sábado, 22 de abril de 2017

GESTIONAR MAL LOS RESIDUOS ENCARECE EL SERVICIO

El de ayer fue un viernes de trabajo intenso, pero de puertas adentro. Dos reuniones que tenía convocadas fueron anuladas por distintas razones ajenas a mi decisión y éso me permitió dedicarme a temas internos, de diseño y desarrollo de nuestro trabajo. 
 
Por supuesto que aproveché para firmar todo lo que tenía pendiente, lo que significa dedicarle mucho tiempo (uno siempre tiene la sensación de que es menos de lo necesario) a revisar documentos, informes y escritos adjuntos. 
 
Así las cosas, además de disponer de tiempo para ir a tomar un café a media mañana, cosa en absoluto habitual, empecé a las nueve con una reunión con el director de VAERSA, Vicent Garcia; la directora general de Prevención de Incendios, Delia Álvarez, y el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor, para revisar el estado de aplicación del Plan de Prevención de Incendios Forestales (PPIF). 
 
Se trata de una de las mayores encomiendas de nuestra Secretaría Autonómica, y afecta a un tema muy sensible como es la vigilancia forestal. El PPIF moviliza más de 450 trabajadores, un centenar de unidades de vigilancia y dispone de casi 70 puntos de observación. 
 
Después, y en el despacho de la consellera Elena Cebrián, pasamos revista a los temas más destacados de la próxima Comisión de Evaluación Ambiental que tendrá lugar esta próxima semana y, a continuación, me reuní con los responsables del área para ultimar la documentación. 
 
La jornada la rematé con una reunión con el director general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Joan Piquer. Con Piquer hablé sobre las ayudas europeas que estamos tramitando en relación a la automatización de las instalaciones de recogida de residuos, especialmente todo lo relativo a los ecoparques, y estudiamos hasta dónde podemos ampliar los fondos a recibir. 

Foto de J. Signes
Volvimos a repasar la situación de los diferentes consorcios para ir priorizando las inversiones a realizar para que la gestión de los residuos mejore, para acercarnos al cumplimiento de los requisitos que marca la Unión Europea en reciclaje y, al final, mejorar sustancialmente el servicio que ofrecemos a la ciudadanía. 

 
Cada vez que hacemos estas revisiones topamos siempre con un doble déficit que nos condena: ni tenemos los niveles de separación en origen que deberíamos tener, ni disponemos de las instalaciones adecuadas para su tratamiento. Continuamos en esa lucha contrarreloj y debemos ser capaces de implicar a todas las administraciones porque el beneficio será general. La falta de instalaciones conlleva un gasto añadido para los Ayuntamientos ya que los desplazamientos de los flujos de basura son mayores. La necesidad de establecer políticas de proximidad y autosuficiencia en los distintos territorios son la mejor manera de abaratar la gestión de nuestros residuos. Y me refiero a abaratar en un doble sentido: hacerla más sostenible y, por tanto, menos costosa ambientalmente y, al mismo tiempo, que cueste menos a la ciudadanía. Aquellas zonas que no dispongan a medio plazo de las instalaciones adecuadas para gestionar sus propios residuos acabarán inexorablemente pagando más caro el servicio.

viernes, 21 de abril de 2017

MINERÍA SÍ, PERO SIN DEPREDAR EL MEDIO AMBIENTE

La jornada de ayer la empecé con uno de esos temas que demandan una atención contínua, se trata del seguimiento de los planes de ayudas europeas ligadas a los Programas de Desarrollo Rural (PDR) para el periodo 2014-2020. 
 
