martes, 12 de diciembre de 2017

REPOBLANDO EL TURIA CON ANGUILAS QUE IBAN A CHINA VÍA MERCADO NEGRO

Después del puente que empecé con el acto de celebración (volveré a él) del Día de la Constitución en el Teatro Principal de Alicante, ayer lunes lo dediqué, al menos durante la mañana, al río Turia y a su entorno. 


A primera hora de la mañana me desplacé hasta el municipio de Bugarra donde llevamos a cabo la suelta de unas 1.000 crías de anguilas en el río Turia a su paso por esta población de la comarca de Los Serranos. Se trata de una zona en la que la calidad del agua del río es muy buena lo que facilita el mantenimiento de la especie.

La suelta la realizamos acompañados de un grupo de alumnos del colegio de Bugarra, representantes municipales y técnicos de nuestra Conselleria. Como digo, fueron alrededor de un millar de anguilas procedentes, la mayoría, de unos decomisos que se llevaron a cabo en Madrid y Tarragona. Eran anguilas que la Guardia Civil se incautó cuando estaban a punto de ser exportadas, a través del mercado negro, a China, donde pagan hasta seis veces más lo que cuestan en la primera venta. El decomiso fue de más de 3.000 kilos. La mayor parte se liberó en diferentes puntos del río Ebro y el resto se trasladó a la piscifactoría que tiene la Generalitat en la localidad valenciana de Tuéjar. De allí es de donde procedían los ejemplares que soltamos ayer en el río Turia a su paso por Bugarra. Esta iniciativa ayuda a recuperar la biodiversidad del río. El ciclo vital de las anguilas pasa para llegar al mar, algo muy complicado actualmente por los continuos obstáculos que encuentran y porque el Turia en muy pocas ocasiones desemboca en el mar. Los técnicos consideran que, esporádicamente, algunos ejemplares, ya sea gracias a tormentas fuertes, o a través de las acequias, pueden llegar al mediterráneo pero no es éste el objetivo básico de la suelta.


De vuelta a Val
ència hicimos un alto en Riba-roja del Túria donde, junto con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, nos reunimos con el alcalde de la localidad, Robert Raga, y el concejal de Medio Ambiente, José Ángel Hernández. Los temas que tratamos estaban relacionados, básicamente, con la ampliación del Parque Natural del Turia, la recuperación de diferentes canteras abandonadas existentes en el término municipal y la firma de un convenio de gestión del Parque del Turia que permita coordinar las actuaciones de las diferentes administraciones implicadas.

Ya por la tarde, tuvimos reunión del
consejo de administración de VAERSA. En ella pudimos revisar la previsión de cierre del ejercicio económico de 2017 que se resolverá con un pequeño saldo en positivo, la ampliación de capital para poder hacer frente a las obras de la planta de envases de Benidorm que se incendió en 2009, y otros asuntos en marcha como la venta de acciones a los Consorcios de Residuos, las futuras ofertas de empleo público o el ajuste del objeto social de la empresa.


Por cierto, y volviendo al acto de Alicante del Día de la Constitución, los compañeros de Protocolo volvieron a equivocarse, soy Julià y no Julia. El gobierno valenciano tiene un secretario autonómico de Medio Ambiente y no una secretaria. Ya me pasó lo mismo el año pasado, y lo advertí, y ha vuelto a pasar: en mi tarjeta de identificación del acto del Día de la Constitución, desde Presidencia, volvieron a equivocarse y a poner Sra. Dª Julia Álvaro. En fin... ahí queda la foto como prueba. 

 

miércoles, 6 de diciembre de 2017

LOS VOLUNTARIOS MEDIOAMBIENTALES SON AGENTES IMPRESCINDIBLES PARA EL CAMBIO


La primera hora de la jornada de ayer, con un poquito de prisa, todo sea dicho, la dediqué a lo que podríamos llamar «temas de fondo»: lectura y firma de documentos así como a preparar la inauguración del "II Encuentro de Voluntariado" que ayer celebramos en las instalaciones de Conselleria. 

 
A continuación me reuní con el director general del Agua, Manuel Aldeguer, para hacer un seguimiento de alguno de los temas que llevamos en marcha como los proyectos de Plan de Inversiones de la Ribera, las futuras obras del Barranc dels Frares o la recuperación del Vinalopó, en cumplimiento de los mandatos parlamentarios que tenemos pendientes. 
 
