jueves, 5 de marzo de 2009

Un íntimo, o más, juzgará a Camps. Lo dijo él mismo.

Bien, ya ha sucedido lo que se esperaba: el juez Garzón se ha inhibido en favor del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) al encontrar indicios de delito por su implicación en el “caso Gürtel” en dos personas aforadas, dos diputados autonómicos. Se trata, ni más ni menos, que de Francisco Camps, presidente de la Generalitat, y su número dos en el PP valenciano, Ricardo Costa.
En estos momentos toman especial relevancia unas palabras que, en septiembre de 2008, hace seis meses, pronunció Francisco Camps en relación a Juan Luis de la Rúa, el presidente del TSJCV, la instancia que ahora le deberá juzgar. Durante un acto en el que estaban ambos, Camps aseguró que “tendremos que buscar en el diccionario otra palabra distinta [de amistad] que resuma esta íntima y sentida relación entre De la Rúa y yo”.


Juan Luis de la Rúa, Presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.




Hace unas semanas, el grupo parlamentario de Compromís en las Corts Valencianes ya le preguntó a Camps si, en el caso de que su implicación llegara al TSJCV, pensaba pedir que de la Rúa se inhibiera por “amistad manifiesta”. No obtuvo respuesta por parte del aludido.
Amigo de Juan Luis de la Rúa; tan amigo del vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial, Fernando de Rosa, como para reunirse con éste en su domicilio y en el mismo Palau de la Generalitat para tratar de su defensa jurídica, Francisco Camps se puede sentir bien pertrechado pero no parece estar tranquilo. Se halla en una situación nueva, impensable: con la justicia pisándole los talones y con su cotización política en unos números rojos que hace seis meses nadie hubiera podido imaginar. Por eso, entonces, cuando desconocía que se acercaba tormenta, habló de su íntima relación con el presidente del tribunal ante el que ahora ha ido a parar. Algo tendrá que hacer para salir de esta.


(De izq. a der.) Juan Luis de la Rúa, Francisco Camps, President de la Generalitat, y Fernando de Rosa, Vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial.



El Partido Popular parece haber conseguido ya lo que tanto deseaba: la desaparición de Garzón y que el "caso Gürtel" vaya a manos de los Tribunales Superiores de Justicia. Veremos. Lo que ya nadie borrará es la imagen de los dirigentes del PP desbocados apelando a sus privilegios para huir del juez que, como a cualquier ciudadano, les tocaba. Cuando los políticos se quitan la máscara de esta manera no hay más remedio que pensar mal.

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