A primera hora de la mañana me reuní con el secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero, responsable de la Agencia de Fomento y Garantía Agraria que gestiona el PDR, y el subsecretario de la Conselleria, José Moratal. Se trata de hacer un seguimiento de cómo llevamos toda la tramitación de los proyectos así como su ejecución para garantizar que conseguiremos cumplir con todos nuestros compromisos de gasto y, por tanto, que recibiremos las ayudas. El proceso no es sencillo y, en esta cuestión también, los problemas de personal, la falta de músculo administrativo, representan un handicap importante. Agricultura y Medio Ambiente, en mi caso, las direcciones generales de Prevención de Incendios y Medio Natural, son las receptoras de estos fondos. Es primordial hacer el seguimiento del trámite ya que los gastos se tienen que ir justificando escalonadamente y hay que procurar no perder el paso. 
 
Seguidamente recibí en mi despacho a César Salvo y Ezequiel Castellano, del Centro de Estudios de la Serranía, que me entregaron un dossier de la campaña de recogida de firmas que han llevado a cabo en la localidad valenciana de Villar del Arzobispo para salvar el Cerro Castellar y recuperar la Rambla Castellarda. Su preocupación, muy extendida en la comarca, se centra en cómo revertir la depredación del territorio que han provocado las minas a cielo abierto en las diferentes poblaciones de la zona. En la recogida de firmas especifican que están a favor de la actividad minera pero que ha llegado la hora de corregir sus impactos ambientales. Por escrito han recogido más de 500 firmas y casi 9.000 a través de internet en sólo 30 días. Nuestro compromiso va en la línea de lo que ya estamos haciendo, es decir, implicarnos al máximo en la supervisión y reducción de todos los impactos ambientales y exigir el cumplimiento de la ley en todos los ámbitos. El proceso para ir cerrando aquellas explotaciones que no se ajusten a la normativa ya está en marcha, pero toca también hacer efectiva la restauración de todos los terrenos afectados. 


 
Como todos los jueves, ayer tocaba "Consellet" previo al Pleno del Consell de los viernes. Ayer, de nuestra Conselleria, sólo llevábamos una serie de convenios con Cofradías de Pescadores y Comunidades de Regantes sobre protección ambiental y con la Universidad Politécnica de Valencia para la realización de prácticas universitarias. 
 
Justo después de comer, y en la sede de Compromís de la Plaza del Pilar de Valencia, celebramos una Ejecutiva de VerdsEquo que, como siempre, fue larga y densa. Ayer los temas centrales a discusión fueron los informes sobre finanzas, el debate sobre la situación política general y la convocatoria de las próximas Mesas de País. 
 
Por último, permitidme añadir algo que no suele ser habitual y que tiene que ver con este diario que escribo cada día sobre mi actividad institucional. Ayer me llegó una carta de la dirección de Reyval, la empresa que gestiona una planta de residuos en Alcora (Castellón), pidiéndome que rectificara una nota escrita en este blog. Considero que no ha lugar a rectificar nada, aunque sí, por supuesto, quisiera hacer alguna puntualización. 


En primer lugar, toca aclarar que las rectificaciones se hacen sobre informaciones y no, como es el caso de mi blog, sobre textos de opinión que son reflexiones políticas sobre mi gestión como secretario autonómico al objeto de ser lo más transparente posible como responsable público. 
 
En todo caso, la carta explica que, contra lo que yo decía en mi escrito del pasado 5 de abril, ni se debe cerrar planta de Alcora ni la empresa Reyval ha quedado sin posibilidad de recurso. 
 
Yo, con mejor o peor fortuna, lo que decía es que, en cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo, la planta debe cerrarse a la gestión de lo que hasta ahora gestionaba (residuos sanitarios) ya que se queda sin Autorización Ambiental; y que la sentencia es de obligada ejecución ya que no tiene recurso en el ámbito del poder judicial, más allá del posible amparo del Tribunal Constitucional, lo que, a mi modo de ver, queda fuera de dicho ámbito.

jueves, 20 de abril de 2017

NOS COMEMOS LOS PECES QUE SE HAN COMIDO EL PLÁSTICO DE LAS BOTELLAS QUE LANZAMOS AL MAR

En el año 2050 habrá en los mares y océanos del planeta más toneladas de plástico que toneladas de pescado. Es un dato tan espectacular como aterrador que no sale de organismo ecologista alguno ni de nada que se le parezca sino de los estudios de la Fundación Ellen MacArthur. Es más, la previsión se dio a conocer en el Foro de Davos que no es que sea, ni de lejos, una instancia sospechosa de radicalismo verde. 

