miércoles, 29 de abril de 2009

Robar espacio público es cosa de ladrones

Todo aquel que se queda a sabiendas con lo que no le pertenece no es una persona honrada. Está robando, aunque no sea él personalmente quien meta la mano en la caja. Al margen de lo que resulte del “caso Gürtel”, con sus trajes y demás, al margen de cuál sea su patrimonio real, ver lo informativos de Canal 9 es una radiografía perfecta del nivel de honradez de Francisco Camps, el presidente de la Generalitat Valenciana. Camps, su gobierno, su partido, se quedan continuamente, cada día, con lo que no les pertenece. Se quedan con toda la realidad de la sociedad valenciana como si no hubiera nada más allá de ellos, como si todo lo real fuera suyo. La manipulación informativa de Canal 9, la censura sistemática de todas las voces discrepantes es una forma de arramblar con lo ajeno, de ocupar un espacio que no les toca, de privar a los demás de poder acceder a la ciudadanía, de hacer oír su voz, algo consustancial a los sistemas democráticos. Así pues, Camps no es una persona honrada. Si lo fuera, no permitiría que sucediera lo que sucede. Lo que pasa en Canal 9 es responsabilidad directa suya, con un solo gesto podría acabar con todo el sectarismo informativo que se practica en la cadena, con toda la información que se roba y se deposita a sus pies, pero no lo hace. No lo hace porque se sabe el beneficiado. No lo hace porque él mismo ha decidido que las cosas sean como son, que se hagan como se hacen.
Anteayer, mientras todos los medios de comunicación valencianos, los más próximos y los más alejados del gobierno de la Generalitat, coincidían en afirmar que la huelga del sector de la enseñanza había tenido un amplio seguimiento y ofrecían imágenes de aulas vacías, mientras destacaban las multitudinarias manifestaciones organizadas, los informativos de Canal 9 repetían y repetían lo de “normalidad en los centros educativos de nuestra comunidad”.
A modo de ejemplo, esta es la pieza que se ofreció en la 2ª. Edición del informativo “Notícies 9”.

video


No aguanta el mínimo análisis:
¿Cómo es posible que las cámaras de Canal 9 sólo ofrezcan imágenes de clases llenas cuando la mayoría de las aulas valencianas anteayer estaban vacías?
¿Cómo se explica que no se muestren imágenes de las plazas, los parques, las calles en general, que es donde estaban los niños?
¿Cómo se puede aceptar que se dedique más tiempo a las declaraciones de quienes están en contra de la protesta que a las de sus convocantes?
¿Cómo se justifica que de unos movilizaciones que paralizan la enseñanza en toda la comunidad autónoma se ofrezca únicamente un video de 67 segundos y colocado en la posición número 13 del informativo?
¿Cómo es que de esos 67 segundos, 30 los ocupen quienes convocan la protesta y 37 quienes no están a favor de la misma?
¿Por qué de unas manifestaciones que reunieron a 40.000 personas sólo se den 18 segundos de imágenes si hace solamente una semana de 200 autónomos protestando contra el gobierno Zapatero se hacen incluso conexiones en directo?
No tiene explicación. Si es cosa de profesionales, debería revisarse el nivel que éstos ofrecen. Si fuera una cuestión de capacidad profesional, suerte que se trata de malos periodistas ya que si fueran médicos nos devolverían a tasas de mortalidad de hace tres siglos. Pero no, no hay criterios profesionales sino partidistas.
Así las cosas, ¿cómo podría rematar Canal 9 todo este montaje? ¿Invitando el día después de las protestas al Conseller de Educación al programa matinal de entrevistas que tiene Canal 9 para que pudiera desacreditar absolutamente la protesta todavía caliente? Pues eso, Alejandro Font de Mora invitado a la mañana siguiente. Lo dicho, una burla.

Habla el conseller Font de Mora. Pulsar






Si este robo de tiempo y espacio público con el único objeto de obtener un rédito de opinión pública no fuera un diseño preconcebido de monopolización de los mensajes como si de una dictadura se tratara, Francisco Camps no hubiera colocado al frente de Radiotelevisión Valenciana a quien era su Jefe de Comunicación, Pedro García. Si sitúas a tu responsable de imagen al frente de la televisión pública es porque pretendes que la televisión pública se dedique a cuidar tu imagen. No hay duda. Por eso, lo que cada día entra en todas las casas valencianas, lo que diariamente emite Canal 9, es la prueba del nueve de la honradez de Camps y del PP valenciano en general. Y la prueba no la superan.

