiza lo que hay enfrente, si no se revisa el estado de su oposición política. Camps y su gobierno, Camps y su partido tienen delante una oposición inexistente, empeñada en repetir modos y actitudes que se han demostrado inútiles; incapaz de renovar sus caras porque un grupo de 200 profesionales de la política se niegan a irse a casa y buscar algún trabajo lejos del partido; sin estrategia más allá de la crítica improvisada y el lamento permanente; desconfiados hasta el infinito en relación a los que están fuera de sus sedes.
La oposición valenciana tiene un gravísimo déficit de credibilidad porque son, como el PP, maestros en decir una cosa y hacer la contraria, y para eso ya están los que están.
Hoy, el cantante y compositor Raimon, valenciano de Xàtiva, ha recibido la Medalla de la Universitat de València. Ha sido un acto entrañable, con muchas personalidades de todos los ámbitos sociales y culturales entre el público. Raimon es, entre otras muchas cosas, la persona que ha recuperado a los mejores poetas valencianos de los siglos XV: Ausiàs March, Jordi de Sant Jordi, Roís de Corella, Joan de Timoneda... Nadie había del PP, ni como representantes institucionales, ni a título personal. La cultura del PP no va más allá de las fiestas folclóricas, los grandes montajes deportivos y la interpretación del himno regional a cargo de Francisco. En cultura también son zombis.
Ahora viene la otra parte: uno de los que estaba en las primeras filas de butacas era Joan Lerma, hombre fuerte del PSPV-PSOE desde hace 30 años. Lerma fue President de la Generalitat entre 1982 y 1995 y todavía hoy encabeza una familia interna del partido que no se pierde ningún reparto de cargos. Él, de hecho, sigue de senador. Pues bien, durante los años de Lerma al frente de la Generalitat, Raimon, igual que, por ejemplo, Ovidi Monllor, era un cantante vetado en Canal 9, la televisión pública valenciana. El único reportaje y recital de Raimon que ofreció Canal 9 por aquellos años fue a finales de 1994 cuando los socialistas, que ya le veían las orejas al lobo de la derrota electoral, se lanzaron a por el electorado más nacionalistas que ellos creían más sensible a la presencia del cantante. Por eso, que hoy el Canal 9 del PP desprecie a Raimon no es nada nuevo. Y así, todo.

Esto es un ejemplo, para quien pueda no conocerlo, del trabajo de Raimon con los poetas valencianos del Siglo de Oro de las Literatura catalana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues lo siento pero precisamente es eso. la izquierda se identifica con Raimon y lo que representa el catlanismo. Y eso es lo que causa rechazo y repulsión alos obreros que tienen dificil accder a puestos de trabajo si ademas le piden requisitos linguisticos para que solo esten en la administración los de "socaE de toda la vida. Como ves dificil es la solución.

Anónimo dijo...

"Si el remedio es que se puede estar peor; apaga y vámonos". Eso canta la siempre sensual Ana Belén. Los políticos son fiel reflejo de los pueblos a los que representan. Eso es lo que hay tambien en el País Valencià. Cuando vengan de Marte o seamos daneses de cabeza y con la cultura política de estos últimos, ya veremos. De momento tengo clarísimo que si los jueces, desde el lacerante Caso Naseiro al no menos vergonzoso Caso Gürtel con De la Rúa de componedor, no fuesen los que son y dejasen de actuar como lo hacen y/o dando carpetazo a los numerosos "casos" que otros muchos si nos hemos preocupado en "conocer" y sabemos desde hace años, el cuento sería distinto, ¡pero que muy distinto! ¿Es esto disculpar a la oposición, concretamente del Pspv? No, pero juegan sus pocas bazas a la contra, sin medios€ y sin eco. Y eso cuando no los chulean, día si día también, en les Corts, por ejemplo, con las más groseras maneras antidemocráticas ante el silencio cómplice de "casi" todos. Si el "pueblo" no se entera (no es cierto, para nada)los jueces sí. Pues han sido muchos y sonados los casos de corrupción destapados y denunciados a trancas y barrancas por algunos (pocos) medios de comunicación. ¿O es que el caso Naseiro fué un sueño? ¿Lo ha sido el asunto de los trajecitos, los "gurtélidos", Camps, bigotes, Costa, De la Rúa y demás troupe del vergonzante sainete? Asunto cerrado, de momento, con la alevosia de quién antepone su amistad ¿e intereses? a la Ley. "Muerto el perro se acabó la rabia", diría cachazudo Sancho Panza. No, no me consuela el consentidor "más vale malo conocido..." Aunque no es menos cierto que la democracia, si no es una pantomima y se respeta escrupulosísimamente, es también el "menos malo de los sistemas políticos". Y eso porque cuando "falla" el ejecutivo-legislativo queda la rigurosa interpretación de las Leyes. Si se contravienen e incumplen queda la inhabilitación y la cárcel. Si ya sé, lo decía Anacarsis algunos años antes de Cristo: "Las leyes son como las telarañas; los insectos pequeños quedan prendidos en ellas, los grandes las rompen".