viernes, 16 de noviembre de 2007

Mapa electoral valenciano 1

Haber perdido unas elecciones no es garantía de que se vayan a ganar las siguientes. Claro. En cuatro años pueden pasar muchas cosas. Claro. Pero también puede ser que no pase nada. Decir que se ha tocado fondo no es un bálsamo que asegure el inicio de la recuperación. Se puede tocar fondo y empezar a escarbar. El Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE) dominó el mapa electoral durante los primeros años de la democracia. Gobernaba la Generalitat, las tres Diputaciones y las tres capitales de provincia. Hoy todo lo gobierna el PP.
De cara a las próximas elecciones generales de marzo del 2008, los socialistas han colocado a María Teresa Fernández de la Vega como cabeza de lista por Valencia; a Bernat Sòria, por Alicante, y a Jordi Sevilla, por Castellón. Ardua tarea la que tienen por delante.
La recuperación electoral del PSPV es más que complicada. Sólo hay que echar un vistazo a los resultados de los comicios desde 1977 y, especialmente, en los últimos años, para ver que las perspectivas de cambio en la gobrenanza valenciana son muy reducidas.
Veamos algunos datos. En las elecciones autonómicas de 1983 los socialistas tuvieron 982.000 votos, en el 2007 se quedaron 838.000. Es decir han perdido casi 150.000 votos en 24 años. Y eso pese a que la participación, no el censo que lo ha hecho mucho más, ha aumentado en 500.000 personas. Una perdida de votos socialistas que no ha ido a otros grups de izquierda ya que la suma de Esquerra Unida y el Bloc ha pasado de 200.000 votos a 195.000.
Parece complicado que el PP pierda el gobierno autonómico. En las últimas elecciones a la Generalitat el PP aventajó al PSPV-PSOE en 440.000 votos. 1.277.000 frente a 838.000, es decir un 50 por ciento más. Mucho. Los socialistas deben recuperar 440.000 votos cuando, considerando las cuatro últimas elecciones autonómicas, solamente han crecido en 30.000 y las distancias con su rival no han hecho más que crecer.
Las generales son otra cosa. Sí, pero no muy diferente. De las elecciones del 82 a las del 2004 los socialistas sólo han crecido en 9.000 votos, mientras el PP lo ha hecho en 611.000. Es verdad que en el 2004 el PP únicamente aventajó a los socialistas en 115.000 votos pero debe tenerse en cuenta que la participación fue excepcional. En las generales del 2000 votaron 2.400.000 personas, un poco por encima de la media de participación en el conjunto de elecciones en los últimos 20 años. Los populares obtuvieron 1.267.000 y los socialistas, 826.000. Pues bien, en las generales del 2004 votaron 220.000 personas más. 2.617.000 votantes, record absoluto. El PP perdió 25.000 votos, Esquerra Unida y el Bloc Nacionalista, 40.000. Sumando el incremento de participación y las pérdidas de unos y otros salen los 300.000 votos que ganó el PSPV-PSOE. Quiere esto decir que los socialistas precisan la máxima movilización posible. Todo lo que sea menos de 2.600.000 personas votando, o sea, un 78 por ciento de participación, será bueno para el PP que tiene un suelo cercano a los 1.200.000 votos. Como todo se quede alrededor del 71 por ciento de participación habitual de las autonómicas o del 63 de las generales del 2000 será una debacle para los socialistas. El PSPV-PSOE, ese partido que hoy dirige una gestora presidida por el histórico Joan Lerma, necesita movilizar a 200.000 personas que habitualmente se quedan en casa. De eso depende el éxito de María Teresa Fernández de la Vega y, quien sabe, quizás también en buena parte el de Zapatero.
El mapa electoral valenciano es muy interesante y vale la pena seguir revisándolo. Será en próximas entregas.

1 comentario:

Gabriel dijo...
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