 
La consecuencia, y no hace falta esperar hasta 2050, es que las miles de toneladas de plástico que contaminan nuestros mares han pasado ya a la cadena trófica, es decir, ya están en los peces que comemos. Yo acostumbro a decir que, por responsabilidad, tengo que hacer todo lo que pueda para evitar esta presencia masiva de plástico en los océanos, aunque sólo sea para saber que cuando, por ejemplo, le ponga un trozo de pescado a mi hija no le estoy dando a comer un trozo de plástico. 
 
No es una cuestión menor. Contra este gran problema Greenpeace ha lanzado una campaña internacional, para denunciar la contaminación de plástico en nuestros mares, y ayer la llevaron a Valencia, a la Plaza del Ayuntamiento, concretamente. Al mediodía estuve allí para apoyarles. Coincidí con diferentes diputados de Les Corts, concejales del Ayuntamiento de València y, también, con el propio alcalde de la capital Joan Ribó. 


El responsable de la campaña de Greenpeace es Julio Barea, un activista con muchos años de experiencia y con el que estuve un buen rato conversando de diferentes cuestiones relacionadas con la gestión de los residuos y el medio ambiente. 


Greenpeace apoya nuestro proyecto de volver a la venta de bebidas con depósito. También el alcalde Ribó, una vez más, expresó públicamente su respaldo a nuestra iniciativa. La campaña de ayer en la Plaza del Ayuntamiento pone de manifiesto la necesidad de avanzar en nuevas propuestas en la gestión de los envases para evitar así su abandono en el territorio, para que no terminen, como sucede actualmente, en ríos, barrancos y, lleguen al final, a nuestras playas y nuestros mares. Por ello, si la campaña de Greenpeace pone de manifiesto un problema, también apunta al SDDR como la solución. 
 
Antes de ir a la Plaza del Ayuntamiento, mantuve una reunión con el director general de Medio Natural, Antonio Marzo; su subdirector, Josep Nebot, y el Jefe de Servicio de Vida Silvestre, Juan Jiménez. El tema: la problemática de las aves que mueren electrocutadas en las torres de alta tensión. Son cientos todos los años. Los casos más preocupantes son los de las águilas perdiceras, de las que hay muy pocos ejemplares y, por tanto, este grave problema pone en peligro su conservación. En los últimos meses, junto con diferentes Universidades, hemos incrementado mucho los procesos de caracterización de estos incidentes para poder precisar mucho más la magnitud del problema, su localización y las características de las especies más afectadas. El seguimiento que se hace por parte del Seprona, de la Fiscalía y de los colectivos ecologistas es también fundamental. Trabajamos sobre todo con Iberdrola para llegar a acuerdos que permitan modificar el mayor número posible de sus torres para evitar así que las aves se electrocuten, pero los procesos de protección y mejora son lentos. Además, el Gobierno de Madrid no ayuda en absoluto, porque con sus últimas decisiones quita responsabilidades a las empresas eléctricas en la adopción de medidas protectoras. 


 
Por la tarde, tras el acto de Greenpeace, me reuní con Vicent García, el director de VAERSA, para tratar diferentes cuestiones generales sobre el funcionamiento de nuestra empresa instrumental y, posteriormente, aproveché el resto de la jornada para ponerme al día (o casi) en cuanto a lecturas, estudio de documentos y firmas atrasadas. Ya lo dije ayer: tenía mucha faena acumulada... suma y sigue.

martes, 18 de abril de 2017

"POLE POLE" EN LAMU, "POLE POLE" EN LA GENERALITAT

Retomo el diario de mi actividad como secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Generalitat después de una semana, larga, de silencio a resultas de las fiestas encadenadas. 
 
