viernes, 12 de diciembre de 2008

Los monstruos que nos administran no necesitan consejos (1)

Me parece del máximo interés el debate que hay alrededor de los Consejos del Audiovisual. Los creo organismos imprescindibles. Sigo atentamente todo lo que se discute alrededor de las actuaciones del Consejo del Audiovisual de Cataluña. Lo tengo por un buen ejemplo de funcionamiento. Y no olvido, por supuesto, que el reformado Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana de abril de 2006 contempla en su artículo 53 la creación de un Consejo del Audiovisual. Han pasado más de dos años, treinta y dos meses para ser exactos. Seguimos sin Consejo.
La Ley de Creación de RTVV, de 1984, dispone, en su artículo 4, la puesta en marcha de un Consejo Asesor como uno de los tres pilares de gobierno del ente. Luego, en el artículo 9, regula su composición y funciones. Veinticuatro años después todavía no ha visto la luz. Las vicisitudes, lo dicho y comentado, en todo este tiempo sobre el Consejo Asesor, sus peticiones y sus negaciones, aportan pistas suficientes para saber lo que nos espera en relación al Consejo del Audiovisual de la Comunidad Valenciana. Son temas parecidos, los actores son los mismos. Merece la pena revisar la historia del nonato Consejo Asesor. Es como un aviso, como aquel “abandonad toda esperanza” que Dante colocaba a las puertas del infierno. Resumidamente, veamos.


Dos legislaturas no fueron suficientes para que Joan Lerma procurara la puesta en marcha del Consejo Asesor de RTVV








Canal 9 y Ràdio 9 iniciaron sus emisiones en octubre de 1989 sin que el Consejo Asesor se hubiera creado. No debió parecer imprescindible ni urgente la existencia de un órgano plural, de representación social y que, además de asesorar, podía dedicarse a emitir observaciones y quejas. En su informe correspondiente a 1990 la Sindicatura de Comptes fue la primera instancia en reclamar su puesta en marcha pero el gobierno socialista, con Joan Lerma al frente, no le hizo ningún caso. El Comité de Empresa de RTVV desde 1991 también pidió en diversas ocasiones el nuevo organismo pero tampoco recibió nunca ni respuesta.
En 1993, Enric Bellvesser, representante sindical en RTVV, publicó en el periódico “Levante” un artículo en el que denunciaba el incumplimiento de la Ley de Creación que significaba la inexistencia del Consejo Asesor. Incluso apuntaba a que esa ausencia podía llevar a considerar anulables todas las decisiones tomadas por los órganos de gobierno de RTVV desde 1989. Bellveser fue una de las personas que con más dedicación se ocupó de reivindicar el Consejo. Lo hizo hasta que el PP llegó al gobierno autonómico y desalojó a los socialistas. Entonces pasó a ocupar un cargo de responsabilidad en RTVV y dejó las denuncias pese a que los nuevos gobernantes siguieron negando la existencia del Consejo.



Pese a pedirlo desde la oposición, Eduardo Zaplana tuvo dos legislaturas para crear el Consejo Asesor y no lo hizo.




En 1994 Esquerra Unida presentó una proposición de ley en Les Corts para modificar la Ley de Creación de RTVV e instituir el Consejo Asesor. Se pretendía ampliar el número de miembros y reforzar su papel. Pascual Mollà y Manuel Alcaraz, que fueron quienes presentaron la iniciativa, denunciaron la falta de interés por parte del PSOE, del PP y, en particular, del director general de RTVV, Amadeu Fabregat. Tan poco interés hubo que la propuesta de Esquerra Unida quedó en nada. Acto seguido fue el PP quien propuso una iniciativa parlamentaria similar. Según el texto de los populares, el nuevo organismo era necesario para garantizar la pluralidad y la participación en RTVV. Tampoco hubo suerte. Fue entonces cuando el Consell justificó sus negativas argumentando que votaba no a reforma legales encaminadas a crear el Consejo Asesor, precisamente para no retrasar su puesta en marcha. Su receta era aprobar un decreto ley. Decían que, así, todo sería más rápido y el nuevo organismo podría entrar antes en funcionamiento.
El PP no se dio por satisfecho y volvió a la carga. El entonces diputado Serafín Castellano, en la actualidad conseller de Gobernación de la Generalitat valenciana, presento una nueva iniciativa parlamentaria que, finalmente sólo voto a favor su grupo y Unión Valenciana. Castellano argumentaba que los socialistas no querían el Consejo porque estaban muy cómodos con una Radio Televisión Valenciana a sus órdenes.
En su informe de 1994 el que se detenía en la cuestión era el Síndic de Greugues, Arturo Lizón. En respuesta a una denuncia del sindicato CGT, el Síndic solicitaba “el urgente desarrollo de la Ley de Creación de RTVV para constituir el Consejo Asesor y dar cumplida satisfacción al ejercicio del derecho de participación constitucionalmente reconocido”. Agua. Otra vez agua.
Entretanto, el supuesto decreto ley con el que, a principios de 1994, los socialistas pretendían acelerar la entrada en funcionamiento del Consejo Asesor se fue ralentizando. No fue hasta 1995 que la Mesa de Les Corts acordó tramitarlo. Luego pasó lo inevitable. Corrió el calendario, se convocaron elecciones, se disolvió la cámara y adiós decreto. Con las elecciones llegó Zaplana y adiós socialistas.
Junto al cambio de inquilinos en el poder, también cambiaron prioridades de unos y otros. La calma socialistas se hizo urgencia y las prisas populares se volvieron peticiones de paciencia.
Esquerra Unida siguió con sus demandas y consiguió que, en febrero de 1996, Les Corts aprobaran por unanimidad una resolución que obligaba a que antes de tres meses el Consejo Asesor fuera una realidad. La propuesta la voto incluso el gobernante PP que no disponía de mayoría absoluta y sabía que sus socios de Unión Valenciana le iban a dar el sí. Hubo unanimidad pero, a lo decidido, ni caso.


Más de dos legislaturas lleva Francisco Camps presidiendo la Generalitat valenciana y el Consejo Asesor sigue sin existir.







A finales del mismo 1996, José Vicente Villaescusa, el hombre que empezó en la extrema izquierda, pasó por el PSOE cuando estos gobernaban y acabó de director general de RTVV con el PP, se comprometió a que durante el primer trimestre de 1997 el Consejo Asesor se pondría en marcha. No cumplió. Un año y medio después, hacia finales de 1998, Les Corts, con el voto en contra del PP pero el favorable de su socio de gobierno Unió Valenciana y de toda la oposición, aprobaron reclamar al Consell, presidido por Eduardo Zaplana, el funcionamiento del Consejo y le dieron dos meses de plazo para hacer efectivo lo acordado. Aquel día el PP justifico su voto negativo en que “ya se ha abierto un expediente administrativo que está tramitando la creación del Consejo”. El plazo eran dos meses. Han pasado diez años. han pasado los dos meses del plazo y 118 meses más. El expediente debe continuar su trámite. Cualquier día nos sorprenden.

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