martes, 28 de abril de 2009

"El País", al estilo "Intervíu": culos en portada

Bien, ya lo sabemos. Todo el mundo lo sabe: Carla Bruni ha estado en España. Se ha visto con los Reyes, con los Príncipes. Ha asistido a distintos actos oficiales, cena de gala incluida. Bien, ya lo sabemos. Tenemos puntual noticia de la presencia de la esposa del Presidente de Francia porque todos los periódicos lo han destacado hasta la saciedad. Bruni, Bruni, Bruni. No me refiero a los espacios televisivos del corazón, no. Digo los periódicos, la prensa seria. Lo han destacado por encima de cualquier otra cosa. La gran visita de estado resumida en un nombre, una ex modelo, una cantante menor, una mujer bella. Suficiente para tapar todo lo demás. Las conversaciones entre Sarkozy y Zapatero también se recogen, faltaría más, en páginas interiores, eso sí, y los acuerdos, y los pactos, y las frases solemnes y siempre educadas que se dan en este tipo de cumbres, pero antes que nada, por encima de todo, en portada: Carla Bruni. Así está el periodismo. Nos ofrecen una señora guapa para que nos entretenga durante una cumbre bilateral y caemos de cuatro patas, rendidos y babeando. ¿Nos lo ofrecen y lo compramos o nosotros somos parte de la misma oferta? Luego nos extrañamos de que en esas mesas de debate al hígado cualquier pelagatos, una ex-novia cualquiera, el más petardo de la edición no-se-que de "Gran Hermano" se justifique diciendo que es periodista o apelando a la libertad de expresión. La desmesurada atención que toda la autodenominada prensa seria le ha dedicado a Bruni es para mover a la reflexión, como aquella noche de "las niñas de Alcàsser" tenía que haber obligado a revisar hacia donde iba la información de sucesos, pero nada, o muy poco. Si entonces se le faltó el respeto a las víctimas de aquella salvajada, hoy los periódicos se han burlado de quienes esperan información de calidad. Además, en medio del exceso, siempre hay quien se pasa "20 pueblos", como dijo la mujer de Francisco Camps a la vista de los regalos de "El Bigotes". En este caso, los que se han excedido hasta la vergüenza han sido "El País" y "Público". Esto dos periódicos, no contentos con la exaltación de Carla Bruni, han apostado en sus portadas por una imagen que no pretende otra cosa que mostrar los culos de la princesa Letizia y Carla Bruni. Los culos, nada más. Puro sensacionalismo. Machismo de la peor condición. Periodismo de motel de carretera.










No tiene justificación. Si de lo que se trataba era de llamar la atención, "Público" y "El País" deben ser capaces de hacerse notar a base de buena información, de un titular atractivo. Si el tema es importante se supone que los destacados periodistas que dirigen ambas publicaciones, las mejores mentes periodísticas del país, han de ser capaces de encontrar un aspecto de la información que capte la atención del lector. Si no hay nada que valga la pena subrayar, si no hay más que una nueva entrega del G-20 y entes varios de coordinación entre los dos países igual es que la información no es tan importante. Apostar por un culo, o por dos, dice mucho, y muy malo, de quienes han tomado esta decisión. Otros medios no han caído tan bajo. Pese a no escapar del paso marcado por los tacones de la primera dama francesa, han tenido a bien no burlarse del personal.


La portada de "El Mundo", por ejemplo, será frívola pero no es ni de mal gusto, ni abiertamente machista.






Los medios "serios" tienen poca excusa. Alegar que en páginas interiores, o ayer, o anteayer, se informa o se ha informado mucho de los contenidos de la cumbre es pura trampa. La foto de portada es sensacionalismo puro y duro, toda una declaración de intenciones y podían haber optado por cualquier otra instantanea, no dos culos. Además, un amplísimo porcentaje de personas que acceden a los periódicos se quedan en las portadas, es lo que se ve en los kioscos, en los destacados de televisión, lo que se debate luego en el bar, en el trabajo o en familia. Los artículos de fondo, las noticias hasta el final, no nos mintamos a nosotros mismos, a eso le presta atención una minoría. Tan minoría que es justamente por eso que "El País" y "Público" han abierto como han abierto y no han dejado la foto de marras para "páginas interiores".
Por cierto, Carles Francino, director de "Hoy por hoy" de la Cadena Ser, es decir, del grupo Prisa como "El País", ha tenido el gesto de criticar la portada de "su" periódico. Le honra y habla bien de su profesionalidad y coherencia. Pocos son los que se atreven con quien paga. Anoche, Àngels Barceló, en "Hora 25" se lo tomó más a risa, le hizo gracia. Ja, ja.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que la primera opción de El Mundo también era esa foto, pero luego la cambiaron. Claro que el día siguiente uno de los directivos comentó que había sido un error eliminarla... pues vaya. Por otra parte, muy lúcida su reflexión. Gracias por compartirla

Anónimo dijo...

Bueno pareciera que hoy Susana Golf Jefa de Sección del Levante te contestará, imagino que defendiendo más al Pais que al Mundo, que no son los culos sino los ojos que los miran. Tal vez no se refiera a las portadas por que en ningun momento lo menciona pero no se porqué sospecho que si lo son. Es evidente que la mujer progre de hoy quiere aprovechar lo mejor de sus armas de mujer cuando y como quieran es eso de "libertad para decidir" y si un culo ayuda en algún momento ¿por qué no?. De todas forma stoy contigo el mal gusto invade ya hasta el periodismo que llamamos "serio".

Escéptico.

Anónimo dijo...

Tens tota la raó del món. No estaria de més que quan els diaris que s'anomenen seriosos parlen de la senyora Ortiz i la senyora Bruni ho féssin per explicar que diuen o què pensen i no pas per comentar quin vestit porten o per com les treuen a la foto.

Anónimo dijo...

L'Avui també va publicar la foto dels culs en portada.