Como hoy tengo muchas cosas que contar, procuraré no tirar de literatura e ir directo al grano. Debo explicaciones desde el pasado día seis, así que comenzaré por ahí. 
 
El jueves seis estuve en Ibi (Alicante), en el IES Fray Ignacio Barrachina. Un grupo de alumnos llevaba días trabajando en la recuperación y reutilización de los envases. Debatiendo sobre la problemática de los envases convertidos en residuos y haciendo trabajos sobre su posible reutilización. En ese contexto, me invitaron para comentar la cuestión con las chicas y chicos del IES y, en concreto, para explicar nuestro proyecto de gestión de envases basado en el depósito y la devolución (SDDR). Fue el primer acto de estas características desde que estoy en el Gobierno y, aunque en algún momento, tuve la sensación de estar "enrrollándome» fue una hora interesante que los alumnos siguieron con atención. 

 
A continuación me desplacé a Cocentaina con el concejal de Compromís, Xavier Anduix, para ver las obras de canalización de aguas pluviales en el barrio de La Goma, justo a la entrada de la población, que estamos haciendo desde nuestra Conselleria para evitar inundaciones en la localidad. También estuvo con nosotros la alcaldesa Mireia Estepa. Se trata de una inversión de 123.000 euros y los trabajos deberán estar terminados antes del próximo mes de junio. 


De Cocentaina prácticamente me fui al aeropuerto de Manises (Valencia) ya que tenía que coger un avión hacia Bruselas. Allí, durante la mañana del viernes, dentro del programa "Innovation Deal" (Acuerdo de Innovación) que impulsa la Comisión Europea, participé en la firma de un proyecto de investigación sobre recuperación de aguas residuales a través de unos sistemas de membranas en condiciones anaeróbicas. En el acto participaron dos comisarios europeos y, de todos los proyectos presentados, sólo se han escogido dos, y uno es el mencionado sobre la gestión sostenible del agua que dirige un equipo de la Universidad de València y que cuenta, entre otros, con nuestro apoyo, el de la Generalitat. Se trata de una clara apuesta por la economía circular que, desde nuestro Gobierno y, en línea con las prioridades de la Comisión Europea, tenemos claro que es la única opción. 


De vuelta de Bruselas y, aprovechando los días de vacaciones que venían, me fui a Lamu, una isla de Kenia, por ver de cerca un proyecto en el que estoy implicado a título personal. Se trata de una "guardería" para niños y niñas menores de siete años, de familias sin posibilidades económicas, los más pobres en un país pobre. El proyecto, que se llama "One day yes", pretende llenar el vacío de una enseñanza preescolar que esas criaturas no tendrían de otra manera y, sobre todo, les garantiza un primer estadio de educación y, aún más, un par de comidas diarias en condiciones. 


Se da la particularidad de que la construcción del edificio de la escuela, que se hace gracias a las aportaciones que llegan, sobre todo, desde la Comunitat Valenciana, usa los envases que encuentran abandonados por el territorio como elementos constructivos. Las paredes, a falta de ladrillos, están hechas a base de botellas, de vidrio o plástico, que los mismos niños y niñas recogen en las campañas de limpieza que hacen en las zonas de playa. 
 
Como en el caso anterior, un ejemplo de economía circular, de aprovechamiento de los materiales, de reutilización. La experiencia es toda una lección de cuidado por el medio ambiente que, en el marco de las penurias que se dan en Kenia, y en particular en una isla como Lamu donde el principal medio de transporte es el burro porque no hay carreteras, tiene un valor incalculable. 
 