Terminada esa reunión estuve en la apertura de esas "II Jornadas de Voluntariado Ambiental y Asociaciones de Defensa del Medio Ambiente de la Comunitat Valenciana", organizadas desde la dirección general de Prevención de Incendios y Educación Ambiental que dirige Delia Álvarez. 


Ayer era el "Día Internacional del Voluntariado", por eso, a lo largo de todo el día, se pusieron en común experiencias de voluntariado en ámbitos muy diversos, desde los Ayuntamientos a los Parques Naturales, desde temas forestales en trabajos post-incendios o buenas prácticas en materia de agua. 
 
En la inauguración quise destacar el valor de las organizaciones voluntarias como generadoras del poder social que resulta imprescindible si se pretende que las instituciones puedan servir para cambiar la realidad. No es sencillo valorar, desde las instituciones, el trabajo del voluntariado, al igual que, desde el voluntariado, a veces puede costar mucho entender la lentitud de la administración. Nosotros, lo dijimos ayer, nos sentimos al lado de la gente que apuesta por el voluntariado ambiental pero somos conscientes de que tenemos que mejorar la relación, hacerla más sencilla, más útil.

  
Al mediodía nos concentramos a las puertas de la Conselleria, con compañeras y compañeros de otras Consellerias, para guardar tres minutos de silencio en memoria de Maricica, una mujer de 53 años que murió hace unos días en Guadassuar de un ataque de corazón después de que su pareja la golpeará brutalmente. Es una vergüenza el goteo constante de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas. Es una vergüenza que todavía haya hombres que se sientan con el derecho a controlar a las mujeres, y que lo hagan a base de violencia y golpes. Quien hace esto no tiene lugar en nuestra sociedad y las muestras de duelo después de cada asesinato son también una muestra de nuestro rechazo más absoluto. 

  
Antes de comer nos desplazamos hasta Pedralba, cerca del río Turia, para observar en persona cómo funciona el taller de Bioconstrucción que el colectivo "En Defensa del Paisaje de Pedralba" ha puesto en marcha estos días. Un taller de bioconstrucción aprovechando la caña de río que hay alrededor del Turia. Son gente como Amparo Cabedo, Gloria García, Mercedes Cuesta y muchos otros; personas entusiastas que han puesto en marcha esta iniciativa que dejará una huella en el pueblo, y será una huella a defender con orgullo. 

 
En total son cerca de treintalas personas que participan en la actividad, hombres y mujeres de todas las edades, la mitad de las cuales han venido de diferentes lugares de España. 

  
El grupo que dirige esta experiencia son miembros de la cooperativa "Econstrucció". En Pedralba lo que pondrán en pie será una gran pérgola a base de arcos hechos con caña entrelazada y unida. El techo se cubre también con carrizo. Los trabajos comenzaron el pasado día 2 y esperan tener terminada la obra el próximo domingo día 10. La pérgola, que se instalará muy cerca del río, podrá servir para hacer todo tipo de actividades y, con un poco de mantenimiento, puede durar varias décadas. 

 
En nuestro país ya hay ejemplos de este tipo de construcción como la que, promovida por Fran Quesada cuando era concejal de Medio Ambiente, se puede ver en el Parque Benarrai de Ontinyent.

  
La bioconstrucción trabaja con materiales de bajo impacto, permite la autogestión en el proceso de construcción y, por si fuera poco, estos trabajos tienen una huella ecológica positiva ya que, incluso, capturan CO2.

martes, 5 de diciembre de 2017

CAÑA AL GOBIERNO, CAÑA AL CONSELL

Al norte de la Vall d'Albaida está Bellús, un pueblo agrícola de apenas 400 habitantes. Un pueblo muy ligado al agua, por su embalse y porque, bañado por el río Albaida, es tierra de muchas fuentes y manantiales de agua. Ayer estuvimos en Bellús. 
 
Con la directora general de Prevención de Incendios, Delia Álvarez, fuimos hasta Bellús por visitar los trabajos de restauración en el tramo medio de la ribera del río Albaida. 


En la visita estaban también la alcaldesa de la población, Susana Navarro, el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, y el comisario de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Javier Ferrer. 
 
Los trabajos de restauración que se están haciendo al paso del Albaida por Bellús consisten en eliminar la caña invasora en tres tramos diferentes y sustituirla por una re-naturalización del cauce a base de vegetación autóctona.
Se trata de una acción hecha a medias entre el gobierno de España y el de la Generalitat. A través de la Confederación Hidrográfica del Júcar se ha hecho todo el trabajo de limpieza de caña y, en una segunda fase, será la Generalitat la que plantará la flora autóctona. 

