miércoles, 24 de septiembre de 2008

Cuando una cita textual cambia tres veces: ¿en qué quedamos?

El lunes ETA mató al brigada Luis Conde. En Santoña. Horas después, el hijo del asesinado, de nombre Iván, que también va para militar, estuvo en el lugar de los hechos. Los periodistas se le acercaron y le hicieron algunas preguntas. El muchacho contestó. Lo que no está claro es que contestó. Es imposible saberlo. Cada periódico recoge las palabras de Iván Conde como mejor le cuadran. Las diferencias no son casualidad. Veamos.
“El Mundo”, en portada, publica que Iván dijo: “Pido al gobierno que pare esto”. Dura aseveración que puede hacer pensar al lector que el hijo del asesinado piensa que el gobierno está en disposición de parar los atentados de ETA y, desde esa convicción, le reclama que lo haga. Lo que sucede es que el mismo periódico, ya en el interior, en la página 11, ofrece un titular con otra versión de las palabras de Iván. Lo que ahora se asegura que dijo fue: “A ver si puede parar esto”. Ya es otra cosa. Se introduce el “a ver si puede”. Ya no se sugiere que el chico piensa que el gobierno puede acabar cuando quiera con ETA. Pero todavía hay más. En el texto que sigue el entrecomillado se amplia hasta “Al gobierno lo que le pido es que a ver si puede parar esto, para que dejen de morir personas inocentes por causas que no tienen explicación, por causas que no comprendemos”. Es evidente que el entrecomillado ha cambiado radicalmente. Lo que se dice en portada es una cosa; lo que se publica en páginas interiores, otra. La portada es mucho más impactante, más sensacionalista y, además, deja bastante peor al gobierno de Zapatero. No es casualidad. Es “El Mundo”. Amarillismo y todas las sospechas que se puedan arrojar contra el Gobierno, buenas son.
Seguimos. “ABC” recoge las palabras del joven en un recuadro en páginas interiores. Encabezándolo, en un destacado en negrita, asegura que el hijo de la víctima de ETA pidió al Gobierno “que pare esto”. Las supuestas palabras textuales son “que pare esto”. También sugieren la creencia del chaval en la falta de voluntad gubernamental. Pero en el texto que viene a continuación ofrecen un cambio en el entrecomillado. Dicen que Iván Conde mostró su esperanza de que el Ejecutivo pueda “parar esto para que dejen de morir personas inocentes por causas que no comprendemos”. Vamos, más o menos como “El Mundo”, con la diferencia que “ABC” no lleva esta ceremonia de la confusión a su portada. Algo es algo. Lo que es indudable es que ambos periódicos no tienen empacho en manipular las palabras del hijo del asesinado a su conveniencia hasta convertir en tarea imposible saber exactamente que dijo el chaval. Periodísticamente esto es inaceptable. Cómo es posible que el entrevistado dija tantas cosas diferentes. Resumiría que es propio de malos profesionales, si no fuera porque no estamos ante una equivocación. Es simplemente manipulación informativa. Las dos publicaciones llevan el sentido de lo dicho hasta las inmediaciones de la posible responsabilidad del gobierno, al menos en opinión de quien habla, el hijo del muerto. Lo hacen de forma consciente. No se trata, pues, de un error sino de la voluntad de acercar la sombra de la duda al terreno del Gobierno de Zapatero. En su línea.
Como contrapunto recojo lo publicado por “El País”. Este periódico ofrece las palabras de Iván Conde dentro de un texto mucho más largo, sin presencia en titulares. El entrecomillado de “El País”, que hace pensar que el muchacho está respondiendo a una pregunta del tenor de “¿Qué le pides al Gobierno?”, o al go así, es concretamente: “Al Gobierno…que a ver si puede parar esto, para que dejen de morir personas inocentes por causas que no comprendemos”.
Distintas formas de ver las cosas. Ninguna casualidad.

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