jueves, 12 de marzo de 2009

Si el PP recibiera su medicina, Canal 9 fulminaría a Camps

Propongo un ejercicio.
Las informaciones que elabora Canal 9 cuando afectan a personas o grupos enfrentados al PP, o a sus intereses, son implacables, durísimas, muy parciales y se mueven siempre en el límite de la descalificación. Podemos tomar como ejemplo como se ha tratado al juez Garzón, el instructor del “caso Gürtel que ha implicado al President de la Generalitat, Francisco Camps, a vueltas con sus cobros en Estados Unidos. Ver.









El ejercicio que planteo consiste en imaginar como resultarían las informaciones que afectan a Francisco Camps si este tono hasta aquí observado se mantuviera.
Así, su reciente implicación judicial en el “caso Gürtel” sería más o menos como sigue:

El presentador diría:
“El Presidente de la Generalitat, Francisco Camps se ha situado hoy en el ojo del huracán al no poder demostrar que pago de su bolsillo los trajes que, según el auto del juez Garzón, le regaló la empresa “Orange Market”, a cambio de contratos con diferentes administraciones públicas. Camps recibió en ropa de lujo más de 12.000 euros, mientras “Orange Market” conseguía decenas de miles de euros de dinero público”.

Luego entraría el video, con un bombardeo de imágenes de Francisco Camps vinculándolo a personas imputadas judicialmente, del propietario de Orange Market, y con multitud de recortes de periódicos cuyos titulares acusarían a Camps de todo tipo de maldades.








La pieza podría ser en estos términos:


“No lo denuncia ningún partido político, ni ningún rival molesto, ni tan siquiera un ciudadano enfadado, es la Audiencia Nacional, en concreto el juez Baltasar Garzón, quien asegura que Francisco Camps recibió americanas, chalecos, smokings, trajes, cinturones e, incluso, una chaqueta de fantasía pagados por “Orange Market”, una de las empresas implicadas en una trama de corrupción del PP, la que se investiga en el conocido como “caso Gürtel. En total más de 12.000 euros en prendas de vestir regaladas.
A cambio Francisco Camps facilitó a la mencionada empresa, dirigida por Álvaro Pérez, conocido como “El Bigotes”, decenas de contratos pagados con dinero público. Después esta empresa, junto a otras relacionadas, financió ilegalmente al PP, según consta en el auto de Garzón.
La relación entre Álvaro Pérez y Camps era intensa, tanto que el President de la Generalitat estuvo en la boda del empresario.
Además de Camps, su número dos en el PP valenciano, Ricardo Costa; su ex vicepresidente del gobierno de la Generalitat, Víctor Campos, y un antiguo alto cargo de su gobierno, Rafael Betoret, también recibieron ropa de lujo regalada. En total casi 40.000 euros.
Los trajes en cuestión los confeccionaba un sastre, José Tomás, conocido de “El Bigotes”, que se desplazaba expresamente de Madrid a los despachos de Francisco Camps y sus colaboradores para tomarles medidas, tarea que llegó a realizar incluso en un restaurante.
Justamente el día que Tomás declaró ante Garzón, Camps llamó hasta ocho veces al teléfono del sastre. Unas llamadas que se hicieron cuando todavía no había trascendido que el mencionado sastre tenía algo que ver en la trama. Parece que Camps si lo sabía. Las llamadas quedaron registradas ya que su móvil estaba pinchado judicialmente. Según se ha publicado, tanta llamada no ha sorprendido a los colaboradores de Camps dado, han dicho, su carácter compulsivo".


En este punto podrían entrar dos declaraciones:

Una primera de un reprsentante del PP diciendo que no él sabe nada y no puede decir nada, y, a continuación, un representante del PSOE poniendo en duda la honradez de Camps.




Y seguiría el texto:

"Los delitos que plantea el juez son cohecho, falsedad documental y tráfico de influencias. En todos los casos una sentencia en contra supone una inhabilitación que, en el caso de Francisco Camps, acabaría con su presidencia de la Generalitat.
Camps ha asegurado que todo es mentira pero no ha presentado las facturas que pudieran justificar que los trajes en cuestión se los ha pagado él y no han sido un regalo.
De todas formas, la cosa no queda aquí. El juez Garzón también acusa al Partido Popular de la Comunidad Valenciana de financiarse ilegalmente a través de las empresas a las que otorgaba contratos con dinero público. El auto judicial concreta que estas empresas transfirieron al PP al menos 600.000 euros en dinero negro”.


Es un redactado inaceptable. Poco profesional y tendencioso pero es el que Canal 9 emplea con los “enemigos” del Partido Popular. La barbaridad es doble: no sólo se trata de un tono tendencioso, agresivo y descalificatorio sino que, además, se emplea sólo a conveniencia; con el PP, nunca.

2 comentarios:

LoveSick dijo...

Per prescripció facultativa (i perquè no tinc tele a casa) no puc veure Canal Camps, però només llegir aquest article i imaginar com es redacten les notícies habitualment em venen nàusees i unes ganes irrefrenables de llançar còctels molotov contra el palau de la Generalitat (bé, ara mateix i en aquestes festes tan estimades, trons de bac)

Anónimo dijo...

I will not agree on it. I think warm-hearted post. Expressly the appellation attracted me to study the unscathed story.