miércoles, 9 de septiembre de 2009

El gatillo fácil de "El Mundo"

Las operaciones mediáticas contra un determinado dirigente político están en condiciones de dar resultado cuando, además de las consabidas andanadas que llegan desde la trinchera opositora, arrecia el fuego amigo. Las enmiendas a la totalidad a una gestión política no precisan de mentiras, aunque siempre se cuele alguna; más bien se basan en una visión parcial de la realidad, en destacar lo que interesa y pasar de largo por aquello que puede matizar el discurso. José Luis Rodríguez Zapatero y su gobierno viven hoy en un estado evidente de “pim, pam, pum”. Cuesta encontrar comentaristas que estos días acompañen sus críticas con apuntes a la gestión global del ejecutivo socialista; eso que se llama contextualizar. Se acabaron los elogios, sólo queda sitio para los palos. La balanza ha dado un bandazo este verano con el cambio de actitud del “Grupo Prisa”. Momento clave, artillería pesada que reorienta el punto de mira. El artículo que escribió el pasado 21 de agosto en “El País” el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, fue su particular “Rubicón” para lanzarse contra el gobierno. Ajeno a favores pasados, Cebrián acusaba a Zapatero de favorecer “los intereses de una empresa cuyos propietarios están ligados por lazos de amistad al poder”, se refería a “Mediapro” y todo el conglomerado empresarial encabezado por Jaume Roures. “Gobernar para los amigos”, decía Cebrián, y, desde ese día, “El País” y “la SER” no han dado tregua.
Prepotente, errático y poco preparado, así dibujan hoy los medios de Prisa a José Luis Rodríguez Zapatero. “El Mundo”, ocupado desde el primer día en abatir al jefe del Ejecutivo, le añade la condición de radical. Y a ella se entrega. Se trata de presentar a Zapatero como muy de izquierdas, o entregado a los independentistas, o muy anticlerical. Un peligro clásico, vamos. En este sentido su edición de ayer es ejemplar. Ejemplar para observar hasta que punto “El Mundo” es capaz de estirar un tema menor y sacarle punta, y punta, y punta. Ejemplar también para entender que a la dirección de este periódico le interesa mucho más ser azote del gobierno, desgastarle y tensar el clima político que cumplir con su deber informativo y ofrecer un producto de calidad, tanto en lo profesional como en lo ético. El negocio es el negocio. La cuestión de ayer era que “el PSOE levanta el puño”. Todo a colación del mitin de fin de semana de la UGT en Rodiezmo donde destacados dirigentes socialistas cantaron “La Internacional” puño en alto. Pues bien, “El Mundo” le dedica la portada, tres páginas y el editorial al asunto de marras. De sustancia e información, muy poca; solamente debate y polémica. Tres páginas, agrupadas bajo un titular genérico: “La polémica de los símbolos”; como si la polémica fuera algo de lo que se hace eco el periódico y no su propia creación.
En portada hacen constar que “El PSOE, último gran partido europeo que levanta el puño”, y dirigen la noticia a la página 5. Yendo a ese punt, el diario se desmiente a si mismo. Pese a reiterar en el titular que “El PSOE, último reducto de un gesto histórico. Sólo los socialistas españoles levantan el puño entre los grandes países europeos”, en el texto detallan que en Italia también se hace aunque de forma “excepcional”, que la líder de los socialistas franceses Martine Aubry “se avino a alzar el puño” el pasado 28 de agosto en un acto en la Universidad de La Rochelle, que los dos partidos socialistas belgas lo “siguen utilizando” y que el líder del PS portugués, José Sócrates, continúa “levantando el puño”. Por tanto, no se entiende que si tantos lo hacen, el títular sea el que fue.
Llama la atención también que en el editorial que le dedican al tema se pregunten si los socialistas españoles con su gesto quieren emular “al PASOK griego de la dinastía Papandreu y, luego, en las páginas de información, destaque que “En Grecia, los integrantes del PSOK, en la oposición desde 2004, han desterrado el puño en alto de sus celebraciones. ¿En qué quedamos?
Parece que su entrega en la búsqueda de las vías de agua del gobierno Zapatero les resta tiempo para releer lo que escriben. También puede ser que en su día tuvieran quien se dedicara a esta tarea de asegurar la coherencia en los contenidos pero que lo hayan tenido que despedir para mejorar su cuenta de resultados.

1 comentario:

ares dijo...

Hacen de todo menos informar. Pedimos demasiado?