jueves, 11 de junio de 2009

Cuando la solución es, en realidad, una parte fundamental del problema: el PSPV

Los socialistas valencianos obtuvieron el pasado domingo el peor resultado electoral en términos absolutos de los últimos 20 años, con una excepción, las elecciones europeas de 1994. Esta vez se ha quedado en 708.244 votos; entonces fueron 608.897. Claro que en 1994 Esquerra Unida llegó a los 277.999 votos y ahora se ha quedado en 52.742.
En las europeas del pasado día 7 votaron 125.222 personas más que en los anteriores comicios equivalentes, los de 2004. Entre las dos citas el PP valenciano ha ganado 115.057 sufragios, mientras los socialistas han perdido 29.425, Esquerra Unida se ha dejado 5.511 votos más y el Bloc Nacionalista, otros 1.169. Los conservadores han crecido del 50 por ciento del voto al 52’8. Los socialistas, por el contrario, han caído del 42’4 al 38. En resumen, los socialistas valencianos llevan 17 elecciones seguidas perdidas y los 14’8 puntos que en estas últimas europeas han estado por detrás del PP es una diferencia superior a la media de todos estos comicios. Es decir, que a la vista de los números, es evidente que el Partit Socialista del Pais Valencià (PSPV), lejos de recortar terreno al PP valenciano, cada vez pierde por más.
La búsqueda del por qué a esta realidad, más allá de un titular afortunado o una frase brillante, supera las posibilidades de un artículo como este. Analizar los aciertos del PP, rebuscar en los esquemas mentales del votante valenciano, preguntarse por los vientos electorales a nivel internacional, seguro que aportaría luz para entender los continuos éxitos del Partido Popular. Seguro. Pero entiendo que la clave, la principal razón a tanto “éxito popular” se ha de buscar en lo que el PP tiene delante, en el PSPV.
Los socialistas valencianos viven sumergidos en la nada. Ni están, ni, y esto es lo peor, ya nadie les espera. Los socialistas valencianos llevan sin acertar en una decisión importante, equivocándose en todo lo fundamental, desde que perdieron el gobierno de la Generalitat, allá por 1995. Bueno, en realidad, de bastante antes, pero no pretendo llegar a la prehistoria.
En este sentido, recapitular las reacciones de los dirigentes socialistas después de cada una de las derrotas que acumulan creo que da una pista. Apunta de forma significativa a cual es su nivel de alejamiento de la realidad, de alienación. El repaso a sus reacciones indica lo justos que van de capacidad, de honradez o de respeto a la inteligencia de la ciudadanía. Voy a poner algunos ejemplos.
Iniciaron el "via crucis" de fracasos allá por las elecciones generales de 1993. Felipe González ganó las elecciones, pero en el País Valenciano, supuesto feudo socialista, por primera vez, el PP adelantó al PSOE. Fue por 51.992 votos. El entonces secretario general del PSPV, y hoy senador, Joan Lerma se defendió asegurando que "los resultados son difícilmente extrapolables a las autonómicas de 1995".
Pero sí, servían de indicador indudable y en el 1995 perdieron el gobierno de la Generalitat. Los poco más de 50 mil votos de diferencia de las generales se convirtieron en 209.396. La reacción de Lerma fue afirmar que "no hay que buscar grandes causas para explicar el resultado electoral, y a mí ni Moncloa, ni Ferraz me tienen que decir que pasa en esta Comunidad".Quien era en aquel momento secretario de Organización del PSPV, Alberto Pérez Ferré, lamentó que "las elecciones han sido más a nivel nacional de lo que preveíamos y deseábamos"
Un año después, volvieron a caer en las generales de 1996 pero, puesto que recortaron su desventaja, Lerma resolvió que "ha empezado la cuenta atrás para recuperar la Generalitat".
Contra este pronóstico, en las autonómicas de 1999 no solamente no hubo recuperación del gobierno autonómico sino que la distancia respecto al PP creció hasta los 316.463 votos. Una brecha que no fue óbice para que la presidenta de la gestora que en aquel momento dirigía el PSPV, la hoy diputada Juana Serna, aseguró que los "socialistas estamos moderadamente satisfechos con el resultado electoral [...] El suelo electoral de los socialistas no solo es firme sino que ha crecido". Quien fue en esas elecciones cabeza de cartel para la presidencia de la Generalitat, Antoni Asunción, añadió que "se ha iniciado la senda de recuperación electoral".
Luego llegaron las generales de 2000 y los socialistas valencianos vieron como se quedaban a 440.467 sufragios. Datos tan evidentes no impidieron que Francesc Romeu, número 5 en las listas de aquellos comicios y coordinador del comité electoral en razón de su fidelidad al entonces secretario de organización del PSOE, Ciprià Císcar, declarara que "ha sido un apoyo electoral muy importante y no sufrimos ningún desánimo [...] Por primera vez, la izquierda plural empieza a colaborar y eso tendrá frutos en los próximos años [...] Han sido resultados positivos, la base electoral del PSPV es muy fuerte y quien no entienda eso no entiende nada".
Pasaron tres años y llegaron las autonómicas de 2003. Se estreno Joan Ignasi Pla como candidato socialista. Era tiempos de las manifestaciones por la guerra de Irak, del Prestige, estaba reciente la huelga general contra el gobierno Aznar. El PSPV volvió a fracasar. Esta vez la desventaja quedó fijada en los 209.396 votos. Ajeno a la realidad de las cifras, Pla lo solventó con "hemos sido el partido que más ha crecido de voto pero la tendencia no ha sido suficiente [...] Hemos ganado el apoyo de 103.000 ciudadanos. Vamos por el buen camino".
Un camino que se dio casi por conquistado en las generales de 2004 cuando los socialistas valencianos, pese a recoger una nueva derrota, se quedaron solo, así lo sintieron ellos, "solo" a 115.100 de los populares. Pla recuperó la apelación al "buen camino" y la llevó un poco más lejos: "los valencianos nos han dicho que vamos por buen camino y que si continuamos así en 2007 nos darán su confianza [...] Estos resultados demuestran la solidez del PSPV".
Unos meses después llegó un jarro de agua fría en de forma de una elecciones europeas, en el mismo año 2004, donde el socialismo valenciano volvió a retroceder. Pese a todo Ignasi Pla reiteró que se encontraba "claramente satisfecho" y únicamente lamentó, como error en su debe, que se equivocaron al "apoyarnos exclusivamente en una campaña electoral nacional".