martes, 28 de abril de 2009

"El País", al estilo "Intervíu": culos en portada

Bien, ya lo sabemos. Todo el mundo lo sabe: Carla Bruni ha estado en España. Se ha visto con los Reyes, con los Príncipes. Ha asistido a distintos actos oficiales, cena de gala incluida. Bien, ya lo sabemos. Tenemos puntual noticia de la presencia de la esposa del Presidente de Francia porque todos los periódicos lo han destacado hasta la saciedad. Bruni, Bruni, Bruni. No me refiero a los espacios televisivos del corazón, no. Digo los periódicos, la prensa seria. Lo han destacado por encima de cualquier otra cosa. La gran visita de estado resumida en un nombre, una ex modelo, una cantante menor, una mujer bella. Suficiente para tapar todo lo demás. Las conversaciones entre Sarkozy y Zapatero también se recogen, faltaría más, en páginas interiores, eso sí, y los acuerdos, y los pactos, y las frases solemnes y siempre educadas que se dan en este tipo de cumbres, pero antes que nada, por encima de todo, en portada: Carla Bruni. Así está el periodismo. Nos ofrecen una señora guapa para que nos entretenga durante una cumbre bilateral y caemos de cuatro patas, rendidos y babeando. ¿Nos lo ofrecen y lo compramos o nosotros somos parte de la misma oferta? Luego nos extrañamos de que en esas mesas de debate al hígado cualquier pelagatos, una ex-novia cualquiera, el más petardo de la edición no-se-que de "Gran Hermano" se justifique diciendo que es periodista o apelando a la libertad de expresión. La desmesurada atención que toda la autodenominada prensa seria le ha dedicado a Bruni es para mover a la reflexión, como aquella noche de "las niñas de Alcàsser" tenía que haber obligado a revisar hacia donde iba la información de sucesos, pero nada, o muy poco. Si entonces se le faltó el respeto a las víctimas de aquella salvajada, hoy los periódicos se han burlado de quienes esperan información de calidad. Además, en medio del exceso, siempre hay quien se pasa "20 pueblos", como dijo la mujer de Francisco Camps a la vista de los regalos de "El Bigotes". En este caso, los que se han excedido hasta la vergüenza han sido "El País" y "Público". Esto dos periódicos, no contentos con la exaltación de Carla Bruni, han apostado en sus portadas por una imagen que no pretende otra cosa que mostrar los culos de la princesa Letizia y Carla Bruni. Los culos, nada más. Puro sensacionalismo. Machismo de la peor condición. Periodismo de motel de carretera.










No tiene justificación. Si de lo que se trataba era de llamar la atención, "Público" y "El País" deben ser capaces de hacerse notar a base de buena información, de un titular atractivo. Si el tema es importante se supone que los destacados periodistas que dirigen ambas publicaciones, las mejores mentes periodísticas del país, han de ser capaces de encontrar un aspecto de la información que capte la atención del lector. Si no hay nada que valga la pena subrayar, si no hay más que una nueva entrega del G-20 y entes varios de coordinación entre los dos países igual es que la información no es tan importante. Apostar por un culo, o por dos, dice mucho, y muy malo, de quienes han tomado esta decisión. Otros medios no han caído tan bajo. Pese a no escapar del paso marcado por los tacones de la primera dama francesa, han tenido a bien no burlarse del personal.


La portada de "El Mundo", por ejemplo, será frívola pero no es ni de mal gusto, ni abiertamente machista.






Los medios "serios" tienen poca excusa. Alegar que en páginas interiores, o ayer, o anteayer, se informa o se ha informado mucho de los contenidos de la cumbre es pura trampa. La foto de portada es sensacionalismo puro y duro, toda una declaración de intenciones y podían haber optado por cualquier otra instantanea, no dos culos. Además, un amplísimo porcentaje de personas que acceden a los periódicos se quedan en las portadas, es lo que se ve en los kioscos, en los destacados de televisión, lo que se debate luego en el bar, en el trabajo o en familia. Los artículos de fondo, las noticias hasta el final, no nos mintamos a nosotros mismos, a eso le presta atención una minoría. Tan minoría que es justamente por eso que "El País" y "Público" han abierto como han abierto y no han dejado la foto de marras para "páginas interiores".
Por cierto, Carles Francino, director de "Hoy por hoy" de la Cadena Ser, es decir, del grupo Prisa como "El País", ha tenido el gesto de criticar la portada de "su" periódico. Le honra y habla bien de su profesionalidad y coherencia. Pocos son los que se atreven con quien paga. Anoche, Àngels Barceló, en "Hora 25" se lo tomó más a risa, le hizo gracia. Ja, ja.

martes, 21 de abril de 2009

La eurodiputada socialista que no podría ser ni fotocopiadora en la Unión

La presencia de María Ángeles Avilés en la lista del PSOE a las Elecciones Europeas de junio resume el por qué tantos años de Partido Popular al frente de la Generalitat Valenciana; su puesto número 15, puesto de salida asegurada, arroja mucha, muchísima luz para comprender por qué todos los abusos, excesos, incumplimientos, mentiras y burlas del PP, y todas sus corrupciones, no se pagan en las urnas, siempre les salen gratis.



María Ángeles Aviles, candidata del PSOE al Parlamento Europeo.






El PSOE ha colocado en su lista europea a Avilés, concejal de Elx, tercera ciudad del País Valenciano, la mayor gobernada por los socialistas, para evitar que pacte con el PP ilicitano una moción de censura que descabalgue al alcalde Alejandro Soler. Su voto es decisivo. Hace un par de meses, Avilés ya amagó con esa moción y sólo la división dentro de las propias filas populares la evitó. Los motivos del disgusto de la concejal Avilés con su alcalde no tienen nada de políticos, mucho menos de ideológicos; se trata simplemente de que el alcalde Soler destituyó como cargo de confianza municipal al marido de la regidora. Nada más. Para resolver la amenaza, los socialistas han encontrado la solución en Europa: Avilés abandona el Ayuntamiento de Elche a cambio del Parlamento Europeo. Y claro, el alcalde feliz; los socialistas valencianos, encantados, y el PSOE, también. Y Pajín y Zapatero bendiciendo. "No se podía perder Elx", aseguran en el partido socialista. Realismo político, le llaman a eso. Cuesta de entender ese uso del realismo que justifica las trampas en nombre de unas victorias que nunca jamás llegan. Tanta trampa, tanta derrota. ¿No tocaría probar lo contrario? El no, del electorado, me refiero, ya lo tienen.



El alcalde de Elx, Alejandro Soler, y, a su derecha, Leire Pajín, Secretaria de Organización del PSOE, y José Luis Rodríguez Zapatero.