Ayer, ya de vuelta a la actividad habitual, comencé el día en una reunión con los directores-conservadores de los diferentes Parques Naturales. Ya tenemos cerrada la elección de los máximos responsables de nuestros espacios naturales más valiosos. No ha sido un proceso sencillo porque el trámite administrativo ha sido largo. Por primera vez en muchos años, los directores de Parques Naturales volverán a ser funcionarios y no personal puesto a dedo, sin preparación ni experiencia, que es lo que había hecho el PP, saltándose la ley que en su día se encontraron. 

 
Ayer, después de un saludo de la consellera Elena Cebrián, trabajamos en el Marco Estratégico de Gestión de los Parques para poner en común los grandes rasgos del trabajo compartido, las relaciones entre los directores-conservadores y las Juntas Rectoras y, también, la organización de las tareas de conservación, promoción y difusión de estos espacios naturales. 
 
Conservación, concienciación y mejora de la calidad de vida en las zonas de los Parques son los tres ejes básicos de la responsabilidad que llevamos entre manos. Los directores son los representantes de la Generalitat en los Parques y siempre nos tendrán a su lado respondiendo por ellos. 

 
Se abre así una nueva etapa en la gestión de los Parques. La época de la dejadez y la improvisación ha pasado a la historia y ahora, sin mirar atrás, nos toca recuperar el tiempo perdido. 
 
La reunión con los directores nos ocupó toda la mañana. Ya por la tarde, me encontré a mi despacho con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, para tratar la organización de una Jornada de ámbito internacional sobre diferentes ejemplos y modelos de gestión del Ciclo Integral del Agua. Tenemos previsto que sea en junio y hay que cerrar fechas y participantes. 
 
Antes de irme a casa, estuve firmando y revisando papeles de los muchísimos temas acumulados sobre la mesa. No acabé. Entre que la montaña era grande y tenía también una larga lista de llamadas telefónicas por realizar, dejé el trabajo reducido pero no acabado. Como dirían en Kenia: "pole pole", que significa tranquilidad y paciencia.


miércoles, 5 de abril de 2017

HABLAR DE TODO Y CON TODOS (Y TODAS) ES LA MARCA DE LA CASA

Ayer fue un día del que quiero destacar dos reuniones que, tengo la sensación, serán provechosas. 
 
Una fue justo antes de comer. Junto con la directora general de Prevención de Incendios, Delia Álvarez, y el asesor de Asuntos Generales, Enrique Pastor, nos reunimos con la Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de la Comunidad Valenciana. Son un colectivo maltratado durante muchos años, poco valorado y que, a estas alturas, todavía tiene muchas reivindicaciones pendientes. Nos entrevistamos con el presidente de la Asociación, Santano Álvarez, y Vicente Pérez Saborit. Volvimos a la cuestión de la necesidad, en opinión de la Asociación, de hacer una Ley especial de agentes medioambientales. Nosotros, al inicio de la legislatura, nos planteamos esta posibilidad pero dentro del conjunto de los mismos agentes no hay acuerdo y parece más útil y sencillo incluirlos como cuerpo específico dentro de la futura ley de la función pública. Mientras no esté aprobada, redactaremos un decreto que contemple también todas las necesidades de organización y funcionamiento y, a posteriori, se incluiría en la ley. A la Asociación no le acaba de gustar la propuesta pero saben que representa una considerable mejora. 


Tratamos diferentes cuestiones de uniformidad, de escudos y distintivos, de funcionamiento ordinario que son (ellos lo dicen y tienen razón) sencillas de resolver. Quedamos en dar pasos en breve y ponerlos en común. Temas como mejorar la comunicación sobre el trabajo que hacen los agentes o la recogida de estadísticas sobre su trabajo son aspectos relativamente sencillos que no pueden seguir pendientes. 
 
La segunda reunión que tengo la certeza de que será provechosa fue la que tuvimos, ya por la tarde, con diferentes colectivos ecologistas y el Ayuntamiento de Godella para revisar el proyecto de encauzamiento de los barrancos que afectan esa población, así como también a Burjassot y Rocafort. Se trata de un proyecto que se arrastra desde hace casi 20 años. Ahora disponemos ya de presupuesto y de calendario: en esta legislatura puede estar terminado. 


