martes, 24 de julio de 2007

No te puedes fiar ni del ángel de la guarda

"Seria fantàstic (...)
Que arribés el dia del sentit comú.
Trobar-se com a casa a tot arreu.
Poder badar sense córrer perill".
En castellano, algo así como: "Sería fantástico (...) que llegara el día del sentido común, encontrarse como en casa en cualquier sitio, poder ir despistado sin correr peligro".
Lo dice Serrat en su canción "Sería fantástico". Remarco esto de poder andar despistado sin miedo a un revolcón. Vivimos días, años, siglos, de todo lo contrario. Andamos terrenos minados. Todo son trampas. Incluso los que dicen ser nuestros ángeles de la guarda se portan como vulgares trileros con disfraz. Pienso en los periodistas y los políticos. Los tenemos en nómina pero no sabemos para quien trabajan. O sí. Trabajan para ellos aunque vivan a nuestra costa. Dos ejemplos curiosos. Puede decirse que son anécdotas pero se repiten constantemente. Así que de anécdotas, nada, categorías, categorías.
Hoy "El Mundo" y "El País" destacan en sus ediciones, en papel y en la red, que son líderes de los medios "on line" en España. Sí, lo destacan los dos ¿Cómo puede haber dos líderes? Pues porque "El Mundo" presenta datos de la OJD (en junio ellos tuvieron 9'2 millones de lectores y los de PRISA, 6'8) y "El País" habla de cifras de la empresa de medición de audiencias en internet "Nielsen/NetRatings (4'9 millones de lectores contra los 4'6 millones de "El Mundo"). El caso es preservar sus intereses, lo de informar al lector, será, en todo caso, en otro momento.
Por otro lado, ahí tienen al progresista PSOE aplaudiendo el secuestro de "El Jueves" y a los abanderados del orden y el respeto, el PP, calificándolo de retroceso para la libertad de expresión. Nada es blanco o negro, siempre depende. Depende de lo que ellos creen que les pueda reportar más beneficios.
Por tanto nada de confianzas. Estos, periodistas y políticos, respetan los semáforos según y cómo. Obligado mirar bien antes de cruzar. Una vez José Rodríguez de la Borbolla, entonces presidente andaluz, se quejó de una decisión del gobierno González y Alfonso Guerra le abroncó. Borbolla, Pepote, se extrañó por el rapapolvo y le pidió a Guerra que le dijera donde estaba la raya hasta donde se podía quejar y Guerra le respondió que la raya se mueve. Es decir, depende. De según como se mire todo depende. Palabra de Jarabe de Palo.

No hay comentarios: