sábado, 5 de agosto de 2017

AHORA SÍ, ARRANCAN LAS OBRAS DEFINITIVAS DEL TRASVASE JÚCAR-VINALOPÓ

 
Hoy cierro el diario. Lo cierro temporalmente, aunque todavía me quedan dos semanas antes de coger vacaciones, porque quiero dedicar estos días a preparar el curso que viene, a repasar lo que hemos hecho, a revisar nuestros puntos débiles y nuestras potencialidades. La agenda de actividades, a partir de la próxima semana, está mucho más vacía de lo habitual, estamos en fase "de guardia" esperando que no pase nada que nos obligue a entrar en escena. Iremos a visitar algunos lugares, algunas obras, hablaremos con alguna gente pero el inclemente verano lo para casi todo. Obviamente, si pasa algo que me parezca obligado recoger aquí, reabriré puntualmente el diario y ofreceré la oportuna información.

La despedida, además, tiene sentido porque ayer fuimos hasta Monóvar con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, para explicar a los regantes de la Comunidad de Usuarios del Medio Vinalopó el inicio de las obras de la margen izquierda del post-trasvase Júcar-Vinalopó. 


En la reunión había regantes y Ayuntamientos. Les explicamos que el proyecto recibió esta semana la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y que las obras comenzarán a finales de septiembre. Sinceramente, nos miraban con alegría pero sin estar del todo seguros de que las fechas iban a cumplirse. Llevan muchos años escuchando que sí, que ya, que ahora mismo, que en un par de días…

Pueden estar tranquilos. Las obras del llamado Tramo 0, el que va del embalse del Toscar hasta la Comunidad de Regantes de PERCAMP comenzarán a finales de septiembre y en un año deben estar terminadas. Son 2'8 kilómetros en los que invertiremos poco más de 2'5 millones de euros.


Mientras se haga la obra del Tramo O se tramitarán los otros tres tramos. Nuestra previsión es que a finales de 2020 estén terminados los más de 36 kilómetros que tendrá la margen izquierda del Júcar-Vinalopó, que pueda entrar en funcionamiento, que llegue agua suficiente y buena y comiencen a recuperarse los acuíferos. 


Antes y después de la reunión con la Comunidad General de Usuarios atendí a diferentes medios de comunicación. El otro día decía que, tras dos años desescombrar las fechorías del PP, estos dos próximos años serán de políticas y hechos que justifican el Gobierno del Cambio. Hacer realidad el Júcar-Vinalopó, sin demagogias y con un gran acuerdo social en el conjunto de la Comunitat es una de estas políticas. Durante 10 años, el PP no desatascó las obras, nosotros lo hemos hecho en dos.

Antes de volver a Valencia, visitamos la zona donde en septiembre empezarán las obras, el terreno por donde pasarán los 2'8 kilómetros de tuberías que procuren compensar la falta de agua de nuestro sur. Los técnicos y los representantes del Ayuntamiento de Monóvar nos explicaron los detalles del trazado. Con una curiosidad histórica de lo más valiosa, las tuberías pasarán justo por donde estaba el aeródromo desde el que abandonó España en 1939 el presidente de la República Juan Negrín cuando las tropas de Franco ya tenían ganada la guerra. 


Así fue la jornada de ayer. A media tarde, llegamos a Valencia.

Y ya que cierre el diario, me voy a permitir una licencia. Hablaré de fútbol y de la dificultad que tenemos para conseguir que se valore adecuadamente la importancia de cuidar el planeta que han de heredar a nuestros hijos. El reciente fichaje de Neymar por el París Saint Germain ha costado 222 millones de euros, más del doble del presupuesto que el Gobierno valenciano tiene para sus políticas de Medio Ambiente y Cambio Climático. Nos queda mucho camino por recorrer. Buen verano. Si no hay nada nuevo, nos volvemos a encontrar en septiembre.



jueves, 3 de agosto de 2017

EL ARROZ DE LA ALBUFERA: NI QUEMARLO, NI INUNDARLO

De Parque Natural en Parque Natural. Si anteayer pasé el día en el de Chera-Sot de Chera, ayer fue una jornada dedicada, de forma prácticamente completa, a la Albufera. 

  
Por la mañana tuve una reunión con José Fortea y Enrique Bellido, de la Comunidad de Regantes de Sueca. El tema, las obras de revestimiento de una acequia de la zona de Sueca, la de las barracas de Ribalmaig. Se trata de una canalización de 1'2 kilómetros que debe pasar estimación de impacto ambiental, con los informes correspondientes sobre la oportunidad y características de la obra. En la Comunidad están preocupados por los plazos. No deben ser largos. Lo que toca es perfilar bien el tipo de obra. 
  
