martes, 24 de febrero de 2009

Canal 9: quien controla el medio, controla el mensaje

El PSPV viene encadenando errores estratégicos desde que perdió el poder autonómico allá por 1995. Antes, también, pero no es el caso. La concatenación de equivocaciones a la que me refiero es un hecho claro para cualquier observador medio; como lo es que la democracia valenciana tiene evidentes agujeros negros que, lejos de irse resolviendo, crecen. Unas lagunas que a los socialistas les deberían preocupar doblemente; en primer lugar, por lo suponen de recorte de los derechos de los ciudadanos, pero también, ya con carácter más particular, por lo que representan de barrera a su recuperación electoral.
La política del gobierno de la Generalitat en relación a los medios de comunicación y, principalmente, la referida a Canal 9 es uno de los temas a las que me refiero. Y no de los menores. Ayer con Eduardo Zaplana, hoy con Francisco Camps. El PSPV debería tener esta cuestión en el frontispicio de sus tribulaciones, más allá de cuatro titulares de prensa y bravuconadas diversas que aburren y que ya no se creen ni ellos mismos.
La utilización propagandística que el PP lleva haciendo de Televisión Valenciana desde hace 14 años supone una evidente limitación del derecho de los ciudadanos a recibir una información libre y veraz, así como también una constante amputación del derecho a la libertad de expresión; conceptos que, recuerdo, están en la Constitución Española. Siendo criticables, como son, muchos otros aspectos del funcionamiento de la televisión autonómica, por ejemplo, la nula promoción de valenciano o la desastrosa y oscura gestión económica de la cadena, desde la perspectiva democrática, nada hay más grave que la conversión consciente de Canal 9 en herramienta de desinformación para beneficio exclusivo de los intereses electorales del PP. A efectos políticos, sin información libre no hay ciudadanos sino súbditos; sin comunicación democrática no hay democracia.
El funcionamiento de los informativos de Canal 9 no tiene nada de casual, están diseñados para mostrar al espectador una realidad unidimensional, sin matices, donde todas las bondades recaen en la gestión del gobierno autonómico del PP y todas las maldades corresponden a sus rivales políticos, básicamente los socialistas. Todo lo que escapa al discurso oficial, simplemente no existe.




Pinchando aquí
, una de las tres noticias más destacadas del "Noticies 9 1a. Edició" de hoy. Un gabinete de comunicación e imagen no lo haría distinto.






Frente a ello, el PSPV no ha presentado nunca otra estrategia que la simple queja sobre su ausencia en pantalla. Sin más. Como si todo quedara resuelto con algún socialista añadido en los informativos.
Los dirigentes socialistas han sido capaces de bloquear la renovación de la Sindicatura de Greuges durante dos años por la falta de unas facturas pero jamás se han planteado huir del pasteleo en la composición partidista del Consejo de Administración de RTVV, como si la lucha por una comunicación democrática no lo valiera. Ni un solo gesto de contrariedad se les ha visto tampoco por el hecho de que todavía no exista el Consejo del Audiovisual, pese a que su puesta en marcha consta en el nuevo Estatuto de Autonomía que se aprobó hace casi tres años. Tres años. Silencio.
La falta de preocupación de los socialistas valencianos por la regeneración democrática en el terreno de la comunicación pública queda también en evidencia ante su actitud respecto al circuito autonómico de RTVE. Desde la llegada de Zapatero al gobierno en 2004 no se les conoce ninguna iniciativa tendente a reforzar las emisiones de RTVE en la Comunidad Valenciana, no para hacer lo mismo que en Canal 9 pero al revés, sino para apostar por una información comprometida y profesional que sirviera de contrapunto a lo que hace la televisión autonómica y demostrara que las cosas se pueden hacer de otro modo, mejor.
Ni siquiera se sabe que desarrollen una tarea de seguimiento sistemático sobre los contenidos de Canal 9, ni, mucho menos, que dispongan de un modelo alternativo. Nunca se han preocupado de buscar en instancias judiciales el amparo que siempre se les ha negado en el ámbito político. No han aprendido nada. No han conseguido jamás ningún tipo de movilización social respecto a Canal 9 porque ellos, en el fondo, no han dado ninguna señal de tomarse el tema en serio. No se han atrevido a utilizar sus apariciones en la televisión autonómica para denunciar los abusos que se cometen en la cadena y han participado siempre, como si todo fuera normal, tanto en el reparto de bloques de información política antes de las elecciones que en los supuestos de debates electorales donde estaba prohibido debatir.
Canal 9 son las arenas movedizas del PSPV, el terreno de juego trucado, tomando prestada la idea de Manuel Castells, donde los socialistas se hunden. Mientras no logren convertir la tele-trampa en algo parecido a un medio de comunicación público, sus posibilidades electorales no pasarán de ser una entelequia; la alternancia política se limitará a presentarse como teoría y, por tanto, la democracia, se quedará en continente sin contenido. Y usted que lo sufra. Gracias.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una vez más me dirijo a tí a traves del blog. Me gustaría poder hablar contigo. Núria Espi.