Hasta hoy, y no lo van a hacer porque no pueden decir la verdad, nadie en el PSPV-PSOE ha explicado el por qué de la presencia de Avilés en las listas europeas. El secretario general, Jorge Alarte, dice que es una propuesta del alcalde de la tercera ciudad de la comunidad y que debe ser tenida en cuenta. El alcalde lo resuelve diciendo que es un honor para Elx tener una eurodiputada. La interesada asegura sentirse emocionada por la confianza que su alcalde y su partido han depositado en ella. Y no les cae la cara de vergüenza, no, no. Una broma, una burla, una tomadura de pelo al electorado al que toman por tonto. Nada en el currículum de María Ángeles Avilés justifica su destacado puesto en al lista electoral.

Currículum de MARÍA DE LOS ANGELES AVILÉS DÍEZ que consta en la página web del PSOE:

Nació en Elche (Alicante) el 19 de abril de 1962.
Bachiller Superior y Cursos de Contabilidad Privada y Pública
Es Funcionaria de carrera del Ayuntamiento de Elche, Jefa de Negociado de Ingresos en la Intervención Municipal.
Secretaria de Actas de la Comisión Ejecutiva Local de Elche 1994-1997.
Portavoz de la Comisión Ejecutiva Comarcal Baix Vinalopó 1997-2000.
Secretaria de Igualdad de la Comisión Ejecutiva Comarcal Baix Vinalopó 2000-
2008.
Concejala de Bienestar Social, Mujer y Participación Ciudadana 1999-2003.
Concejala de Turismo y Fiestas 2003-2007.
Concejala de Hacienda y Aperturas 2007-2009.


Avilés no tiene ni el COU. Avilés no ha desempeñado ningún trabajo al margen de la política que indique su posible capacitación o adecuación para ser europarlamentaria. Tampoco su carrera política ha siquiera rozado los cometidos que ahora le esperan. No se le conoce un solo estudio, artículo o informe relacionado con cuestiones de la Unión Europea. Ni se sabe que domine otra lengua de la Unión que no sea el castellano.
Estos días, el Parlamento Europeo ofrece diversas plazas de "Asistente de Offset", para entendernos, plazas para encargados de fotocopiadoras. Unos 3.000 euros al mes. Pues bien, Avilés no podría presentarse a esta convocatoria ya que se exige como mínimo tener un título que permita el acceso a la enseñanza superior y dominio de dos lenguas de la Unión. Lo que si podrá, en cambio, es ser diputada europea. Eso son, sueldo, dietas y añadidos, unos 12.000 euros al mes, disponiendo, además, de 17.000 euros mensuales añadidos para pagar asesores.
Resulta paradójico que Elx, la supuesta joya de la corona de los socialistas valencianos, haya desembocado en el gran problema a futuro. En vez de ser un modelo en positivo, es una carga de profundidad, un mal ejemplo. La presencia de Avilés en un puesto de salida de cara a las europeas es un mensaje demoledor que los socialistas valencianos envían a su electorado potencial, a aquellos que un día podrían hacer realidad el cambio en el gobierno autonómico. El mensaje es aquí todo vale, no hay principios, se hace lo mismo que se denuncia, medran los peores, se prima al sinvergüenza. Eso si, todos callan. Luego llega la derrota, la siguiente; cae un nuevo líder, el enésimo; se sigue perdiendo terreno, pero nada cambia. Y se fingen sorprendidos, extrañados. Y culpan al electorado que no sabe lo que vota, o que ni vota. No. No es eso. El envío a Europa de Avilés parece la reedición del "tamayazo" de la Asamblea de Madrid pero, esta vez, cobrando el chantaje por adelantado. Además, el alcalde Alejandro Soler se las tiene que ver ante el juez por unas facturas del partido que se cargaron a las arcas municipales: un "error administrativo", asegura, aunque parece que en lugar de un error son once, ya que ese es el número de facturas pagadas irregularmente que han llegado a los juzgados. Quien lo iba a decir: mientras, el PP, con el President de la Generalitat, Francisco Camps, a la cabeza se tambalea y es perseguido hasta por el juez Garzón, mientras todas sus ensoñaciones topan con la realidad y se hacen añicos, justamente su tabla de salvación la encuentran los populares en Elx. Que cosas. Elx al auxilio de Camps, ver para creer. Tan bien le va Elx al PP que hasta los informativos de Canal 9, arietes de la propaganda oficial, se permiten excesos como el que ayer recogían en su página web donde se referían a un intento de asesinato en Elx acompañando el texto de una imagen del alcalde socialista Alejandro Soler. Esta es la imagen:




A LA PRESÓ EL DETINGUT PER APUNYALAR LA SEUA COMPANYA SENTIMENTAL A ELX
Ingressa a la presó el detingut per apunyalar 15 vegades la seua companya sentimental a Elx. La policia va haver de disparar perquè deixara de maltractar la xica, que continua greu a l'hospital. També va ferir un cirurgià. La jutge ha decretat l'ingrés sense fiança per a l'agressor, un home de 44 anys de nacionalitat portuguesa.