Aunque la reunión era para hablar de la acequia, tocamos dos cuestiones más. La primera, la quema de la paja del arroz; la segunda, los niveles de agua del lago de la Albufera. 
 
Sobre la quema de la paja, ellos defienden la conveniencia de quemar el conjunto de la paja que se genera en el entorno de la Albufera, alrededor de 80.000 toneladas, en las más de 15.000 hectáreas de cultivo. Es decir, hacer lo mismo que se hizo el año pasado. Nosotros ya hemos repetido más de una vez que no será así, que la quema masiva del año pasado no puede ni debe volver a repetirse. 
 
Llevamos un año, desde mi secretaria autonómica de Medio Ambiente y Cambio Climático, buscando fórmulas para la retirada de la paja pero no ha hay forma de que nadie asuma el coste del proceso. Las ayudas agroambientales de la Unión Europea a los agricultores contemplan precisamente pagos por no quemar y, sólo excepcionalmente, se podría permitir la quema en caso, por ejemplo, de riesgos de sanidad vegetal que los informes no corroboran. 

  
Más allá de la retirada, hay otras alternativas a la quema que son las que, allí donde sean posibles, es necesario implementar: triturado, «fangeig» o renovación del agua. 
 
Así, de cara al mes de octubre, la quema debe ser no la única posibilidad sino la última posibilidad y, para los próximos años, dicha posibilidad cada vez debe usarse menos. Todos debemos implicarnos en la búsqueda de fórmulas que permitan la retirada de la paja porque también supondrá un beneficio para todos. Los efectos contaminantes de quemar tanta paja significan más de 2.000 toneladas de CO2 a la atmósfera y un problema de salud importante para la población del entorno de la Albufera. 
 
En definitiva, el objetivo de este año es quemar la menor cantidad de paja posible. La quema que se debe hacer en octubre hay que limitarla a las zonas más bajas del Parque que es donde más difícil resulta que la paja llegue a secarse porque tienen mayores niveles de agua. Además, la quema deberá ser controlada, no como el año pasado que hubo muchos excesos. 
 
Tenemos todo el mes de agosto para concretar exactamente el sistema, las diferentes zonas y las condiciones. Lo trataremos y discutiremos con los agentes implicados con el máximo de participación. No será sencillo pero seguro que vamos a avanzar. 
 
En cuanto al tema de los niveles del lago de la Albufera, en los últimos días, nuestra dirección general de Medio Natural había autorizado a la Junta de Desagüe del uso de las bombas para bajar el volumen de agua. La gestión de los niveles es cosa de la Junta y, desde Conselleria, sólo hacemos el seguimiento y control. El acuerdo al que se llegó hace unos meses marcaba que el nivel en esta época del año tenía que estar, como mínimo, a 10 centímetros y, según los datos, en algunos momentos y en algunos puntos, estaba bastante por encima. Por ello, se autorizó el uso de las bombas. 

  
Ante esta situación, y aprovechando que la agenda de agosto la tengo un poco más libre, ayer decidí visitar la zona para verla en persona y, durante la reunión que mantuve por la mañana con la Comunidad de Regantes de Sueca, se ofrecieron a acompañarnos. Vino también con nosotros, Emilio Sanz, el «sequier major» y algunos de sus colaboradores. A mí me acompañaron, el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor; el jefe de servicio de Parques, Jose Antonio Hernández, e Isaac Blasco, técnico del Parque Natural. 


Hicimos un recorrido por diferentes zonas de la parte más baja de la Albufera y, ciertamente hay algunas acequias en las que el agua está muy alta. 

 
Las razones pueden ser diversas más allá de la gestión realizada desde la Junta. Los recientes temporales de Levante tienen tienen mucho que ver con la dificultad de salida del agua. En todo caso, en los próximos días tocará revisar y seguir los niveles del lago e ir adecuándolos a las necesidades de los cultivos sin poner en peligro el estado medioambiental de la Albufera. El acuerdo de hace unos meses sobre la gestión por parte de la Junta de Desagüe a partir del mandato de la Fiscalía llegó después de muchos años sin ningún control externo a los usuarios y, por tanto, habrá que ir perfilándolo para convertirlo en el mejor acuerdo posible.

miércoles, 2 de agosto de 2017

UN DÍA GRATIFICANTE Y ÚTIL EN EL PARQUE NATURAL DE CHERA-SOT DE CHERA

Chera y Sot de Chera. Esos fueron los dos pueblos donde transcurrió nuestra jornada de ayer. Con Enrique Pastor, el asesor de Asuntos Generales de nuestra Secretaría Autonomía, fuimos por la mañana a la primera de estas poblaciones, a Chera, (que, por cierto, estaba en fiestas) para participar en una suelta de cangrejos autóctonos en la zona de la "Fuente Gorda ". 