Y tocaron las autonómicas de 2007, una campaña electoral valenciana, y el "buen camino" se esfumó. El PSPV repitió fracaso, uno más. Les apoyaron 438.471 personas menos que al PP. Pla había repetido como candidato a la Generalitat y después de reconocer su nueva derrota apeló a "mantener el partido sólido, fuerte y unido. Lo que hemos empezado juntos lo seguiremos juntos porque toca mantener la energía y la movilización de cara a las generales". El portavoz de la Ejecutiva del PSPV, Manuel Mata, salió en defensa de Pla: "El secretario general no abandonará anticipadamente el cargo porque esto lo haría aparecer como el culpable de la caída".
Y llegaron las generales del 2008, y nuevo revolcón, peor que el anterior. Otra vez.
En fin. Desembocamos en el pasado domingo. El enésimo fracaso. Las distancias que solamente no se reducen sino que se amplían pero los dirigentes socialistas siguen viendo el vaso lleno cuando lo que destaca, a ojos de cualquiera es que las vías de agua son boquetes de inútil disimulo. Así, el nuevo secretario general del PSPV, Jorge Alarte, no pasó de asegurar que "algo se está moviendo [...] Si Camps planteaba las elecciones como un plebiscito ya tiene el resultado: 300.000 valencianos menos han ido a apoyarle". Desde el grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Valencia, una cuidad donde el PP aventajó en...... puntos y ganó en todos y cada uno de los distritos, Carmen Alborch defendía que "los resultados permiten observar una tendencia esperanzadora [...] Los valencianos empiezan a estar cansados de la prepotencia y el desgobierno [...] Más del 70 por ciento de los valencianos censados en la ciudad no han votado al PP".
Siempre lo mismo. Siempre paños calientes, buenas palabras, justificaciones, análisis surrealistas que ofenden las inteligencias más modestas. Excusas que esconden una evidencia: los dirigentes socialistas valencianos necesitan ser de verdad una alternativa mucho menos de lo que lo precisa la propia democracia valenciana. La democracia valenciana se hunde cada día más en la irresponsabilidad de sus gobernantes, en la ineficacia, en la corrupción, mientras los dirigentes socialistas, sin casi cambios de caras, sobreviven derrota tras derrota cambiando de cargo en cargo, de institución en institución pero cómodamente instalados en la oposición.
A la vista de todos se suceden las gestoras, los congresos, los nuevos máximos dirigentes, los nuevos candidatos, más gestoras, más congresos, más cambio de líder, pero en el fondo es lo mismo de siempre: idénticas familias, la misma mediocridad, los incombustibles de siempre pasteleando equilibrios, negociando dádivas, privilegios y puestos en las listas.
La receta para arrebatar al PP la hegemonía en Valencia no es sencilla. Dar con lo que se tiene que hacer es complicado pero saber lo que no se debe hacer sí es sencillo. Ejemplo: elegir a Jorge Alarte fue un error. Alarte no ganará nunca unas elecciones autonómicas al PP. No tiene talla suficiente, ni la preparación. De esto se da cuenta cualquiera que le hubiera seguido durante la campaña previa a su elección como secretario general el año pasado. No ofreció nada más allá de generalidades y lugares comunes, no presentó ningún programa concreto, ni ninguna actitud o gesto que moviera a la ilusión. No hizo otra cosa que montarse en la ola de ser el señalado desde Madrid, el hombre de Pajín, y dejar que los demás le despejaran el camino. Escuchar su discurso en el congreso que lo acabó eligiendo despejaba cualquier duda sobre su falta de idoneidad para el cargo. Nunca he oído un discurso más vacío. Luego, el nivel de la Ejecutiva que eligió confirmó su grisura, su falta de ambición y su dependencia del viejo aparato partidista. La labor posterior de ese equipo me libera de tener que dar más explicaciones al respecto. ¿Alguien recuerda alguna intervención de cualquiera de los responsables de área elegidos que haya aportado algo a algún debate social abierto? ¿Alguien, pasados más de nueve meses de su elección, tiene alguna pista del modelo de país que Alarte tiene en la cabeza?
Llegarán las próximas elecciones autonómicas en 2011, si no se avanzan, y el PP volverá a estar alrededor de los 1.300.000 votos. Eso parece seguro. Igual que lo es que, con Alarte al frente, o con otro cualquiera, los socialistas no bajarán de los 800.000. Para llegar a esta conclusión solo es necesario dedicar un poco de tiempo, no mucho, a revisar el archivo histórico electoral valenciano. Dudo que el PP vaya mucho más allá de la cifra señalada, como no creo que los socialistas puedan quedar por debajo de esos 800.000 sufragios a su favor, es eso que se llama "un sólido suelo electoral". La cuestión es que, así las cosas, no hay ninguna posibilidad de cambio. Este únicamente será posible cuando en unas elecciones, al lado de los 1.300.000 del PP, los socialistas sean capaces de rescatar de la abstención 150.000 votos y apuntarse otros tantos de aquellos más de 300.000 que, en otro tiempo, votaron a formaciones que, a corto plazo, van camino de quedarse fuera del Parlamento autonómico. Si en el 2011 el PP volviera a ganar pero el resultado fuera algo parecido a 1.300.000 contra 1.100.000 en las siguientes habría partido. Por eso el PSPV precisa una refundación más pronto que tarde. El cambio en las instituciones valencianas solo será posible si antes cambia, de una vez por todas el PSPV. Es posible que los actuales dirigentes socialistas, los de siempre, por más que lo proclamen, no estén nada interesados en este escenario de transformación pero la democracia valenciana lo precisa de forma urgente.
Y una pregunta que nada tiene que ver con todo esto, o sí: ¿qué necesidad hay
de que Leire Pajín sea senadora? ¿No tiene Pajín suficiente faena siendo la secretaría de organización de un partido, el PSOE, con miles y miles de militantes, que ocupa el gobierno de España, diferentes gobiernos autonómicos y centenares y centenares de ayuntamientos, diputaciones e instituciones varias? Lo he preguntado a través del mail de la Secretaría de Organización del PSOE, veremos que respuesta consigo.

