viernes, 3 de agosto de 2007

Lo rentable de ser tránsfuga en Benidorm

Me voy de vacaciones. Y me las pagaré con mi dinero. No como la familia Martínez Sánchez de Benidorm que lo hará con lo esquilmado a la ciudadanía con la complicidad del Partido Popular que, 16 años después, les siguen pagando el hecho de que ella, Maruja Sánchez, la tránsfuga, abandonara en 1991 el grupo municipal del PSOE y se pasara al grupo popular para dar la alcaldía a Eduardo Zaplana. Maruja Sánchez y su marido, Pedro Martínez, eran bailarines. A ella, el cambio de camisa le significó convertirse de inmediato en concejala de Cultura con sueldo y él, al poco tiempo, entró como asesor del Consorcio de Bomberos de Alicante que depende de la Diputación Provincial. Ahí siguen. En 1995, Sánchez dejó de ser concejal pero desde ese instante cobra como asesora municipal de Cultura. Los distintos alcaldes del PP que han pasado por Benidorm después de Zaplana, Vicente Pérez Devesa y Manuel Pérez Fenoll, le han renovado la confianza. Igual que los distintos presidentes de Diputación, Julio de España y José Joaquín Ripoll, han ido contratando a Pedro Martínez como asesor de los bomberos. Se sabe que cargo tienen y lo que cobran pero no lo que hacen. Los Martínez Sánchez, sólo en sueldos, se han llevado 1'2 millones de euros, 200 millones de pesetas. Y no cuento a otros familiares que también han estado a la sopa boba del dinero público gracias a la "caída del caballo" de la señora Sánchez y a la generosidad del PP.

jueves, 2 de agosto de 2007

"El Mundo" y la ética de su televisión

Telemadrid emite esta noche el reportaje "El acoso del corazón". Está hecho por "El MundoTV", la productora del diario "El Mundo". El director de esta división audiovisual del periódico de Pedro J. Ramírez es Melchor Miralles. Oficialmente, así lo presentan los que lo han hecho, el reportaje pone de manifiesto los pocos escrúpulos de los supuestos periodistas que se dedican a los temas del corazón. Conociendo los productos que hace "El Mundo TV" se puede pensar que más bien será una nueva excusa para seguir exprimiendo el mundo rosa, para poner en boca de otras todas las afirmaciones explosivas y sensacionalistas que se pueda y volver a repetir todos los excesos cometidos, eso sí, a partir del truco "no lo digo yo, yo sólo lo repito".
Resulta sorprendente que "El Mundo TV" se presente como adalid contra los abusos periodísticos, como exponente de la ética periodística, cuando su trayectoria es un cúmulo de desaguisados, de extralimitaciones, de trampas y de excesos, siempre despreciando todas las reglas, todos los límites.
Sólo unos ejemplos para no tener que teorizar: "El Mundo TV" es la productora responsable de programas como "Esto es vida", en TVE; "La Naranja Metálica" "La bomba", "Investigación TV", y "PVP", en Canal 9; "7 días, 7 noches" y "Al descubierto", en Antena 3; "A corazón abierto", en Tele 5, y "Todo Madrid", en Telemadrid. Siempre programas alrededor del mundo rosa, de los sucesos, de las cámaras ocultas y de las historias escabrosas de personajes anónimos que se prestan a contar sus miseras. Pocas lecciones de ética periodística pueda dar quien convierte la cámara oculta en el "modus operandi" básico de sus supuestas investigaciones. Su terreno está más en la telebasura que en el periodismo audiovisual de calidad.
Además, y sin querer ser exhaustivos, no deberían olvidar los responsables de "El Mundo TV" que a su director, Melchor Miralles, le descubrieron una entrevista falsa al topo policial en ETA conocido por "Lobo" y que recientemente han sido condenados a pagar, junto a Telemadrid, 75000 euros a un hombre a quien acusaron erronea y reiteradamente en un reportaje de pertenecer a los terroristas del 11-M. Este capítulo es especialmente grave ya que fueron advertidos de su error pero jamás rectificaron más allá de una fe de erratas en el periódico "El Mundo". Al contrario persistieron en la emisión de los fragmentos en los que se acusaba al hombre ahora indemnizado. Incluso siguieron comercializando un DVD con el rostro del falso terrorista cuando ya estaba demostrado que estaban equivocados y cuando un juez dictó sentencia en su contra todavía intentaron parar las medidas cautelares impuestas para que no continuaran vendiendo el reportaje.