jueves, 16 de abril de 2009

El "Mundo Ilusión" de Fabra ha muerto; el de Camps, también

“Mundo Ilusión” es el nombre de un proyecto de parque temático dedicado a la diversión que debía construirse en Castellón pero que, hace unos días, el presidente provincial, Carlos Fabra, dio por muerto. La importancia de este hecho es su valor como metáfora. Más allá del proyecto concreto de que se trata, “Mundo Ilusión” es el sinónimo de la Comunidad Valenciana que ha parido el Partido Popular, una autonomía con hechuras de parque temático, un espejismo que llevan catorce años alimentado desde la presidencia de la Generalitat. Empezó con Eduardo Zaplana, siguió con Francisco Camps. El primero lo inventó a base de desparpajo y dinero, “habrá para todos”, decía; el segundo, incapaz de imaginar un nuevo viaje, estira y estira el chicle como si éste no hubiera agotado ya todo su sabor, hasta la caricatura, hasta la broma, hasta el ridículo. Ese es el verdadero “Mundo Ilusión” que se desmorona. Su “Mundo Ilusión”, el del PP, su anzuelo para seguir ganando elecciones y gobernando.
El “Mundo Ilusión” castellonense tenía que ser el “no-va-más”: alegría, buen rollo, fantasía, muchísimos puestos de trabajo, el planeta tierra al completo pendiente de la iniciativa. Alrededor, riqueza a raudales. Se anunció el cuerno de la abundancia: campos de golf, urbanizaciones de lujo y, tal sería la demanda, también un aeropuerto. Corría 1999, Alicante, Eduardo Zaplana mediante, estaba a punto de estrenarse “Terra Mítica” y, claro, Castellón, y su presidente Fabra, no podían ser menos. Hoy, diez años después, gastados centenares de miles de euros, agotados todos los calificativos ditirámbicos sobre la grandeza del proyecto, “Mundo Ilusión” se aparca, se suspende. Se acabó. No se hará. “Marina d’Or” la empresa responsable de la construcción de las urbanizaciones y los campos de golf ha tenido que pagar publicidad en los periódicos para decir que bueno, que pese al fracaso del proyecto liderado por Fabra, y pilotado por la Generalitat valenciana desde 2005, sus chalets siguen adelante. Tampoco el aeropuerto se detiene, pero se tendrá que tener en cuenta que el propio Fabra dijo que “Mundo Ilusión” era imprescindible para rentabilizar la instalación y que, pequeño detalle que se ha comentado poco, la Generalitat firmó un contracto con la concesionaria por el que se comprometía a compensarlos si el número de pasajeros no era el esperado.
En realidad, este “Mundo Ilusión” castellonense que ha explotado es sólo una reproducción a escala, a pequeña escala, del “Mundo Ilusión” global que se le escapa entre los dedos al presidente autonómico Francisco Camps y a su partido, el Partido Popular. Después de años de oír a los gobernantes valencianos hablar de liderazgo, de espejo donde se mira el mundo, de modelo a seguir, ahora, en plena crisis económica, se está viendo que todo eran simplemente eso, palabras. Cartón piedra. El papel lo aguanta todo, a la boca se le hace decir lo que se quiere y mientras hay para repartir siempre se encuentran estómagos agradecidos que con sus aplausos y cabezazos esconden la realidad; pero cuando las llamas se hacen visibles no hay más remedio que llamar a los bomberos y, entonces, es imposible silenciar el sonido de las sirenas. Eduardo Zaplana, “el campeón”, según le llamaba Julio Iglesias cuando ejercía de embajador a sueldo, empezó con el empacho de adjetivos que plantaban cara a cualquier reflexión serena o crítica que se formulara y su sucesor, Francisco Camps, le ha añadido “dos huevos duros”.
El globo de la Comunidad Valenciana se deshincha. No paran de conocerse datos económicos que ponen de manifiesto que quienes hablan de liderazgo tienen el problema de estar mirando las clasificaciones a revés.
El PIB por habitante no sólo no está a la cabeza de España sino que se sitúa por debajo de su media: 21.468 euros por valenciano, mientras la media estatal está en 24.020.Euskadi, por ejemplo, tiene 32.133, y Madrid, 31.110. La Comunidad Valenciana (CV) tiene peores datos de deuda pública en relación al PIB que cualquier otra región española. Ni más ni menos que 14.140 millones de euros. El Ayuntamiento de Valencia es, además, el segundo consistorio más endeudado de España, detrás de Madrid, con unos números rojos que se acercan a los 1.000 millones, en concreto, 992.
El crecimiento económico en 2008 también ha sido el más bajo del Estado, un 0’5%, cuando la media española está en 1’2 y la europea, en 0’9. Lo que es peor es que durante el último trimestre de 2008 la economía valenciana se redujo (crecimiento negativo le llaman) en un 0’4%. En destrucción de empleo, en número de ciudadanos que se quedan en el paro, las cifras no son mejores. Se prometió el pleno empleo y resulta que el desempleo valenciano ha crecido en el último año un 78’87%, 192.754 nuevos parados. Solamente Aragón y Murcia presentan peores datos.
Las perspectivas no apuntan a positivo porque la Comunidad Valenciana es la más dependiente de los impuestos indirectos de todas las autonomías españolas, un 41’42% de las finanzas valencianas dependen de estos tributos que se basan en el consumo y en la construcción mientras la media estatal es poco más de la mitad, un 24’78.
En urbanismo, las llamadas de atención de las autoridades europeas no se detienen. España acaba de recibir un apercibimiento por parte del Parlamento Europeo sobre sus excesos urbanísticos planteándose incluso la posibilidad de que se le nieguen al Estado español determinadas ayudas comunitarias. Es el llamado informe “Auken”, que recomienda la necesidad de poner en marcha una moratoria para aquellos planes urbanísticos de dudosa sostenibilidad medioambiental y social. El informe en cuestión parte de 140 reclamaciones llegadas desde España de las cuales 85, más del 60 por ciento, se refieren a la Comunidad Valenciana.
Con la agricultura en pie de guerra, con la industria que ni está ni se le espera, con generaciones enteras de chavales que no han conocido otras clases que los barracones, con las listas de espera de la sanidad reventando por todas partes, con los dependientes muriendo antes deponer recibir las ayudas que les corresponden, con el turismo de sol y playa boqueando como los peces fuera del agua, negar la evidencia es perseverar en la actitud de aquellos cortesanos que se negaban a reconocer que el rey iba desnudo.
Ahora, por si faltaba algo, la Copa América, ese certamen que se vendió como si de unos Juegos Olímpicos se tratara, tampoco se va a celebrar este año. Hace dos semanas firmaron el contrato el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat con la empresa del barco Allinghi, dando por segura la prueba y criticando la ausencia del Gobierno central, y al día siguiente la Corte Penal de Nueva York les dejó en evidencia. La Corte falló a favor del equipo BMW Oracle en su pleito con Allinghi. Vamos, como el Rey Midas pero al revés. Apuesta que hacen, apuesta que pierden.
La Generalitat del PP ha anunciado un sinfín de proyectos que se han vendido como realidades ya conseguidas (en eso la contribución de Canal 9 ha sido clave). Luego, el paso del tiempo ha demostrado que la fase maqueta/primera piedra ha sido a lo más que han llegado. Recuérdese el trasvase del Ebro, la Esfera Armilar, el Museo del siglo XIX, el Parque Industrial de Castellón, las Torres de Calatrava en la Ciudad de las Artes de Valencia, la Ciudad de la Música de Benicássim, el Palacio de Congresos de Alicante, el Centro de Convenciones de Castellón, los Juegos Deportivos Europeos, el Museo del Fútbol, la Ciudad de las Lenguas de Castellón, la Ciudad de las Artes Escénicas de Sagunt… La lista podría extenderse, casi hasta el infinito. No creo que sea necesario. De todo lo dicho no hay ni rastro. Nada se ha hecho. Humo. Mentira. Lo que haya quedado en el imaginario popular es pura intoxicación.
Todo lo que tocan se desvanece. El futuro estadio del Valencia CF es un buen símbolo de su torpeza, de sus chapuzas, de su irresponsabilidad. Generalitat y Ayuntamiento de Valencia se lanzaron en brazos de Juan Soler, aquel constructor y presidente valencianista, que todo lo iba a hacer a lo grande. Le recalificaron terrenos, le ayudaron, le apoyaron. Hoy Soler es un apestado y las obras del nuevo estadio, con el club en bancarrota, están paradas en pleno centro de la ciudad. Un inmenso esqueleto de hormigón como un elefante moribundo en su cementerio.
Y la Fórmula 1 ya veremos como acaba. Porque no todo es empezar. “Terra Mítica”, el parque temático de Benidorm superó la fase maqueta pero su estreno fue como levantar el telón del desastre. Las cuentas no han salido nunca. Los únicos que han ganado dinero han sido los especuladores que se han forrado de recalificación en recalificación pero los negocios, con sobreprecios y facturas falsas por doquier, han llegado a los juzgados mientras el parque ha pasado de la suspensión de pagos a la debacle absoluta.
Y claro, si la peana se hunde, se acaba el santo. El Francisco Camps que hace un año era el apoyo imprescindible para que Mariano Rajoy siguiera al frente del PP y, a la vez, su posible delfín se ha convertido en un lastre, un fantasma a quien la justicia pisa los talones, un espectro que huye de todo y de todos, que sólo puede reunirse ya con los que le deben el cargo. Todo por unos trajes. Eso sí, trajes con trabillas “made in Italy” para que los pantalones le ajusten como un guante.

