jueves, 18 de diciembre de 2008

Músicas y vidas que se cruzan: "Lágrimas negras"

Lejos de las mentiras de los periodistas, en las antípodas de los políticos fraudulentos (anti-podas que dirían en "Los lunes al sol"), como un corte de mangas a esas clases dominantes, los de arriba, que se creen que están donde están porque los demás somos tontos, nosotros, los de abajo, vivimos empujados por pellizcos de felicidad. Es una suerte que no se nos pueda desposeer de la sensibilidad, del sentimiento, de la ternura y de la fe en unas pocas cosas. Y eso que lo intentan; procuran despistarnos, embrutecernos, acabar de jodernos, en definitiva; pero no pueden. Por más mierda que arrojan sobre el mundo siempre hay espacios de luz, guiños, requiebros, fugas, resquicios por los que huir. Los vídeos que acompañan este desahogo son alimento de primera calidad para el corazón que, tengo para mí, es por donde respira el cerebro.





"Lágrimas negras" es una canción compuesta en 1930 por el cantante y compositor cubano Miguel Matamoros. Se supone, digo supone porque hay variaciones en la historia, que Matamoros hizo la canción después de escuchar llorar a una mujer dominicana recién abandonada por su marido. Miguel Matamoros nacido en Santiago de Cuba en 1894 y allí mismo murió en 1971.Era el alma del "Trío Matamoros", un grupo de inmenso éxito en Cuba entre 1930 y 1961.
El primer vídeo corresponde a la grabación de la película de Fernando Trueba "Calle 54", en 2000. El pianista Dionisio Emilio Valdés, Bebo Valdés, y el bajista Israel López, Cachao, son dos músicos cubanos nacidos en 1918. Ambos fueron jovenes estrellas de la música cubana anterior a Fidel Castro. Después de la revolución abandonaron su país y poco más se supo de ellos. Tanto Valdés como Cachao con aproximadamente 45 años y una gran trayectoria a sus espaldas se sumergieron en el anonimato. Valdés durante muchos años se limitó a amenizar las fiestas de una cadena hotelera de Suecia, donde vivía; Cachao, considerado el inventor del mambo, ejercía en locales nocturnos de medio pelo de Miami. Sus biografías se cruzaron de nuevo cuando a mediados de los años 90 del siglo pasado, después de más de 30 años de silencio, volvieron a grabar. Desde entonces los dos recuperaron su esplendor y reconocimiento. Cachao murió hace ocho meses. Valdés vive en Málaga.
El segundo video es de una actuación del acordeonista vasco Miguel Sagastume, conocido como el “Mago de Urki”. Sagastume, nacido en Eibar en 1931, se fue a Cuba en 1950 y allá vivió durante más de cuatro años. Con su acordeón se paseó por los más importantes cabarets del país caribeño, Tropicana incluido. Llegó a compartir escenario, lo que son las cosas, con Bebo Valdés. De vuelta a Euskadi, Miguel Sagastume ambientó todo tipo de fiestas, ceremonias y conciertos. Se casó. Las cosas no eran sencillas. Vivir del acordeón era impensable. Entonces, al menos como profesión, cambió la música por los pasteles. Eso sí, continuó tocando, estudiando el acordeón y practicándolo. Por eso hoy, cincuenta años después, da gusto oír sus “Lágrimas negras”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me ha gustado, casi poeticamente defines el sentimiento que muchos tenemos de esta vida.