4 comentarios:

Enrique Castro dijo...

Estuve en Valencia en el 2007 y desconocía muchas de las cuestiones que relatas.

Me ha gustado mucho tu entrada, por que desde la honestidad se puede y se debe discrepar.

Cuando nadie discrepa es por que o no interesa o simplemente no tiene nada que aportar. Y las organizaciones políticas, (en especial el Partido Socialista) deben dar EJEMPLO de transparencia democrática.

Un saludo.

Busca qui t'ha pegat dijo...

potser el responsable d'acció electoral i el mateix secretari general del pspv haurien de fer-s'ho mirar... només potser... :S

Anónimo dijo...

Bueno coincido en la exposición de los resultados. Son evidentes, son números. Pero no coincido en la única solución que das, que es que Jorge Alarte no sirve. Por lo pornto Jorge fué el único dirigente que ha dicho que esta epoca no era para aquellos que la lideraron antes (Lerma, Ciscar, ALborch) ¿Cuantos en el PSPV se han atrevido ha decirlo alguna vez y cuantos lo han pensado? Ha sido el primero que se plantea si es sufici9ente ser el Partido de la contra del No. El primero que se ha cuestionado el nombre, porque los militantes con experiencia sabemos perfectamente de donde emergió y no fué precisamente de un Congreso sin de un pacto de mesa camilla donde intervino Guerra y el PSC. El primero que ha dicho que estamos demasiado pendientes de la época de la transici´n de aquellos maravillos años 75 y Autonomía i LLibertat. El primero que cuestiona muchas cosas para poder fundamentar algo nuevo. Y si no dice más tal vez sea porque aún no puede. Atodo esto todos sabemos que lleva nueve meses, por tanto acaba de nacer dejemos que se desarrollo y ayudemos en su crianza que tant solo tienes 30 y muy pocos años. Y es tan independienta que da pavor. completament distinto por ello a Romeu y a Plá, pobrecito.

escéptico

Anónimo dijo...

Alarte?

Ese quien es?

Ahhhh, uno que entrevistaron en el Canal 9 hace 8 meses y no ha vuelto a salir!

Ese seguro que es un sinverguenza, creador de paro y "corruto"!, y lo que es peor SOCIALISTA, eso lo sabemos los valencianos de verdad

UN VALENCIANO DE LA CALLE