Con nosotros estuvo también el alcalde de la población, Alejandro Portero, un grupo de nuestros agentes medioambientales y personal de la Conselleria.

   
La actividad la hicimos con un grupo de jóvenes voluntarios que participan en un campo de trabajo internacional que se hace todos los veranos en Chera. Son chicas y chicos de diferentes puntos del Estado y de distintos países europeos. Realizan toda una serie de actividades en la zona, desde talleres de piedra en seco, adecuación de balsas para anfibios, arreglo y mejora de sendas, hasta cursos de educación ambiental o fabricación y colocación de cajas nido para aves y cajas refugios para murciélagos. Obviamente, también tienen tiempo para la fiesta y la diversión... pero sobre eso ayer no hablamos. 

 
Terminada la suelta de cangrejos, que fue accidentada y más breve de lo esperado, porque nos cayó una buena tormenta paramos a tomar un café y a continuación, junto con la directora del Parque Natural de Chera-Sot de Chera, Teresa Camps, y el jefe de servicio de Parques Naturales, José Antonio Hernández, hicimos un minucioso recorrido por todo el espacio natural protegido. Arrancamos en Chera y acabamos en Sot. 

  
El Parque Natural, uno de los más pequeños de la Comunitat Valenciana, tiene poco más de 6.400 hectáreas, está a caballo entre las comarcas de la Serranía y la Plana de Utiel-Requena. Es una perfecta combinación de barrancos y campos de cultivo, de zonas de alto interés geológico y de cascadas de agua, de espacios de ocio y de montañas de más de 1.000 metros, como el Pico Ropé o el Morón. En la zona hay más de 180 fuentes. 


Estuvimos en el río Reatillo, o río Sot, y en el barranco de la Hoz, y en el embalse del Buseo, el único embalse propiedad de la Generalitat, tras una delirante gestión del parte del Partido Popular, y que ahora vamos a arreglar.


Contemplamos saltos de agua como el de "La Garita", un espacio muy sensible; las zonas de acampada libre, las tierras marcadas por incendios pasados, los bosques maduros junto a bosques hiperdensos de pinos sobre los que nunca se ha trabajado. 

 
Encontramos cosas que nos sorprendieron, también alguna en negativo, y de la que tocará ocuparse para mejorarla. 

La delimitación que en su día se hizo del Parque Natural fue más que discutible. Entre la presión agraria, la posibilidad de un futuro desarrollo ligado a la construcción y el supuesto negocio de las energías eólicas, ahora quedan zonas, sobre todo en las partes más altas, que están fuera de protección y que, desde hace tiempo, tenemos hablado con los Ayuntamientos sobre la posibilidad de integrarlas. Por otro lado, por la vertiente de Sot de Chera, lindando con el término municipal de Chulilla, la ampliación del Parque Natural del Turia hará que los dos parques estén conectados, lo que le puede dar un gran valor y un gran interés para todo el conjunto. 

 

A la Conselleria regresamos ya por la tarde. Ayer fue un día de pisar el territorio, no de ocuparnos de él sobre el mapa, en un informe o en un documento. Fue un día gratificante. Y estoy seguro de que muy útil.

martes, 1 de agosto de 2017

MERCADONA Y EL MEDIO AMBIENTE, RESPONSABILIDAD Y NEGOCIO

Ayer, cuando, a las nueve de la mañana, me fui hacia la Conselleria comprobé que, de un día para otro, había llegado el verano. Las calles que diariamente encuentro llenas, ayer estaban, de golpe, vacías. Día 1 de agosto. Cuando llegué a la Conselleria, nueva entrega de la misma historia, mesas y sillas vacías. Nada nuevo. Agosto. Vacaciones. 

Foto de Jesús Signes
Me quedan 15 días de trabajo pero tengo una rara sensación, como si, de repente, nos hubieran bajado la velocidad de nuestro día a día. Ciertamente, nosotros todavía tenemos llena la agenda de lo que queda de semana pero, sin duda, el ritmo bajará mucho en los próximos días.

Ayer, tras unas primeras horas de la mañana que nos sirvieron para, conjuntamente con los directores generales, revisar y poner negro sobre blanco las previsiones de obras e inversiones de cara a la segunda mitad del año, nos reunimos con los responsables de Medio Ambiente de Mercadona. En concreto, estuvieron en mi despacho Pau Villalba, jefa de Relaciones Externas, y Margarita Muñoz, directora de Medio Ambiente. Las dos directivas nos comentaron, primero, de una manera rápida, la memoria de la empresa de 2016, y, después, ya más detenidamente, el balance medioambiental del año pasado. 