  
Ahora, y durante nueve meses, la zona estará protegida por una capa de geotextil para facilitar y garantizar la desaparición de las plantas invasoras, y pasado este tiempo comenzará la plantación. 
 
La zona en la que se hace la actuación ha sido marcada por la dirección general de Prevención de Incendios. La presencia de caña es un peligro para la propagación de incendios. Con los trabajos que ayer visitamos se crea una discontinuidad que impide la propagación rápida del fuego en caso de incendio. Se ha escogido para hacer la limpieza los terrenos más cercanos a las zonas forestales. 
 
Las acciones de limpieza y re-naturalización de ríos son complicadas y, dado que en nuestra Comunitat tenemos 46.000 kilómetros de ríos y barrancos, cubrir todas las necesidades de limpieza es prácticamente imposible. Por eso es destacable que las administraciones trabajemos conjuntamente en este tipo de obras. Después de Bellús, llevaremos a cabo iniciativas similares en la zona del río Palancia (esta ya está en marcha), Castellón, y en el río Gorgos, Alicante. 

 
De vuelta a València tras la visita a Bellús, paramos en las instalaciones de "Levante TV" donde, en su espacio "València en Directe", me invitaron a hablar sobre la nueva Estrategia Valenciana de Energía y Cambio Climático. El documento base del trabajo lo presentamos la semana pasada en el seno del Ecoforum y ayer pude explicar un poco más su sentido y su contenido. En días pasados ya comenté el documento. Ayer en "Levante TV" intenté, más allá de las propuestas que se hacen, dirigir la atención a la necesidad de implicar a la ciudadanía en lo que estamos haciendo. La lucha frente al Cambio Climático o se hace con la gente o no se hará... y si se hace sin contar con la gente será demasiado tarde. 
 
Ya por la tarde, de nuevo en la sede de Conselleria, celebramos una nueva reunión del Consejo Asesor y de Participación de Medio Ambiente (CAPMA).
Fue una sesión larga porque llevábamos muchos puntos en el Orden del Día. Tan larga que no me permitió participar en la Comisión de Coordinación Institucional de Compromís que también se celebró ayer. 

 
En el CAPMA, primero el director general de Urbanismo, Lluís Ferrando, y después, el Secretario Autonómico de Agricultura, explicaron, respectivamente, el Plan de Acción de Infraestructura Verde del Litoral (PATIVEL) y las previsiones del Programa de Política Agraria Común (PAC) para después de 2020. 
 
Respecto al PATIVEL, desde las organizaciones ecologistas, en particular el GECEN, se reclamó mayor ambición en la protección de las zonas que aún quedan vírgenes de nuestro litoral. 

En la sesión también se hizo un balance de la pasada campaña de incendios de este verano. La superficie quemada ha estado por debajo de la media pero se ha acercado a las 1.500 hectáreas. Ya ofrecimos esos datos también en la última Mesa Forestal. En esta cuestión explicamos también nuestra apuesta decidida, dentro de los programas de ayudas europeas, en el aprovechamiento de la biomasa forestal residual y agrícola para valorización energética y para la trituración sobre el terreno. En todo caso, huyendo siempre del uso especulativo de la madera. 

  
En el CAPMA de ayer revisamos el documento base de la nueva Estrategia de Energía y Cambio Climático, en el que ha trabajado mucho una Grupo de Trabajo específico del propio Consejo Asesor; presentamos el programa de inspección en Calidad Ambiental, en el que vamos a ampliar la dotación de personal; se comunicó el inicio de la tramitación del anteproyecto de ley de Evaluación Ambiental, así como las modificaciones en el régimen jurídico de la Albufera de València. 
 
En el apartado de «Ruegos y Preguntas» tratamos desde las nuevas incorporaciones a las Juntas Rectoras hasta la futura tramitación del SDDR pasando por la preocupación de Ecologistas en Acción sobre las noticias relacionadas con un proyecto de teleférico en el Parque Natural de Serra Gelada (del que nosotros no tenemos constancia oficial alguna) o los planes de seguimiento de la calidad del aire en la Comunitat Valenciana.

domingo, 3 de diciembre de 2017

SIN TRAMPAS, LA SOLUCIÓN DEFINITIVA A LA QUEMA DE LA PAJA DEL ARROZ ESTÁ MÁS CERCA QUE NUNCA


La mañana de ayer la pasé de tren en tren, volviendo de Valladolid a València. No es sencillo. De Valladolid hasta Chamartín en un Alvia; de Chamartín a Atocha, en cercanías, y, después, AVE hasta València. Con esperas incluidas, desde las 9 hasta pasadas las 2 de la tarde. 
 