viernes, 3 de abril de 2009

Euskadi: el gobierno de la mitad menos 150.000

El Parlamento Vasco ha elegido hoy a Arantza Quiroga como nueva presidenta de la cámara. Se trata de una mujer de 35 años, muy próxima al Opus que concedió hace unos días una entrevista al diario "El País" cuyo titular era "Yo nunca utilizaría el preservativo".
Arantza Quiroga es licenciada en Derecho, está casada y tiene 4 hijos. Parlamentaria autonómica vasca desde los 25 años, también ha sido concejal en los ayuntamientos de Irún, donde nació, y Oñate. En lo orgánico ocupó la presidencia de Nuevas Generaciones de Guipúzcoa y actualmente es vicesecretaria general del PP de Euskadi.
Quiroga ha resultado elegida con los votos de los diputados del Partido Socialista de Euskadi (PSE) y del Partido Popular (PP) en cumplimiento del pacto que ha de acabar con el socialista Patxi López como nuevo lehendakari.


Arantza Quiroga.






Al margen de cómo vaya a ser el nuevo gobierno vasco, y de cómo vaya a actuar, a día de hoy, me parece de lo más saludable que un partido que lleva 29 años gobernando, el PNV, pase a la oposición. 29 años en el poder es imposible que no den pie a un entramado político que se parece más a un régimen que a una administración democrática.
De todas formas, este futuro cambio de gobierno viene acompañado de unas cifras que están pasando bastante desapercibidas. Los periódicos, sobre todo los radicados en Madrid, están transitando de puntillas por un aspecto que hace meses destacaron y destacaron hasta la saciedad; me refiero a eso de que hay determinadas decisiones que no se pueden tomar con la mitad más uno de los votos, se referían al "plan Ibarretxe" y, por añadidura, a una supuesta independencia de Euskadi. Creo que tenían razón, las grandes decisiones que marcan la historia de un país no deben tomarse desde la división social.
Así las cosas, y aunque la formación de un gobierno no sea lo mismo que el nacimiento de una nación, echo de menos que alguien recuerde que si bien PSE y PP tienen mayoría absoluta en el Parlamento Vasco, en votos no es así, ni mucho menos. En las elecciones del pasado 1 de marzo, las fuerzas del llamado bloque "nacionalista" (PNV, Eusko Alkartasuna y Aralar, con el añadido de Ezker Batua) obtuvieron 532.725 votos, mientras que el bloque "constitucionalista" o "nacionalista español" (PSE, PP y Unión Progreso y Democracia) se quedó en 482.839. Es decir, 49.886 votos de diferencia. Un distancia que si le sumáramos los 100.924 votos nulos que responden al llamamiento hecho por el entorno de Batasuna se amplia hasta los 150.810. Vamos que el bloque gobernante, en cuanto a voto popular, en cuanto a número de personas que le han apoyo de en las urnas, están un 25 por ciento por debajo del bloque que tendrán en frente. Cosas de la ley electoral, nada que decir, pero estaría bien que no se escondiera.