Creo que, más allá de los datos, hay un aspecto clave que está en el planteamiento estratégico de las políticas medioambientales de Mercadona: la eficiencia empresarial y el cuidado por el medio ambiente no son excluyentes, la responsabilidad con nuestro entorno puede ayudar a la competitividad empresarial y a reducir costes. Mercadona es una gran empresa con prácticamente 80.000 trabajadores. Nos detallaron diferentes iniciativas que van implementando, junto con las empresas que les ofrecen servicios y con sus proveedores, en campos tan destacados como el transporte, las compras de proximidad o la recuperación de los residuos.

En estos momentos Mercadona tiene un equipo de 5 personas trabajando en el departamento de Medio Ambiente. Coincidimos en que las buenas prácticas medioambientales y la economía circular son apuestas seguras y obligatorias de cara a la futuro. Ellos continuarán por su camino y nosotros desde la administración, les animamos a hacerlo bien. Nuestras políticas pretenden ayudarles en este sentido.

Antes de comer, me reuní con la consellera Elena Cebrián en su despacho. Fue como un repaso de fin de curso, una especie de presentación de todo el trabajo que hicimos con los directores generales en la reunión del viernes pasado en Sagunto. Volviendo a las vacaciones que ya tocan a la puerta, era el momento de repasar cuestiones fundamentales que sabemos que tendremos entre manos en el segundo semestre. También de revisar los presupuestos para 2018. Nos quedaron algunos aspectos pendientes que acabaremos de ver en los próximos días.

La tarde fue tranquila. Un poquito de despacho repasando documentos y, cómo no, firmando y firmando. También algunos contactos telefónicos sobre reuniones que tenemos esta misma semana y cuestiones internas de partido que hay que dejar también hilvanadas antes de caer en modo agosto.

OBJETIVO: MEJORAR EL AIRE QUE RESPIRAMOS

 
La jornada de ayer, inicio de semana que ya apuntaba a la entrada en el mes de agosto acercándonos a agendas mucho menos cargadas, la empecé revisando precisamente todo lo que tenía pendiente de días pasados, especialmente firmas y más firmas. 
 
La primera reunión del día, conjuntamente con la directora general del Instituto Valenciano de la Competitividad Empresarial (IVACE), Julia Company, fue con Patricia Chirivella, de la empresa Gamesa Electric. 
 
 
Chirivella y su empresa llevan muchos años trabajando en desarrollos tecnológicos ligados al mercado de las energías eléctricas a partir de renovables. Ayer revisamos diferentes posibilidades que están estudiando para facilitar la existencia de más puntos de recarga para vehículos eléctricos. Desde el punto de vista medioambiental, todo lo que sea facilitar estas iniciativas nos parece oportuno y haremos todo lo que esté en nuestras manos para impulsar sus investigaciones. Lo que pretenden es buscar fórmulas alternativas. También desde el IVACE se ve con buenos ojos la línea de trabajo que, conjuntamente con otras empresas lleva Gamesa. Ahora de lo que se trata, y en eso quedamos, es de ver la manera de que en el complejo mapa legal de las renovables, encuentran la mejor vía para evitar cualquier tipo de penalización. 
 
A continuación, y con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer, me reuní con el director general de la empresa Discomon, José Ramón Castellar, que nos presentó su proyecto de renovación del aire urbano denominado "Kien Mou". Se trata de un equipamiento ciudadano, similar a los tradicionales cilindros urbanos publicitarios, que incorpora en su interior unos filtros que retienen el CO2 y devuelve el aire limpio al exterior. 

  
Discomon es una empresa valenciana y tiene ya tan avanzado el proyecto que está en la fase de implementar pruebas piloto en las calles de las ciudades o en puntos específicos como túneles, grandes aparcamientos cerrados o similares. Ya hay países, como Suiza o Canadá, que tienen en marcha iniciativas de similares características. La realidad es que una gran parte de la población, también en nuestro país, vive en zonas donde se respira aire contaminado y esa circunstancia es la causa de demasiadas muertes cada año. Tenemos graves problemas con las emisiones industriales pero no podemos olvidar el día a día en nuestras ciudades. Este soporte, además, puede servir para facilitar todo tipo de información, añadiendo también datos sobre la calidad del aire en la zona en la que esté instalado. 
 
Después de comer repasé parte de la documentación sobre la que trabajamos en la reunión conjunta con los directores generales del pasado viernes en el CEA de Sagunto y revisé también mucha documentación que tenía acumulada desde hacía semanas. Algún dossier lo dejaré para los próximos días, cuando se relaje un poco más la actividad.