A las 4, junto con el director general de Medio Natural, Antoni Marzo, nos reunimos con un grupo de asociaciones y colectivos ecologistas que querían plantearnos la necesidad de aprovechar la ampliación del Parque Natural del Turia para hacer auténticos corredores verdes que conecten la zona hacia la Calderona, hacia el Norte per l'Horta y hasta llegar a la mar. Se trata de hacer un verdadero pulmón verde alrededor de la ciudad de València y su área metropolitana aprovechando todos los espacios que aún se mantienen libres de edificaciones y con valores naturales a proteger. 



 
Una de las propuestas, que ya había comentado con algunos ayuntamientos de la zona, es aprovechar el nuevo cauce del Turia para hacer un corredor de agua que conecte, de manera permanente, el cauce del río hasta su desembocadura en el mar. 
 
Ahora, estos colectivos aprovecharán el período de alegaciones a la modificación del PORN del Turia donde ya estaba previsto que se ampliara el Parque por el Norte hasta conectar con el Parque Natural de Chera-Sot de Chera para hacer las observaciones que ayer nos plantearon. A partir de sus observaciones y buscando el máximo de participación de todos los agentes implicados diseñaremos el espacio protegido definitivo. 
 
En la reunión estaba también la presidenta de la Junta Rectora del Turia, Nieves Prat, y el director del Parque, Antonio Ballester. Con él y con Marzo tratamos sobre el estado de la redacción del Convenio sobre el mantenimiento del Parque del Turia al que deben sumarse los ayuntamientos de la zona más las instituciones supramunicipales como la Confederación Hidrográfica del Júcar, la Diputación de València y la propia Generalitat. 
 
Quiero terminar haciendo una breve referencia a la cuestión que recoge el titular de esta entrada. Ayer salía publicado en el diario Levante un artículo del Presidente de los Regantes de Sueca, José Fortea, en el que acusaba a la conselleria de haber engañado a los agricultores en la campaña de la quema de la paja del arroz:
No es cierto. No sólo no hubo ningún engaño sino que la problemática de la quema se ha trabajado más y mejor que nunca y, precisamente, el presidente de los regantes, José Fortea, estuvo en todas las reuniones, participó (él o por vía interpuesta en todas las conversaciones) y estuvo de acuerdo con el plan de quemas decidido y con el cómo debía hacerse. En el artículo se menciona que hubo una única reunión para tratar la situación. Y fue el 3 de octubre. No es cierto. Creamos un grupo interno de trabajo específico al respecto y, con los representantes de los agricultores tuvimos hasta 6 reuniones específicas y, en concreto, con José Fortea, yo personalmente me reuní el día 3 de agosto y ya hablamos de los rasgos generales de cómo iba a ser la campaña. Como procuro explicar cada día en este diario lo que hago, basta con ir a aquella fecha y leer lo que dijimos:

Rescato la foto y una frase: "Tenemos todo el mes de agosto para concretar exactamente el sistema, las diferentes zonas y las condiciones. El trataremos y discutiremos con los agentes Implicados con el máximo de participación ". 

  
Por cierto, también rescato la foto de otra reunión del 28 de septiembre. 

 
Y una última cosa, se dice que la quema comenzó demasiado tarde pero la verdad es que, este año, el permiso arrancó el 2 de octubre, y el año pasado fue el día 3. 

Dicho todo esto, y reconociendo que ha habido un par de días en el que el humo ha molestado a las localidades del entorno de la Albufera, hay que añadir que se ha quemado menos de la mitad de lo que se quemó el año pasado, se ha recogido 30 veces más paja que el año pasado, las puntas de contaminación en los días de quema han sido mucho menores que el año pasado y, aunque ha habido incumplimientos por parte de algunos agricultores, en general, su comportamiento ha sido de lo más responsable. Quiero reconocer aquí el gran trabajo que en toda esta cuestión han hecho nuestros directores generales y los funcionarios pero, en particular, quiero destacar el de nuestro asesor Enrique Pastor, que ha sido quien ha coordinado el proceso. 