jueves, 2 de abril de 2009

"Los que se quedan con el botín no van a permitir que cambie"

Cuando me planteo escribir sobre los privilegios de los políticos empiezo dudando. Escribí ayer al respecto y hoy repito. Tengo una opinión muy clara de la necesidad que hay de que nuestros representantes institucionales tengan un comportamiento ejemplar, tanto en la forma como en el fondo. Primero, porque a nadie le ponen una pistola en el pecho para que se dedique a la política; segundo, porque se trata de líderes sociales y, por tanto, referencia para los demás ciudadanos, y tercero, porque son quienes hacen la ley, es decir, son los únicos ciudadanos que marcan sus propias normas, cosa que les obliga a ser doblemente responsables. Mis dudas nacen del miedo a excederme en mi exigencia, a ser injusto, a hacer el juego a los "fachas"; eso que denuncian quienes entienden que las críticas a los políticos son alimento para los totalitarios. Cierto es que cuando dedico unos instantes a poner cada pieza de mi pensamiento en su sitio me digo que no, que no me paso, que ya está bien, que tenemos la “cosa pública” en manos muy poco adecuadas.
Es evidente que en el sector privado se cometen multitud de maldades, excesos, desmanes. Seguro. Pero ello no excusa los posibles abusos de nuestros políticos. El sector privado se estira hasta donde la ley permite; y la ley se hace en los parlamentos. Así que quien da por bueno que empresarios, financieros y demás lleguen hasta donde llegan son los políticos. Si se dan comportamientos inaceptables en nuestros bancos o nuestras empresas, que se dan, atrévanse, y legislen para evitarlo. Complicado, no es.
Criticar a los "padres de la patria" no es ir contra el sistema democrático. La democracia se pone en peligro desde dentro, cuando no se respetan los principios que se dice defender. Considero, y lo he explicado en alguna otra entrada de este blog, que en realidad vivimos en un pacto entre dos grandes ejes: el capitalismo y la democracia. No son sinónimos. Es más, entiendo que el "capitalismo" es la derecha del sistema y la "democracia", la izquierda. Por eso debe haber equilibrio. Por eso, igual que las fuerzas de derechas tienen una obligación especial con respecto a la esencia del capitalismo (competitividad y liberalismo en lo económico), y la cumplen, las de izquierdas tienen más responsabilidad en el cuidado de los principios básicos de la democracia (igualdad y liberalismo en lo social). Si cualquiera de las dos traiciona su "ámbito de máxima responsabilidad" se produce un desequilibrio fatal. Sí, cierto, a la izquierda se le exige mayor rigor democrático; sus votantes no están dispuestos a conformarse con menos. De ahí que escandalice doblemente la falta de coherencia entre los políticos de izquierdas, de ahí que los límites a su comportamiento sean más estrictos, de ahí que paguen más sus errores. Es obligatorio perseguir todos y cada uno de los casos de corrupción o dudosa ética de los partidos de derechas, claro, pero, al margen de que asuman o no sus responsabilidades, la izquierda no puede perder nunca el paso de los principios que le dan sentido. Si así sucede, la ciudadanía, sobre todo la más valiosa, cae en el desánimo, en el hartazgo, y el desequilibrio va a más. Hoy amplias capas de la sociedad viven hartas, desanimadas. En la película "Martín (Hache)", del argentino Adolfo Aristarain, hay un fragmento impagable en el que Federico Luppi habla de Argentina como si de una inmensa trampa se tratara. Me parece que podríamos cambiar "Argentina" por "nuestro actual sistema democrático" y el discurso seguiría siendo pertinente. Como la Argentina descrita, nuestro sistema es la permanente promesa de un futuro mejor, más justo, mientras controlan el presente los mismo augures que hacen el anuncio. "Los que se quedan con el botín no van a permitir que cambie", asegura Federico Luppi en esta película hecha en 1997.





En mi entrada de ayer hice un amplio recorrido por lo que me parecen comportamientos inaceptables de nuestra políticos. Escribo bastante alrededor de esta cuestión. Me parece importante. Hipocresía, doble moral, cinismo, son rasgos demasiado frecuentes en el día a día del sistema democrático que nos ha tocado transitar. Justamente ayer leí distintas informaciones relativas al sueldo de Leire Pajín, la Secretaria de Organización del PSOE. En algunos sitios se hablaba de 16.000 euros al mes; en otros, de 20.000. Hoy Pajín, en su blog, descalifica las informaciones. Veamos.
La número 3 del PSOE reconoce que cobra como Secretaria de Organización socialista “alrededor de 5.000 euros al mes”. Se trata del sueldo "limpio"; es decir, en realidad cobra unos 7.000 euros mensuales. También explica Pajín que percibe una indemnización correspondiente a su pasado cargo como Secretaria de Estado de Cooperación Internacional de 90.000 euros anuales. Se lo pagaran durante dos años. 90.000 euros divididos por 12 meses son 7.000 euros por mes. Sumamos y nos da un total de 14.000 euros mensuales. No son exactamente 16.000, es cierto. Dado que en breve, pese a que ella no diga nada sobre el particular, va a ocupar la plaza de senadora de representación autonómica por la Comunidad Valenciana que actualmente ostenta Andrés Perelló, y ese escaño representa cerca de 6.000 euros mensuales, ya tenemos los 20.000 euros al mes que también aparecían citados. A mí, personalmente, me parece mucho dinero. Cobrar más de 3.000.000 de las antiguas pesetas, ustedes perdonen, cada 30 días, no está al alcance de cualquiera. ¿Quién tiene un sueldo así en el mundo real? ¿Cuántas oposiciones tiene que haber hecho esa persona? ¿Qué currículum tiene que poder presentar? Menudas cantidades. De todas formas, si Leire Pajín piensa que lo que cobra es justo, muy bien, que lo diga, y si no, que renuncia a una parte, pero que no maree. Que no niegue lo que, a la vista está, es completamente cierto.


