miércoles, 3 de octubre de 2007

Gallardón en estado puro

Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid, ha estado hoy en la SER. Por la mañana. A Gallardón habitualmente se le ponen etiquetas con mucha rapidez. Excesiva rapidez porque el etiquetaje no se acompaña nunca de una revisión de su trayectoria política. Parecen servir los lugares comunes. Hoy y aquí no voy a hacer el mencionado repaso de sus cargos, sus palabras y sus actos. Lo dejo para mejor ocasión. Sí quiero hacer algunas referencias a sus declaraciones de esta mañana.
Gallardón, siempre con una actitud educada y solemne, es un ejemplo de político que jamás, jamás, responde a lo que se le pregunta. Es habitual que los políticos eludan las cuestiones que se les formulan pero Gallardón supera cualquier otro ejemplo. En su entrevista de hoy en la SER lo ha puesto de manifiesto una vez más. Contesta con preguntas, con ambiguedades, se anda por las ramas, alarga y alarga las respuestas. Cuando la cuestión que se le plantea le resulta complicada, disfraza su contestación hasta hacerla incomprensible. Así ante una pregunta sobre su posible inclusión en las listas del PP cara a las proximas generales, Gallardón ha salido con que "la política es muchas veces una suma de factores que son externos a lo que a veces se piensa que es el propio debate. La gente a lo mejor cree que cuando se abre un debate es única y exclusivamente sobre aquello que tenemos escrito en los periódicos o oído en la radio y puede que hayan factores anteriores o previsión de factores posteriores que son los que lo condicionan". Él mismo ha dicho que igual no se estaba explicando. Pues no.
En 20 minutos de entrevista, Gallardón ha contestado a 13 preguntas. Siete veces ha utilizado la muletilla "con toda sinceridad" pero, al mismo tiempo, ha dejado frases que han sonado muy poco sinceras. Así después de ser quien, en repetidas ocasiones, ha planteado en el PP la discusión sobre las listas de las próximas generales, hoy ha asegurado que "Rajoy dijo algo que a mi me parece meridianamente claro y razonable: que el día que se convoquen las elecciones será cuando el PP resuelva la composición interna de sus listas"y luego ha añadido que "los que estén o estemos [en las listas] da igual".
Tampoco ha tenido ningún problema para reescribir la realidad y cuando se le ha preguntado sobre el nuevo "Plan Ibarretxe" lo ha descalificado y ha asegurado que recibirá la respuesta que merece con una explicación sorprendente, sea por mentirosa o por despitada. Ha dicho Gallardón que "como ya hicimos en su momento en el primer desafío de Ibarretxe cuya respuesta serena y felizmente unida del PP y del PSOE fue decir dentro de la Constitución cabe todo, fuera de la Constitución, no". Se equivoca Gallardón, el "Plan Ibarretxe" no cuajó pero la respuesta dada por los socialistas en el Congreso de los diputados contó siempre con la oposición frontal del PP. De unidad y de serenidad, nada de nada. Sin ser exhaustivos se puede recordar que los populares no querían que el "Plan" se discutiera en el Parlamento, que denigraron que la Mesa de la cámara admitiera debatir el proyecto, que dijeron que era una debilidad, que era hacer el juego a los nacionalistas. Definieron el proyecto de Ibarretxe como el reto más importante para la democracia española desde 1977, le exigieron al Gobierno que lo llevara al Tribunal Constitucional. Criticaron que Zapatero se reuniera con Ibarretxe, que la reunión con el lehendakari fuera más larga que la mantenida con Rajoy. Tres presidentes autonómicos del PP pidieron que se reuniera la "Conferencia de Presidentes" porque estabamos en una situación límite. Calificaron al gobierno de complaciente con los nacionalistas y de estar en sus manos y de no ser de fiar.¿habrá olvidado todo esto Gallardon o, simplemente, dice lo que le interesa sabiendo que no es verdad?

No hay comentarios: