lunes, 19 de octubre de 2009

PRISA, a la basura

En PRISA, bajo una pátina de rigor, de gusto por el trabajo bien hecho, de reconocimiento a sus profesionales, de independencia editorial, de sensibilidad cultural y otras exquisiteces hay una potente empresa dirigida por ejecutivos como los de cualquier otra casa. Gente que pone su producto (radios, televisiones, periódicos,...) al servicio del negocio, desde los contenidos cuando la ocasión lo merece hasta los pobres sueldos y condiciones laborales de sus periodistas de a pie. Juegan a ser referentes de la cultura y el pensamiento en habla hispana y en su nómina están desde Saramago a Vargas Llosa, desde García Márquez a Carlos Fuentes. Tienen "Babelia", y ese "EP3" tan moderno. Disponen de corresponsalías ocupadas por periodistas de tronío y sus informativos de televisión están en manos de gente de tanto peso como Iñaki Gabilondo. Todo esto y mucho más, pero hace un par de días anunciaron que uno de los premios "Ondas" de este año, esos galardones que se venden como lo máximo en periodismo y medios de comunicación, se lo han dado a Jorge Javier Vázquez, el presentador del programa "Sálvame" de Telecinco, seguramente el exponente más brutal de "telebasura" en horario infantil que se hace hoy en España. No quiero pensar que esta sorprendente decisión sea el preámbulo del futuro anuncio de fusión entre Cuatro y Telecinco. Supongo que tampoco tiene nada que ver con todo esto el tono tan amable del reportaje que el pasado viernes "EP3" le dedicó al "Sálvame".
Quien premia la "telebasura" es porque el genero le parece bien. En este sentido, los distintos "realities" que programa Cuatro ya evidencian que el gusto de sus directivos está en la onda de "Gran Hermano" y similares. Por eso, resulta conmovedor que la misma empresa que a través de "El País" alza la voz de alarma sobre los contenidos televisivos de la tarde se dedique, después, a galardonar a los que hacen esos programas que denuncian como un peligro para los niños. Las críticas a este tipo de espacios ha llegado en diferentes ocasiones incluso al programa concreto que ahora premian. Clicando aquí se puede ver.
En PRISA son especialmente hábiles en alardear de algo y hacer, al mismo tiempo, justo al revés. En eso son unos genios. Una mano por el suelo y la otra por el cielo, una cosa y su contraria. Díganme si no como se tiene que digerir que en 2003 otorgaran el "Ondas" a la cobertura informativa que "Telecinco" hizo del hundimiento del "Prestige", destacando el muro de silencio al que se tuvieron que enfrentar, y, a la vez, nombraran presidente de Sogecablea quien era el Comisionado del gobierno de José María Aznar para aquella catástrofe, y por tanto pieza fundamental de la desinformación gubernamental al respecto, me refiero a Rodolfo Martín Villa.
En el colmo de la sinrazón los promotores del "Ondas" explican que el premio a Vázquez se justifica "por renovar con brillantez el papel del presentador en un género controvertido". No entiendo qué valor tiene renovar la presentación de tan pobres contenidos, ni dónde detectan brillantez en un espacio de esas características. Me sorprende que pueda hablarse de "periodista renovador" cuando de los único que se trata es de llevar un poco más allá la falta de escrúpulos en televisión. Es como darle un premio a un cirujano "renovador" porque ha conseguido operar en una discoteca en vez de hacerlo en un quirófano y vestido de lentejuelas y no con bata verde, que resulte que en lugar de curar mata a sus pacientes, eso no tendría ningún valor.
Renovar, para PRISA, es hacer cosas como las que siguen (en "youtube" hay muchos más ejemplos). Vale la pena perder unos minutos viendo estos vídeos ya que se habla mucho de las barbaridades que se hacen bajo la etiqueta de "telebasura" pero todo parece un intangible, y no lo es.













Se está premiando un tipo de televisión dirigida a las vísceras, que huye del cerebro, que no pretende otra cosa que ganar dinero a costa de los instintos más primarios del ser humano, que se burla de los más débiles, de los menos preparados. No es divertido, no es gracioso, no es simple entretenimiento, porque no es inocente. Los "Ondas" están premiando mierda, ponen su nombre al servicio de un tipo de programas que viven de las capas intelectual y culturalmente menos preparadas de la sociedad y que hacen negocio fomentando la incultura. El derecho a la educación es un derecho ciudadano; programas como el que presenta Vázquez son "deseducativos", puede que no sean ilegales pero premiarlos es lo mismo que fomentar que no se lea, que no se piense o que los hijos de familia humilde no vayan a la escuela.
La "telebasura" es un negocio redondo, la televisión más rentable que existe, sus protagonistas se forran; por insultar, por enseñar las bragas o dejarse tocar la goma de los calzoncillos, por gritar y berrear como no se hace ni en los tugurios más infectos se les paga lo que no cobran ni los médicos, ni los ingenieros, ni 20 científicos juntos. No es baladí, la distinción a "Sálvame" significa consagrar ese modelo, enviar un mensaje a los profesionales, presentes o futuros de la televisión y del periodismo en general: el éxito lo justifica todo. El desparpajo se valora más que un master, la desvergüenza se prefiere a un doctorado y los tacos cotizan por encima de los idiomas. Aquí los tenemos, la "telebasura" los hace famosos, los hace ricos y, ahora, también les da prestigio, que era lo único que les faltaba. Por eso están tan contentos y emocionados.





Premio devaluado este de los "Ondas". Tanto que es posible que Belén Esteban suba al escenario a recoger el galardón con Vázquez, o quizás no lo haga esperando que el año que viene pueda ser ella la elegida. En el mejor de los casos estará en la sala aplaudiendo a rabiar y con lágrimas en los ojos embargada por la emoción de ver, pensará ella, como se ha hecho justicia y como se reconoce el trabajo de la gente sencilla. Aplaudirá Belén Esteban como lo harán, estos sí encima del estrado, Carles Francino y Àngels Barceló. Les tocará, supongo, hacer lectura de los méritos del premiado y asegurar sin vacilar que se trata de un premio merecido. Así será salvo que se nieguen a que su nombre, su persona y su prestigio se trasmute por unos minutos en un simple felpudo a los pies de Jorge Javier Vázquez, a los pies de la telebasura y, apelando a la cláusula de conciencia, digan "que presente Rita". Incluso podría pasar que el "Gran Wyoming", que este año también se ha llevado un "Ondas", tampoco acepte compartir galardón con Vázquez, aunque solamente sea por dejar claro que no todo es lo mismo.
Además, si PRISA considera que Vázquez es el mejor presentador de la televisión que se hace en España, es que la televisión en España está peor de lo que se podía imaginar.

3 comentarios:

QUIQUE CUBELLS dijo...

Va a ser la única manera de leer periodismo realmente independiente y creíble.
¡Enhorabona company!

Anónimo dijo...

sepa que una de sus últimas frases ha sido que él no hace telebasura si no neorrealismo televisivo y sepan que los miembros del jurado del Ondas son Daniel Gavela, Tomás Delclós, Fernando Bovaira, Francesc Escribano y Anton Reixa. Nada más y nada menos

QUIQUE CUBELLS dijo...

Que t'ha paregut morrut?