Leire Pajín.





José Cholbi.








Por cierto, ya está bien de intentar de blindarse a los reproches alegando que se producen por ser joven y ser mujer. Las cifras que maneja Pajín me parecen fuera de lugar, sí. Lo cobre una política joven o un político veterano. También me parece desproporcionado, mucho más desproporcionado, que José Cholbi, del Partido Popular, pretenda cobrar 130.000 euros como indemnización por los dos días que se pasó en el paro entre su baja como Vicepresidente del parlamento autonómico valenciano y su alta como "Síndic de Greuges" (Defensor del Pueblo) de esa comunidad. Cholbi es un hombre y tiene 71 años, ¿y qué?

miércoles, 1 de abril de 2009

Coches de medio millón de euros y 130.000 euros por dos días en el paro: no es normal

Mi opinión de lo que en su día Gaetano Mosca llamó “clase política” y, hoy y aquí, ha desembocado en “casta política” empeora según pasan los días. Mosca, además de diferenciar entre los que mandan y los que obedecen, integraba los dos grupos en una “unidad social”. Creo que esto es lo que hoy está roto. Nuestros gobernantes no tienen nada que ver con los gobernados, más allá de vivir a su costa. No son gente normal, por más que lo proclamen. No viven como la gente normal. No hablan como la gente normal. Sí, acepto que hay excepciones. Pero son excepciones mudas, silentes, contemplativas. Es decir, cómplices. Es decir, como si no existieran.
El reciente culebrón sobre las actividades remuneradas que nuestros diputados en el Congreso desarrollan al margen de sus escaños es puro esperpento. Una comisión discute en secreto las peticiones de “sus señorías”. Y deciden. Sin público, sin cámaras, sin periodistas. Resulta increíble. Todavía más: después nadie confirma que las actividades que se desempeñan son exclusivamente las solicitadas.
En secreto deciden que, por ejemplo, el diputado del PP, Fernando López-Amor puede ser consejero de una empresa dedicada a gestionar los derechos televisivos del fútbol; como si no hubiera llegado a donde está gracias a su paso por la dirección general de RTVE, o como si su empresa no negociara con entidades públicas como la propia RTVE o las televisiones autonómicas, algunas gobernadas por su propio partido. También dan luz verde para que Ángel Acebes, el ex ministro de Aznar, pueda ser consejero de Cibeles, la sociedad creada por Caja Madrid para integrar sus empresas de finanzas, pese a que la ley especifica que no se puede ejercer en entidades de crédito o con un objetivo fundamentalmente financiero ligado al crédito y al ahorro. Suena todo a broma.
Argumentan nuestros políticos que limitarse a sus escaños sería alejarse de la sociedad a la que representan. No lo creo. Al contrario, me parece un exceso tanto “acercamiento” como el que demuestra el socialista Juli Fernández que, además de diputado, es concejal en Palafrugell, consejero de la Caixa de Girona, director y administrador de una consultora de empresas que se llama Seconfís Asesoría y socio administrador de Audir, una empresa de prevención de riesgos laborales. O Manuel Pizarro, del PP, con casi 20 presencias en distintos consejos de empresas, fundaciones y academias varias; o José María Michavilla, también del Partido Popular, miembro del despacho Eius Abogados dedicado, entre otras cosas, a asesora a ayuntamientos implicados en casos de corrupción.
No tengo tampoco por normal que haya diputados en ejercicio cobrando por invalidez permanente y absoluta o que, entre otros, el portavoz del Grupo Socialista, Juan Antonio Alonso, perciba la pensión como antiguo miembro del Gobierno.
El ex ministro Jordi Sevilla defiende estos días en su blog que hay un exceso de crítica a los políticos, que contra ellos todo vale, como si sólo ellos fueran el problema y lamenta que el ciudadano no se fije en el sector privado a la hora de quejarse. Estoy de acuerdo en alguna de las cosas que dice pero, como les acostumbra a suceder los políticos, intenta justificarse contestando a aquello que no se le pregunta y desviando las responsabilidades propias hacia las maldades ajenas. El artículo de Sevilla es interesante, recomiendo leerlo.
Hay también una corriente de opinión que mantiene que si los políticos no cobran lo suficiente sólo se dedicaran a la política los peores. De acuerdo, pero no se si todos entendemos lo mismo por “cobrar lo suficiente”. Yo creo que los políticos deben cobrar un sueldo que se sitúe claramente en la franja alta de la media de los ciudadanos a los que representan. En este sentido, pienso que los políticos españoles están bien pagados. Y eso sin entrar en sus incontables privilegios, aforamiento judicial incluido. Y eso sin tener en cuenta como disponen de tarjetas de crédito con dinero público sobre las que nadie les pide cuentas. De todas formas me parecería razonable que quien pensara lo contrario lo planteara abiertamente: “se debe aumentar el sueldo de los políticos españoles”. Que se discuta, pero que no se añada dinero por la puerta de atrás. La oscuridad y el dinero, juntos, no llevan a nada bueno. Además, a día de hoy, no es mi mayor preocupación que las bajas retribuciones empeoren el nivel de nuestros políticos. El funcionamiento de los aparatos partidistas se basta y se sobra para llenar de ineptos, incompetentes y zotes nuestras instituciones.