 
La cuestión es que, al tratarse de una obra tan antigua, el proyecto está hecho en clave de 10 años atrás y tiene un impacto ambiental que, con las nuevas líneas de trabajo en ingeniería, se pueden minimizar mucho. Esto es lo que quieren los colectivos ecologistas. El Ayuntamiento, y también nosotros que somos los que tenemos que hacer la obra, estamos de acuerdo pero, la alcaldesa de Godella, Eva Sanchis, agregó que, para los vecinos que sufren las inundaciones es importante que no haya más retrasos. La condición de no demorar la obra es de obligado cumplimiento. En esto también hay acuerdo. Ahora, desde la dirección general del Agua se está trabajando en repensar aspectos del proyecto en la línea de reducir los impactos e incorporar elementos de drenaje sostenible. Se trata, como nos pasa en otras obras, de repensarlas un poco, actualizarlas y hacerlas sin la oposición de nadie. La obra que se hace más rápido es la que no tiene gente en contra. 
 
Vuelvo a decir que estoy convencido de que fueron dos reuniones útiles, que darán buenos resultados. Fueron dos reuniones francas y muy intensas en cuanto a intervenciones y debate. Buena noticia: hablar, aunque con tos, es la marca de la casa. 
 
Además de estas dos reuniones, ayer el día comenzó con una mesa redonda en la que participé justo después de que la consellera Elena Cebrián abriera el "ClimateEurope Festival". Son tres jornadas, con especialistas de diferentes lugares de Europa, sobre el Cambio Climático y su relación y sus consecuencias en temas de agua y de seguridad alimentaria. En mi intervención destaqué la importancia que la Generalitat da a estas cuestiones y la necesidad de colaborar y buscar sinergias con Universidad, Institutos de investigación y similares para poder llegar a mejores políticas y a iniciativas más útiles. 


Ya en clave más interna, ayer también estuve, junto con el director general de Medio Natural, Antonio Marzo, y la subdirectora de Evaluación Ambiental, Salomé Arnal, en el despacho de la consellera Cebrián revisando los temas más destacados que, pasados los días de Semana Santa, irán a la próxima Comisión de Evaluación. 
 
Por otro lado, y con los diferentes directores generales, hicimos revisar los aspectos más destacados de los Presupuestos Generales del Estado presentados por el Gobierno Rajoy para 2017 en cuanto a su incidencia en temas medioambientales. Si globalmente, los Presupuestos el Gobierno del PP son una burla para Valencia, ya que recortan las inversiones en más de un tercio, en medio Ambiente son prácticamente inexistentes. 
 
Hay ceros absolutos como en temas de Cambio Climático o, por ejemplo, en inversiones en los puertos para evitar molestias en el entorno de las instalaciones. En Agua hay un poco más de movimiento pero también hacia atrás, a peor. Por poner sólo dos ejemplos: la Confederación Hidrográfica del Júcar, un organismo clave cuyo funcionamiento condiciona y mucho el trabajo del resto de instituciones, sufre un recorte del 50% de su presupuesto, todo en infraestructuras; y las Comunidad de Canales del Taibilla, un 30%. Globalmente, la inversión en nuestro territorio del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente se queda un tercio por debajo de la de 2016. 

 
En definitiva, que si, en general, los Presupuestos del Estado para 2017 son nuevamente una tomadura de pelo para la Comunidad Valenciana, costaría encontrar un ámbito en el que la desconsideración fuera mayor que en Medio Ambiente.

Esta tarde me voy a Bruselas a un acto relacionado con investigación en temas de agua, después tengo otro viaje (este particular) aprovechando los días festivos de la próxima semana... así que el diario lo recupero después.