Llevamos muchos años con esta problemática, la gestión que se ha hecho hasta ahora no es la adecuada ni la que nos reclama la normativa europea y, por ello, la solución no puede ser de un día para otro. Esto está claro. Como también lo está que la gestión de este año ha sido mejor que la del año pasado y, de cara a 2018, nos acercaremos todavía más a la resolución de la problemática. Lo haremos con todos y al gusto de todos.

jueves, 30 de noviembre de 2017

LA COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA ES INDISCUTIBLE, SIEMPRE QUE SEA LA COSA PÚBLICA LA QUE MARQUE EL CAMINO

Ayer buena parte de mi actividad se volvió a centrar en la Ecofira, el certamen que reúne empresas y organismos públicos para poner en común sus experiencias en el campo de la gestión ambiental.


A primera hora de la mañana, y organizado por Valencia Plaza, participé en una mesa redonda con diferentes representantes institucionales y de empresas alrededor del tema "Ciudad y sostenibilidad". Unos y otros explicamos lo que, cada uno en su campo, estamos haciendo. Yo quise destacar algunas cuestiones que me parecen básicas cuando se habla de sostenibilidad, sostenibilidad en general y, sobre todo, sostenibilidad en el ámbito urbano.


Las ciudades son los espacios más sensibles a los problemas de contaminación en todas sus variedades, falta de calidad del aire, problemas en la gestión de los residuos, carencias en el ciclo del agua... por eso hay que ser conscientes de que sólo apostando por medidas ambiciosas y valientes seremos capaces de revertir la situación. Los problemas que hoy sufren las ciudades no se pueden desligar del marco general del cambio climático en el que estamos inmersos. Una situación que genera problemas a una mayor velocidad que aquella con la que obtenemos nuevas soluciones a conflictos antiguos: mejoramos la depuración de las aguas residuales pero, junto a Valencia, la Albufera recibe cada día menos agua de la que necesita, crecen los espacios verdes en las ciudades pero crece la contaminación, mejoramos la gestión de los residuos pero cada día generamos más. Y todo esto se sufre de manera más acusada en las ciudades.


En la mesa había una amplia representación empresarial que puso en común toda su gestión "verde y sostenible". Me parece indiscutible que, en un planeta tan globalizado, tan interconectado, discutir a estas alturas de la necesidad de la colaboración público-privada es una pérdida de tiempo. Lo que debe quedar claro es quién marca la senda a seguir: lo tiene que hacer la administración en nombre de la ciudadanía. Las empresas tienen la inmensa responsabilidad de no poner los beneficios a corto plazo por delante de todo. Si lo hacen acabarán vencidas por una realidad tozuda: el crecimiento infinito es un espejismo. Ellos también deben predicar sostenibilidad, no como táctica de maquillaje verde sino como estrategia verdaderamente de futuro.


Durante la conversación, siempre con las ciudades como eje, hablamos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de la Estrategia de Energía y Cambio Climático, de economía circular, de energías renovables, de coches eléctricos…

Después de unos minutos para el café y para departir con unos y con otros entre stands, mesas de debate, grandes pantallas demostrativas de decenas de experiencias diferentes y ejemplos de nuevas tecnologías para trabajos medioambientales, participé en la clausura del Ecoforum.


Este año ha sido la primera edición del Ecoforum, una destacada iniciativa que convierte Ecofira en un punto de encuentro y debate sobre temas medioambientales. Una iniciativa que queremos consolidar hacia el futuro. Este año ha estado centrado en Cambio Climático y en la implicación de las empresas en esta cuestión. Empezamos a trabajar ya en la segunda edición.


En la clausura puse en valor el objetivo de la iniciativa y animé, tanto a la dirección de la Ecofira, a la Cátedra de Cambio Climático de la Politécnica, como a nuestros técnicos a aprender de la experiencia de esta primera edición y redoblar esfuerzos y ambición para las siguientes. 

Prácticamente (o sin prácticamente) sin tiempo para comer me fui en tren a Valladolid donde los compañeros de Equo me habían invitado para hablar de gestión de residuos. Estaban muy interesados en conocer nuestro proyecto de implantación del sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR). 


Les expliqué que, en los últimos meses, Escocia y Malta se han sumado a las regiones o países que ya tienen este sistema en marcha. También hablamos de cómo Baleares, Cataluña o Navarra, entre otras comunidades, están avanzando ya en sus respectivos proyectos. Más allá de eso, debatimos sobre la dificultad de gestionar adecuadamente los residuos en un sistema económico que vive de generar cada día mayor volumen de desechos, mientras desde las instancias políticas se reconoce abiertamente que todo pasa por reducir su producción. Les expliqué nuestras políticas de separación en origen porque, mientras no seamos capaces de reducir de verdad la producción de residuos, es la mejor (en realidad, la única) política posible.