Solo hay que ver los currículums de la mayor parte de nuestros representantes, de tantos y tantos militantes, sobre todo socialistas y del PP, que llenan las instituciones públicas sin otros méritos que haber llegado al partido en su más tierna infancia y, peldaño a peldaño, haber escalado a la sombra de otros dirigentes mejor colocados. Un ejemplo que estos días resulta sencillo: Juan Pedro Hernández Moltó, el hasta anteayer presidente de la Caja de Castilla-La Mancha, recién intervenida por el Banco de España. Hernández Moltó no estaba en el cargo por su capacidad sino por ser del PSOE, partido en el que ingresó en 1976, con 24 años. Un lustro después ya era consejero del gobierno pre-autonómico de Castilla-La Mancha. Lo fue de Transportes, de Economía, de Comunicaciones, de Comercio. A continuación, durante 10 años, ocupó un escaño en el Congreso. Perdió las elecciones municipales de1999 cuando aspiraba a la alcaldía de Toledo y su premio de consolación fue la presidencia de la Caja de Castilla-La Mancha. Hasta la intervención del Banco de España. El caso Hernández Moltó no es una anécdota, es pura categoría. Miren, si no, al presidente de Bancaixa, José Luis Olivas. Un señor que a los 26 años ya era concejal en el Ayuntamiento de Valencia en las filas de la UCD. Luego, tras un breve paso por la Federación de Empresarios de Hostelería, volvió al consistorio valenciano de la mano del PP. De munícipe pasó a diputado autonómico; después, conseller de Economía de la Generalitat; a continuación, vicepresidente y, finalmente, elegido a dedo por Eduardo Zaplana, President de la Generalitat. Este es su currículum en 25 años. De los 26 a los 51. Siguiente estación, no por su valía sino por su pertenencia al PP: el desembarco en la presidencia de Bancaixa, del Banco de Valencia y en distintos consejos de administración.
Hernández Moltó y Olivas son solamente dos ejemplos de un inmenso ejército de profesionales de la política, en el peor de los sentidos. Profesionales de la política que, en el colmo de la desvergüenza, acumulan aumentos de sueldo y privilegios con la excusa de no verse obligados a ser profesionales de la política. Pura burla. Los que consiguen vivir de la política, salvo contadas excepciones que, fíjense, siempre son los mejores, no la dejan, nunca; sean cargos institucionales o de elección partidista, pero jamás abandonan. Jordi Hereu, Eduardo Zaplana, Nuñez Feijoo, Leire Pajín, Esperanza Aguirre, Luis Yáñez, Francisco Camps, Manuel Chaves, Antonio Basagoiti, Narcís Serra, Ramón Luis Valcarcel, Patxi López… Si a su currículum le restas los cargos vinculados a la política, o conseguidos gracias a ella, con una tarjeta de visita les sobra. Hay concejales a nómina desde 1977, eurodiputados, asesores, consejeros, personal de apoyo,… No serán vidas de película, pero si lo son de política.
En el parlamento autonómico valenciano los diputados no solamente pueden desempeñar trabajos más allá de su tarea parlamentaria sino que además es la propia cámara quien corre con los gastos de sus seguros como autónomos. A cambio de renunciar a su dedicación exclusiva, faltaría más, el diputado recibe la máxima contribución como autónomo, 920 euros mensuales. Lo cobran parlamentarios del PP, que fue quien lo aprobó en solitario, pero también del Grupo Socialista y de Iniciativa. Lo que me asombra es que no haya nadie en los propios partidos que diga “hasta aquí hemos llegado”.
Igual la culpa es mía por ser excesivamente escrupuloso pero tampoco me parece normal que el Govern de la Generalitat Valenciana disponga de 160 vehículos oficiales para altos cargos y que estos hagan uso de sus coches para todos tipo de actividades privadas. Tan intempestivo es el servicio que los conductores de los citados vehículos oficiales llegan a realizar hasta mil horas extras anuales cuando el límite reglamentario es de 80. Yo mismo he visto a un director general, junto a su mujer y un matrimonio amigo, salir a las 12 de la noche de un espectáculo ecuestre y no subir al coche oficial hasta que su conductor llegó hasta la mismísima puerta del recinto saltándose las diferentes zonas de aparcamiento señalizado, rodeó el vehículo y les abrió las puertas.
Claro, así se entiende que el recientemente elegido “Síndic de Greugues” de la Comunidad Valenciana (Defensor del Pueblo), José Cholbi, reclame al parlamento autonómico una indemnización de 130.000 euros por dos días en el paro. Dos días, los que pasaron entre su baja como vicepresidente de las “Corts Valencianes” y su alta como “Síndic”. 130.000 euros por dos días. Las personas normales no cobran eso. Ningún colega de Cholbi ha dicho “que barbaridad”.
No comprendo, por ejemplo, como no se le disparan a nadie las alarmas cuando un presidente autonómico como Pérez Touriño gasta 480.000 euros en su coche oficial. No importa que otros presidentes, incluso alcaldes, se gasten lo mismo, o más. En 480.000 euros caben 48 utilitarios de los que circulan por las calles. ¿Es poco digno un coche de 50, 60 o 70 mil euros? ¿Para que lo quiere blindado? ¿Piensa viajar con él a Afganistán o a Irak? ¿Están locos?
O los trajes de Camps. Más allá de que el presidente valenciano Francisco Camps se haya pagado o no los trajes (si no tiene la factura, la cosa se resuelve con una llamada a la empresa en cuestión, es lo que hacemos todos cuando tenemos que justificar un gasto), ¿quién utiliza ceñidores en la trasera de sus trajes? ¿Quién espera que le traigan trabillas de Roma para que los pantalones le ajusten convenientemente?
Sebastián Haffner se pregunta, en su “Historia de un alemán”, por qué nadie, a título individual y aunque sólo fuera en casos particulares, se sublevó ante las atrocidades nazis. Pues eso. Yo me interrogo por qué no hay políticos que alcen la voz ante tanto abuso, ante tanto delirio. ¿No lo ven? ¿Nadie? ¿Cómo es posible? ¿Callan por interés? ¿Tan miserables son?